Prologo:

49 9 10
                                        

Desde que sufrí mi gran pérdida, nunca nada fue igual. Desde que perdí a ellos todo cambio. Mi vida se dio vuelta tan rápido como una hoja en otoño con la brisa fría. Así de fácil. Nunca nada pudo volver a su normalidad.

Apenas termine la preparatoria, decidí en mudarme y dejar todo atrás. La herencia que me habían dejado ya con una pequeña parte de ella había sido más que suficiente para comenzar una nueva vida en un lugar distinto. En un lugar en donde nadie me conociera y me preguntara como me sentía. Me hacían sentir tan mal que apenas salía del gran instituto las últimas semanas de clase, lloraba sin parar. Me sentía tan culpable.

Empecé de cero. Es lo único que no me paraba de repetir en mi mente varías veces al día. Nueva casa. Nueva ciudad. Nuevo idioma. Nuevas personas. Vida distinta.

Cuando llegue a la gran ciudad inglesa, no paraba de repetirme a mí misma que lo hacía por mi bien, luchaba por mi voluntad. Tenía que dejar pasar de una vez por todas el accidente y seguir adelante con mi vida.

No tenía a nadie en esa gran ciudad y en lo único que pensé el primer día luego de despachar unas cajas con mis pertenencias, fue en ir a tomar un café en alguna cafetería cercana.

Ahí la conocí a ella. Caroline Montgomery. Mi única e inseparable amiga. El primer día que no conocía a nadie, basto que se la caigan unas gotas de su capuchino en mi camiseta nueva y nos hagamos inseparables.

Ella estaba por terminar la preparatoria mientras que yo estaba cursando mi primer año de psicología en la universidad pública de Londres, ya que no me  quería pagarme una privada. Una loca aventura entre dos amigas inseparables había comenzado. ¿Quien habría sabido que íbamos a terminar enrolladas en un lío con unos chicos súper famosos?

De algo que estaba segura, era que no me arrepentía de haber conocido a ese chico con ojos azules y cabellera rubia, el que dio vuelta mi vida y me saco adelante. Niall Horan. Al principio me daba tanto miedo todo, que él me ayudó a superarme a mí misma. Se puede decir que hoy me daría lastima verme a mi yo de hace unos años atrás, pero nunca me arrepentiría de las aventuras que viví. Aunque me habría gustado que mi corazón haya supido decidir lo más temprano posible entre Niall y el chico de ojos verdes.

Luego está el otro chico con que todo comenzó. Harry Syles. Todo comenzó con algo tan simple que ni yo me podría haber imaginado que iba a terminar en donde estoy. Nunca pensé que iba a terminar dentro de un triángulo amoroso al que incluirían al ojiazul y al ojiverde.

The UnexpectedDonde viven las historias. Descúbrelo ahora