En la colina mas alta que pudiese verse desde lo lejos de su casa de campo, con un gran árbol de cerezo; allí solían pasarla Jimin y su madre.
Disfrutando de la brisa fresca de los árboles , el pasto y flores, moviéndose como si bailaran a un compás de alguna canción que solo ellos escuchasen, los pajaritos pasando en manada y las nubes dando formas extrañas que a Jimin le encantaba observar y así echar a volar su imaginación.
-—¡Mira mamá esa nube tiene forma de un elefante con alas!
—Es el elefante mas hermoso que he podido ver...— su madre empezó a tocar una hermosa melodía en el violín, para así llamar por completo toda la atención de Jimin. Su madre siempre tocaba una canción que a él le fascinaba mucho escuchar que ella tocará
"El vals de las flores ".
Él siempre se cerraba sus ojitos para poder deleitarse con aquella hermosa melodía; al cerrarlos podía imaginar que las flores salieran de donde están sembradas ,para bailar con la melodía que su madre tocaba, veía que los árboles le seguían el compás; seguido con los pajaritos como si en el cielo hicieran su gran espectáculo,dando vueltas y pasos que siguieran la melodía. Jimin siguiendo con los ojos cerrados siempre se paraba a bailar con su oso de peluche favorito que su madre le había hecho para su cumpleaños. Para él, es la segunda cosa valiosa que pudiera tener en la vida ,por que la primera siempre será su madre.El siempre llevaba su osito a todas partes , pensaba que si lo dejaba quedaría triste. A él nunca le gusto ver a la gente triste.
Su madre terminó de tocar la canción, así Jimin abriendo sus ojitos y dirigiéndose a su madre para abrazarla muy fuerte y llenarle de besitos tiernos en la cara, los besitos más dulces que alguien pudiese recibir de un niño tan hermoso como él.Ya estaba apuntó de llegar unas de las partes favoritas de Jimin.
El atardecer...
Jimin abrazaba a su madre tiernamente cuando de repente pudo divisar algo —¡Mira mamá, el sol ya se esta yendo!
-—¿Mamá? — dijo Jimin jugando con los cabellos finos ,suaves y sedosos de su progenitora, que yacía demasiado relajada divisando el atardecer
—¿Dime mi Jiminie?
—¿Por que el sol se va? La noche se me hace algo aterradora.
—Mi madre solía contarme una historia de la luna y el sol ¿quieres escucharla ?
—¡sí, sí quiero!— exclamó el pequeño con emoción para después prestar atención a lo que su madre estaba por contarle.— Cuenta una historia que hace miles, pero miles de años cuando el sol y la luna fueron creados para ser uno mismo. Estos seres se adoraban y cuidaban uno del otro. Eran los mejores amigos que pudiesen existir en la faz de la tierra. Hasta que un día su creador decidió asignarles tareas; el sol iluminaría nuestros días para así traernos traernos felicidad, claridad y calidez. Así como lo son tus abrazos cariño.— dijo la mayor atacando por sorpresa la pancita de su pequeño, para pronto escuchar unas risitas.— y la luna para brindarnos de su suave luz por las noches para cuidarnos en nuestros sueños. Así separándoles ellos quedaron muy desconsolados; los días eran nublados y lluviosos, las noches muy frías y obscuras.Su creador notó que ambos estaban tristes y desconsolados. Para animarles decidió acompañar al día con: nubes, pajaritos y pintarle su cielo de azul... A la luna le brindó un millón de Estrellitas ,nubes y mucho mas brillo para que no se opacara.
Su creador notó que ellos no estaban del todo bien estos querían estar juntos. Así que decidió concederles unos minutos de felicidad donde ellos se pudieran abrazar para sentir el calor de ambos.Y así fue como crearon los eclipses. Cada determinando tiempo ocurre su encuentro amistoso, para ellos es su motivo de vida, traernos felicidad en los días y luz brillante en las noches oscuras y frías para así brindarnos protección. Ellos viven con la esperanza de que algún día volverán a sentir él calor de uno y del otro por más tiempo, para estar por siempre juntos y nunca volver a tomar rumbos diferentes.
Entre lágrimas el pequeño hipo.— Mami, es una linda historia, la noche ya no me dará miedo ahora ahora será mi amiga y no se sentiré solo en las noches.
—Mamá... tú eres linda luna.
—Y tú mi hermoso solecito.— Exclamó con cariño acariciándole sus rubios cabellos.— vamos Minnie, ya es tarde.
Ambos se levantaron recogiendo sus cosas para así comenzar a caminar garrados de la mano rumbo hacia su casa, guiándose por la luz de luna.
Jimin daba pequeños saltitos mientras tarareaba su canción que él se había inventando...Su madre seguía el mismo ritmo que Jimin .Cuando de repente su mamá se detuvo por que sintió un mareo haciendo que él igual parára.
—¡Mamá! ¿Te encuentras bien?
— Sólo descansemos un momento, cielo.— asintió con confusión para ayudarle a su madre a tomar asiento en una de las grandes rocas que estaban de camino.
Ambos permanecieron sentados en aquella roca, dejándose deleitar por el hermoso paisaje que la luna iluminaba.
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Holi.
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Moonlight
RandomJimin pensaba que en esa colina con un gran árbol de cerezo siempre encontraría la felicidad ... Quizás actualice, idk. Pero estaré corrigiendo el desastre que tenía hecho.
