(Una muchacha presente en el laboratorio)
- Doctor Gero... ¿Usted piensa que lo de los androides va a funcionar? –
- Claro que sí ¿Por qué no iba a funcionar? –
- Pues... pienso que tomar un cuerpo humano y reconstruirle partes de su cuerpo tomando en cuenta de que no deje de ser humano me parece algo... difícil –
- Confía en mi, sólo debemos encontrar candidatos –
- Y... ¿Cuántos candidatos serían? –
- Tal vez sólo uno por el momento – me quedé observando los planos que tenía en la pared, me parecía una idea absurda pero si él lo decía era porque iba a realizarlo.
Pasaron unos días y el doctor Gero me platicó que iría a buscar cuerpos, no me importó que él no quisiera que yo fuera de modo que me subí al vehículo y me planté ahí hasta que el doctor asintió. Íbamos en una furgoneta color gris, el chofer y el acompañante parecían algo extraños, de todos modos no les di importancia y continué escuchando una larga charla de los planes del doctor. Recorrimos un trayecto largo hasta la ciudad, supuse que íbamos a la morgue, pero nos detuvimos en una zona peligrosa... zona de delincuentes, frente de un edificio de departamentos.
- Oiga... ¿No íbamos a buscar los cuerpos? –
- Exactamente –
- Pero... -
- Baja del auto –
- Sí pero... -
- Sólo hazlo... y vete por ahí... luego te buscaremos – asentí, crucé la calle y esperé a que ellos entraran y les seguí el paso discretamente hasta llegar al ascensor, a lo lejos noté que había presionado el botón número nueve, subí al ascensor de al lado y le seguí. Dentro intentaba descifrar qué era lo que estaba tramando. Llegué al piso solicitado del edificio y me escondí tras una pared, uno de los agentes esperaba en el pasillo mientras el doctor y el chofer entraban por la fuerza a un departamento. Una disputa se desató entonces.
- ¡¿Qué está haciendo él aquí?! ¡Lárgate! –
- ¡Ya te dijimos que no aceptábamos tu estúpida propuesta! -
- Pues me temo que no tienen opción – se escucharon dos disparos efectuados con silenciador que los hizo parecer casi un débil sonido pero le contrarrestaron dos golpes en el suelo de algo que pareció caer – Cárguenlos es hora de irnos – el doctor salió con una sonrisa en la cara y los agentes le siguieron cargando dos cuerpos en los hombros. ¡Estaba horrorizada! ¡Había sido testigo de un homicidio! La puerta del ascensor estaba a punto de cerrarse cuando me interpuse en ella. Confundida le exigí al doctor Gero:
- ¡¿Me puede explicar qué demonios está pasando?! -
- ¿Qué estás haciendo aquí? Te dije claramente que te fueras... -
- ¡No me iré hasta que me responda! –
- Bien... supongo que de todos modos ibas a enterarte de esto... pero ten en cuenta que has visto demasiado... además tendrás que subir al otro ascensor ya somos cinco personas aquí – la puerta del ascensor se cerró en mi cara, no estaba dispuesta a quedarme de brazos cruzados y sin saber qué era lo que ocurría. Subí al ascensor de al lado y bajé sin pensarlo dos veces. Encontré al doctor a punto de cerrar la puerta de la furgoneta, la abrí con fuerza para gritarle.
- ¡¿Qué demonios ...?! – de repente hice una pausa, vi los cuerpos de las personas que sacaron y me encontré con rostros conocidos –
- ¿Qué? ¿Ya los conocías? – vacilé estupefacta - Mejor aún, vamos – tiró de mi brazo entrándome al vehículo con brusquedad al tiempo que arrancó y comenzó a alejarse del edificio. Aterricé al lado del rostro del muchacho en el suelo de la furgoneta, lo miré atónita.
- ¡Los mataste! – él rió.
- No te preocupes, no los maté, están sedados y profundamente dormidos, estarán así por unas horas – le miré desconcertada – Ahora cuéntame... ¿De dónde los conoces? – vacilé nuevamente tratando de reubicarme en mi postura. Fue un gran alivio saber que no estaban muertos... Necesité un momento para calmarme y pensar bien en cómo sacarlos de esa situación. Pero quizás resultaría peligroso intentar algo en pleno camino y no podría hacer mucho si ellos estaban sedados y necesitara ayuda... además... sólo era yo contra tres... me decidí por la indiferencia a la situación y le respondí:
- Bueno... – me senté en el suelo mientras miraba la expresión tan serena en los rostros de quienes serían las víctimas del doctor - ... los vi en un orfanato, la verdad es que no se mucho pero... Como nunca llegué a platicar con ellos desde que los vi... la verdad es que es muy poca la información que le puedo dar -
- ¿Qué es lo último que supiste? –
- Un día los trasladaron a otro instituto y no volví a saber de ellos –
- ¡Mh! Eso no explica la expresión en tu cara y la falta de color que tienes, a pesar que no llegaste a conocerlos más resultaron sólo conocidos de vista pero no te preocupes, no les haré daño – sus últimas palabras no me tranquilizaron, no sabía hasta que punto creerle. Me quedé paralizada observando los rostros que alguna vez conocí, sólo me quedé inmóvil y sin pronunciar palabra alguna durante todo el viaje de regreso...
BINABASA MO ANG
La Vida pasada de los androides 17 y 18 (dbz)
FanfictionLa historia de los androides 17 y 18 antes de ser reconstruidos por el Dr. Gero, y un androide no mencionado... -Personajes de Akira Toriyama-
