Era una tarde de verano lluviosa. Hacía calor, y cuando las gotas calientes caían sobre él, produciendo que se le pegara la camisa se alteraba, ya que al llevar la camisa ceñida al cuerpo se le notaba su falta de forma física y no quería que ellos fueran otra vez a meterse con él. Con solo pensarlo le daban escalofríos.
Se fue dentro de la escuela tras darse ese pequeño respiro en la azotea, ya que tenía que ir a por el paraguas y cambiarse de calzado. Iba bajando las escaleras cuando de pronto se resbalo y se le cayeron las gafas. Se levantó rápidamente y comprobó que no había nadie cerca que le hubiera visto caer. "Menos mal que ya sonó el timbre y se fueron todos, así podré irme tranquilo a casa.", pensó. De seguido se dirigió hacia donde estaban las gafas, se agacho y las recogió. Por suerte no se le habían roto otra vez. Ya iban demasiadas veces que ellos se las rompían y en su casa ponía la excusa de haberse tropezado o que alguien las había pisado sin querer...
Retomó su camino y siguió bajando escaleras hasta que llego al zapatero, donde se quitó los zapatos y se disponía a guardarlos en su hueco cuando se percató de que sus zapatos de salir a la calle no estaban.
-Vaya, vaya, vaya...- oyó- si es nuestro querido Azumi... Te hemos echado de menos, ¿verdad chicos?-dijo mientras sonreía de una manera un tanto perturbadora.
Los demás chicos se rieron de una manera sonora, bastante molesta para Azumi.
-Que habéis hecho con mis zapatos.- preguntó Azumi mientras la voz le temblaba.
-Ooo, chicos, le hemos dado tanto miedo que le tiembla la voz.- dijo Isamu.
-No temas, somos tus amigos.- añadió Makoto.
-Si nos lo pasamos muy bien juntos, Azumi- dijo Tsubasa entre risas.
-Os acabo de preguntar que donde están mis zapatos.- dijo Azumi, con una mezcla de ira y miedo.
-En la basura. Tú también deberías estar ahí.- respondio Isamu.
Los otros dos rieron y Tsubasa le dio un puñetazo en la cara. Azumi notó como el dolor se expandía por toda su mejilla y notó un líquido bajándole desde el pómulo hasta la barbilla. Estaba sangrando. "Otra vez no por favor", pensó.
-Bueno chicos, ya nos hemos divertido un rato y además es tarde. Vayámonos.- les dijo Isamu.
Tras unas últimas risas, los tres se marcharon, dejando a Azumi con el pómulo hinchado y un lado de la cara con una fina capa de sangre. Tras quedarse solo, se acercó a la basura, donde estaban sus zapatillas; recubiertas por un líquido viscoso el cual daba arcadas. "Me tendré que ir descalzo" pensó. Cogió su paraguas y emprendió su marcha, descalzo y con sangre en la cara.
Cuando llego a su casa vio a su madre en la puerta, la cual al verle con esa pinta soltó el plato que sostenía y se lanzó hacia su hijo.
-¡Azumi! Cariño, ¿pero qué te ha pasado? ¿Y tus zapatillas? ¿Por qué estás sangrando?- dijo su madre preocupada.
-No... No ha pasado nada mamá... Estoy... Bien... Perdí mis zapatillas y... Me caí en las escaleras...
-Hijo, se nota que no te has caído por las escaleras. No me gusta que me mientas. ¿Qué te pasó?
A Azumi se le empezaron a llenar los ojos de lágrimas, no las podía contener más.
-Mamá... No lo paso bien es este instituto...- dijo entre sollozos. De seguido su madre se agacho para abrazarle, ya que él era bastante bajito.
-Tranquilo... No pasa nada hijo...- le consoló mientras le acariciaba la cabeza.
Su madre le dijo que el próximo años se tendrían que mudar a otra ciudad por el trabajo de su padre y que debido a eso le cambiaría de instituto. El chico se relajó. Lo que le hicieron sería algo que tendría muy presente... ¿O sus sentimientos cambiarían?...
Bueno, pues aqui esta la primera parte de la historia, cuando Azumi todavía es un niño...
¿Qué pasará en el primer capitulo? 7u7
YOU ARE READING
¿Unidos Por El Destino?|| (Yaoi)
RomanceAzumi es un chico que sufría bulling en secundaria. Años más tarde descubre que su compañero de piso era su antiguo acosador, pero él ha cambiado. Azumi descubre que su compañero tiene sentimientos hacia él, pero... ¿Qué es lo que siente Azumi?
