Pasado II

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-Buenos días - saludó una sonriente latina, caminando directo a su oficina pero haciendo unas pequeñas paradas- Buenos días, hermanita - besó la mejilla de la cubana y dejó un vaso de café junto con un traste de comida - Te traje el desayuno - explicó e hizo lo mismo con la ojiverde - Buenos días, cuñada- se alejó de ambas.

-Dua quiere hablar con ella - comentó la pelinegra, después de que la hermana de su novia se alejara.

-¿Qué? - preguntó atónita, pensando que era una broma de mal gusto pero sabía que no era así, ya que su novia la miraba preocupada - No puede ser así, _____ tardó en recuperarse y seguir con su vida, ¡no quiero que esa mujer venga para quitarle esa sonrisa que no le he visto desde hace tiempo! - exclamó  enojada.

-Amor, sabíamos que tarde o temprano hablarían, no te puedes enojar por cada problema que tu hermana debe resolver, ella puede y confío en _____- habló tranquilamente la cubana americana.

-Tienes razón, lo siento, es que no puedo olvidar que mi hermana quería vivir casada con la persona que amaba y al final todo se arruinó - soltó un pequeño suspiro observando el desayuno que le trajo su hermana, siempre fue atenta con ella por eso la amaba.

-Te entiendo - dejó un beso en los labios de su novia - Mejor desayuna lo que te trajo _____, sé que tienes hambre - se burló pero su novia lo ignoró y empezó a comer.

***

______ observaba aquel estuche abierto, el cual contenía un hermoso anillo, estaba recargada en su mano, no podía apartar los ojos de la joya, por su mente pasaban ideas del “Hubiera" o “¿Qué pasaría si...?" pero eso no haría que las cosas cambiaran sino que quedaran en el recuerdo. Guardó el estuche cuando escuchó que alguien tocaba la puerta.

-¿Quién es? - preguntó levantándose rápido de su lugar.

-Soy Dua - la latina soltó un suspiro en lo que se dirigía a la puerta - Quería hablar contigo - comentó después de que la menor abriera la puerta.

-Claro, pasa - dejó que entrara a su estudio - Toma asiento - le señaló el sofá-cama que tenía ahí - ¿Sobre que quieres hablar? - preguntó con un poco de cautela

-Sobre lo que pasó hace un tiempo - dijo la británica, quería aclarar las cosas o eso pensaba

-Eso quedó aclarado, Dua - respondió con el ceño fruncido - Pasaron muchas cosas pero logramos superarlas, ambas seguimos nuestras vidas, sé que empezaste con alguien una relación meses después de haber roto nuestro compromiso y yo seguí con mi trabajo al igual que dedicarme a viajar - habló de la manera más tranquila, le seguía doliendo pero no como antes.

-Sé que no debí aceptar casarme contigo como una obligación, es sólo que... - empezó a jugar con sus manos, era ahora o nunca- No me sentía preparada para casarme, pero vi esa felicidad en tus ojos, esa esperanza de que aceptara, eso me motivo a no lastimarte - miró directamente a sus ojos.

-Lo hiciste aceptando casarte conmigo por compromiso, por una obligación - reprochó intentando no sacar su rencor - También hay que tomar en cuenta que lo vi, cuando te pregunte si me amabas, Dua, quería tu felicidad incluso si no fuera la mía a tu lado - cerró los ojos.

-Pero también te amaba y sabía que lo haría si aceptaba, estaba en un dilema, quise hacerlo a voluntad propia - suspiró, lo que no le gustaba es que a los meses había regresado los anillos por paqueteria, ya que no quería hablar por lo sucedido - Ese día fue el último en el que te vi, al otro día ya no estaban tus cosas en el departamento - reprochó con un poco de enojo.

-Ya sucedió, cada quien siguió su vida sin rencor, aprendí a Perdonarte y entendí que no volvería a cometer el mismo error - regresó al escritorio - Puedes hacer lo que quieras con ella - le entregó el estuche, Dua la miró sorprendida, creía que ya no había nada.

-¿La guardaste? - preguntó en shook, ese anillo le traía grandes recuerdos de la primera pedida de mano, como planificó aquel día.

-Quería que tú decidieras que hacer con ella - sonrió - Avanzamos ambas, otra vez. Ahora quiero que tengamos la misma relación de ahora, de dos conocidas - tomó la mano de la británica.

-Así será - ambas sonrieron ampliamente.

𝑶𝒏𝒆 𝑺𝒉𝒐𝒕𝒔 | ᴄᴀᴍɪʟᴀ ᴄᴀʙᴇʟʟᴏ, ʟᴀᴜʀᴇɴ ᴊᴀᴜʀᴇɢᴜɪ/ᴛᴜDonde viven las historias. Descúbrelo ahora