Joshua no sabía cómo lo había conocido, bueno, más bien sí, en un ligero paseo en su hora de descanso, en el museo de historia nacional cercas del parque, era un guía demasiado encantador, atendía las preguntas y dudas de las personas tan bien que más de uno había quedado prendado por esa sonrisa y esos ojos.
Para entonces había insistido tanto en esas visitas guiadas que pronto se había enterado sobre el nombre del chico, Jeonghan un estudiante de historia del arte y trabajador de medio tiempo en el recinto.
Había escuchado por Jun un amigo en común que el chico era un completo ángel en esa forma tan educada y coqueta de hablar, pero una completa perra cada que buscaba acostarse con un hombre; homosexual declarado sin duda y una oportunidad perfecta.
- ¿Una oportunidad perfecta? -Jihoon repitió mientras se encaminaba a la sala de juntas con algunos papeles entre sus pequeñas manos - ¿Estás consiente que Jun dijo que ese chico sólo era una mojigata? Va de pene en pene.
La severidad con la que su compañero y uno de sus mejores amigos había descrito al adorable chico le había dolido, sabía que tenía razón, pero vamos, ¿qué podía salir mal? Tal vez y sí solo era un chico como esas conquistas podría quitarse esa idea de encima.
- Lo sé, así que lo invité a salir está noche -hubo dicho con una sonrisa que hizo los pliegues de sus ojos fueran más visibles al tiempo en que rodeaba su asiento y comenzaba a preparar todo para su nueva exposición con sus jefes; su equipo, conformado por su mejor amigo presente, había trabajado arduamente por crear una campaña publicitaría sumamente llamativa para una famosa película, ese era su reto aquel mes y claro, Jeonghan.
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Engaño.
Romance- Jeonghan, ¿eres capaz de sentir el amor? - Tal vez, sólo sé que duele más de lo que pude imaginar. Sólo el egoísmo puede cambiar nuestra decisión.
