Pensemos en pizza

1.9K 153 24
                                    

   Dylan manejó unos kilómetros más, hasta llegar a un pequeño restaurante bastante fino, Nathan y Chelsea estaban susurrando cosas románticas al oído, lo cual activó cierto repelente anti-romanticismo en mi.

   No iba adelante con Dylan como se suponía tenía que ser ya que no era una buena idea, al menos para mi. Los ojos de él, pasaban de la calle al retrovisor solo para dejarme en claro que no quería verme atrás con los chicos. No sabía si su mirada era resentimiento puro o resentimiento con amor, pero era intensa, y me ponía totalmente nerviosa.

   Al estacionar el auto, Chelsea salió con Nathan casi de inmediato, al igual que Vic, Noa, Sly... Básicamente todos entraron de inmediato al lugar, menos yo y Dylan, casi fue como si todos pensaran dejarnos solos.

   Cuando logré desabrochar mi cinturón, bajé del auto con rapidez, podía sentir la mirada de Dylan en mi espalda, así que caminé aún más rápido. Al estar a pocos centímetros de la puerta tomé el picaporte y abrí, pero Dylan ya estaba a mi lado, por lo que logró volver a cerrarla con su mano izquierda.

   Estaba erguido y serio, viéndome con el ceño fruncido y una ceja elevada, sonreí con cautela mostrando los dientes, totalmente en cámara lenta, recibiendo la misma expresión de su parte, pero esta vez con ambas cejas elevadas.

   -Todos están adentro, creo que deberíamos... -Dije mientras intentaba abrir la puerta de nuevo, pero él casi sin esfuerzo la volvía a cerrar -Entrar... ¿No crees? -Ya estaba cansada de intentar abrir la puerta.

   -No. Tú y yo nos quedaremos afuera y hablaremos sobre lo que pasó hoy, además de lo que estás intentando hacer -Contestó Dylan con tono tranquilo, casi como si fuera una niña necia que intenta huir de su regaño.

   Solté la puerta y dejé de intentar vencer a Dylan y su fuerza sobrenatural (al menos para mí).

   -De acuerdo, ¿Dónde quieres conversar? -Pregunté rendida al ver que no tenía escapatoria.

   -Aquí mismo, no tenemos que ir muy largo.

   -De acuerdo. Tú pregunta y yo contesto -Dije mientras intentaba no verlo a los ojos.

   -Bien. Primero, quiero que me expliques ¿Por qué terminaron todos en ese lugar? Chelsea dijo que saldría contigo -Comentó viéndome con la misma expresión.

   -Si, lo se... Pero... -Me detuve y soplé con fuerza, moviendo por la brisa un mechón de pelo que tenía en mi rostro -Tu hermana es una genio de la maldad, me usó para poder salir e ir de fiesta. Al parecer esa chica cumplía años, la tal Alice, y estaba detrás de Nathan por lo que Chelsea quiso ir, pero es solo una chica inocente y el mundo un gran peligro, la influencia equivocada casi la lleva a cometer una locura, pero no lo hizo y eso es en lo que hay que enfocarnos.

   Luego de dar todo mi discurso de vida y lecciones aprendidas, lo miré a los ojos encontrándome con un Dylan sonriendo, mirándome fijamente sin parpadear. Si no hubiera sabido que es imposible que mi corazón se detenga, hubiera dicho que pasó en ese momento.

   Me parecía hermoso, su sonrisa, ojos, forma de mirar, personalidad, todo, Dylan era perfecto, pero no quería que me mirara como si yo también lo fuera, no merezco su cariño.

   -¿Qué? -Dejé salir con tono nervioso pero intentando sonar algo ruda.

   -Eres un ángel Sim, gracias por ayudar a mi hermana, en serio lo aprecio, ella es muy problemática pero hoy no fue la culpable gracias a ti. Pero, lo que me tiene con duda es esto, no entiendo por que estas intentando huir de mí, se que dije algo que fue no muy normal, menos con tan poco tiempo de conocerte, pero no creo que haya sido para tanto. No contestas mis mensajes, mis llamadas, sales corriendo sin decir nada cuando digo lo que siento... ¿Estás intentando huir del amor? -Preguntó con dulzura pero seriedad.

Romances color vino (Sin Corregir)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora