El chico de cabellos verdes estaba sentado en la orilla de su cama, acababa de despertar deseando morir como cada día desde aquél incidente. Se levantó de la cama y a paso lento se dirigió a la cocina, donde sirvió agua caliente en una taza y preparó un café demasiado dulce, demasiado doloroso. Tomó la pequeña taza entre sus manos y sonrió; le recordaba tanto a él... hizo a un lado aquellos pensamientos en su cabeza antes de que el dolor se hiciera insoportable, creyó poder regresar a su habitación sin detenerse a admirar el piano de cola que tantos recuerdos le traía, pero como cada día, no pudo evitar quedarse de pie ante él. No puedo evitar recordarse la realidad en la que vivía.
Era tan hermoso y tan doloroso, el dolor llegaba a ser tanto que la muerte de pronto le parecía una mejor opción, solamente se quedó allí de pie, frente a aquél majestuoso instrumento que alguna vez fue parte de un sueño tan hermoso a la par que inocente, infantil.
Sin darse cuenta, las lágrimas ya bajaban con desesperación por sus mejillas ligeramente ruborizadas, de nuevo esa molesta sensación; quería salir corriendo hasta que sus piernas no pudieran más, quería gritar hasta desgarrase la garganta, quería llorar hasta morir, quería volver el tiempo atrás y haber hecho algo más por él, incluso pensaba que hubiera sido mejor nunca haberlo conocido, porque de no haberlo hecho, de no haber formado parte de su vida, probablemente seguiría vivo y él, no querría morir con tanto desespero.
Se acercó lentamente hasta el piano, una ligera capa de polvo cubría sus teclas, y sobre el atril, se hallaba una foto de él, aquél chico que con el tiempo se había llegado a convertir en su razón de ser, se veía tan sonriente, tan feliz, tan lleno de sueños... en la parte de abajo se leía perfectamente una frase que terminó de romper el corazón de aquél pálido chico, "Sigamos haciendo música 20 años más", el llanto de YoonGi se intensificó hasta que ya no pudo soportar más el ver su rostro tan sonriente, algo dentro de él explotó, no era tristeza, ni arrepentimiento, lo que sentía era enojo, ¿hacia quién? No lo sabía, nunca había tenido creencias religiosas, pero la culpa lo consumiría si no encontraba algo a qué aferrarse.
Tomó la foto entre sus manos y la estrelló en el piso, sus manos estaban contraídas en un puño, la fuerza con la que las apretaba fue tal que sus uñas se fueron clavando en su piel poco a poco, pequeñas gotas de sangre comenzaron a resbalar por sus blanquecinas manos, pero a él no le importó, y aplicó más fuerza, y el ardor se intensificó hasta convertir el dolor físico en algo mucho menos doloroso y más dulce que el que sentía en su corazón.
Creyó que si él era infeliz, pagaría de alguna forma por lo que le hizo, pero, a pesar de que todos lo culparan por haberlo matado, él sabía muy bien que verlo sufrir sería mucho más doloroso, porque sabía que no volvería a ver esa sonrisa tan sincera en su cara nunca más, sabía que si luchaba por mantenerlo vivo, sólo sería el cascarón de lo que alguna vez fue una persona admirable. Algo dentro de él sabía que había sido la mejor opción, pero eso no evitaba que sintiera dolor.
— No puedo seguir si no estás aquí, mi corazón sigue rompiéndose por ti, JungKook... — dijo para sí mismo mientras intentaba calmar su llanto, odiaba llorar, porque sabía que llorar era una muestra de debilidad.
Se limpió los ojos con el dorso de su brazo y cubrió el piano con una manta, apagó la luz de aquella habitación y salió de allí lo más rápido que pudo. Estaba por preparar otra gran taza de café, sería una noche larga, le apetecía escribir un rato, pero su teléfono comenzó a vibrar repetidas veces, así que llevó su mano al bolsillo delantero de su pantalón y lo sacó de allí, encontrándose con varios mensajes de Hoseok.
Comenzó a deslizar el dedo a través de la pantalla, no estaba prestando atención a la mayoría de los mensajes pues sólo servían para que atendiera al teléfono lo antes posible, pero hubo algunos textos que se detuvo a leer con interés.
"Hey YoonGi! Te he encontrado un trabajo, ¿qué dices? Es de pianista"
"Mira, sé lo mucho que duele pero eso te ayudaría a superarlo, además de que estarías conmigo y la paga es buena, ¿recuerdas la pequeña escuela de danza que puse? ¡está dando resultado! Tocarías piezas de música contemporánea, eso es todo"
"No acepto un no como respuesta, te espero aquí en 30 minutos, y si hace falta iré a sacarte arrastrando. Si no te gusta dejaré de molestar, nos vemos"
YoonGi soltó un suspiro cansado, la verdad no tenía ganas de ir, pero HoSeok tenía razón en algo... probablemente ayudaría a superarlo. Probablemente el aceptar trabajar con él era una buena idea, se distraería la mayor parte del día, tocaría el piano y la escuela se encontraba cerca de donde vivía, si lo veías desde una perspectiva optimista, era la mejor opción.
(...)
—Lo siento... — fue lo que dijo el hombre de bata blanca al darle su diagnóstico al chico delante de él.
—No importa ¿sabe? Igual ya no tenía razones para seguir viviendo — fue lo que dijo aquél sonriente muchacho antes de darse la vuelta y salir del hospital.
Aunque él había dicho eso, le tenía un irrefrenable miedo a la muerte, no quería morir, quería hacer muchas cosas antes de eso... pero era imposible. Sólo le quedaba esperar a que un día ya no pudiera ponerse de pie, o desplomarse bailando, qué importa.
—Quiero seguir intentando un poco más... — la sonrisa en su rostro seguía ahí, pero las lágrimas ya habían comenzado a salir desenfrenadamente.
Ambos lo habían perdido todo.
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¡Hola! Este es el primer capítulo de "In a Heartbeat", espero que haya sido de su agrado.
Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido, ¡gracias!
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In a Heartbeat 》YoonMin
FanfictionEn donde YoonGi tiene miedo y JiMin sólo trata de protegerlo. "En un latido perdí demasiadas cosas, pero gané otras tantas, y ahora lo perderé todo en un latido, justo como él hizo por mí. Por él maté y seguí nuestro sueño, por ti, hoy muero." 》Filo...
