Capítulo 27

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ohhohohohoh se termina se termina, ¿que sucederá?, agradezco sus votosss

Mia quería ir a un McDonal's no tenía ningún problema con eso, mis ganas de llorar aumentaron, pero mi hermanita está aquí, no lo puedo hacer. Yo me abrí a él, realmente creí que me amaba, que tonta soy, una estúpida, no puedo continuar viviendo en esa casa, en aquel lugar donde he pasado por tantas situaciones malas, Ojalá aún me permitan quedarme en las instalaciones de la universidad.

—Sky ¿estás bien? —miro a aquella niña que sé que ha notado mi tristeza.

—Sí linda, ya estamos cerca, según lo que dice el GPS —el celular me era de mucha ayuda.

—¿Tú y mi hermano son novios? —cierro fuertemente mis ojos.

—Sabes quiero un helado de fresa, te compraré uno del que desees —cambié de tema, prefiero evitar la conversación de Thomas.

Luego de comer, a mí hermana se le ocurrió ir al parque, tantos años fuera, no se las direcciones, parezco una extranjera en mi propio país, pero he logrado utilizar mejor el celular. Cuando llegamos al parque ayudo a Mia con el columpio, al parecer es uno de sus juegos favoritos, me he cansado de mecerla, tomo asiento en unas de la bancas que me puedan dar mejor visión de lo que hace mi hermanita, oh un pequeño niño se cayó, me paro a ayudarlo.

—Gracias —me dice su madre, solo asiento, miro en dirección en donde esta Mia y ya no la veo. Pero si estaba aquí en unos segundos, ni siquiera me distraje un minuto, busco por todo el lugar y no la encuentro, estoy a punto de un paro cardíaco, ¿Dónde se pudo haber metido?.

—Señora ha visto a una niña con uniforme, cabello castaño y ojos verdes —pregunto desesperada a una mujer anciana.

—No —. ¡MALDICIÓN!, esto no me puede estar pasando a mí.

—Yo vi a una niña como usted la describe, se fue por allí-. Miro al niño de unos diez años, me señala un pequeño callejón, no espero ni agradecerle cuando ya me encuentro hacia aquel sitio.

—MIA —vocifero, noto varias fundas de basura, esto no huele nada bien.

—MIA —vuelvo a llamarla, siento que alguien cubre mi nariz y boca con algún pañuelo, mierda. ¿Qué es esto?, intento soltarme y no da resultado. De mi boca solo pueden salir quejidos, nada más que quejidos, estoy asustada, mis ojos empiezan a cerrarse, no por favor, que no me duerma, no puedo, no puedo, todo se volvió borroso, la luz, ya no veía nada.

—Sky, Sky —oía una voz conocida, muy lejana, parpadeo unas cuántas veces, pongo las manos en mi cabeza, recobro el sentido, un cuarto con paredes manchadas, un colchón sin sábanas.

—Sky —. ¿Mia?, me giro y la veo en una esquina sentada con sus piernas recogidas a ella.

—Cariño ven —está asustada, me voy acercando a ella.

—Mia, hermanita —se abalanza a mí, comienza a llora, no es nada comparado con las otras veces que se arroja a mis brazos a saludarme llena de alegría.

—¿Te hicieron algo?, ¿cariño te lastimaron? —pregunto con temor.

—No, peo tengo miedo —la abrazo más a mí.

—¿Por qué desapareciste Mia? —me mira con sus ojitos llorosos.

—Yo... yo solo quise ayudar a una señora que se le cayeron unas compas, después no sé, despete aquí contigo, ¿Qué hacemos en este lugar?

—No lo sé cariño, no lo sé —le digo.

—Tengo miedo, mucho miedo —sus pequeños brazos se aferran a mi cintura.

Lo Más Oscuro De Una PersonaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora