Ichigo Kurosaki después de graduarse y en muchas pláticas con el comandante Kyoraku, decidió quedarse en la Sociedad de Almas. Asistía a la academia a medio tiempo, por las tardes al escuadrón trece y por las noches Rukia le explica muchas cosas de lo que había aprendido; ella era su mentora temporal como lo fue en el pasado. Todo esto con el objetivo de que aprenda todas las bases para convivir en el Seireitei y obtener un buen puesto en algún escuadrón. Secretamente Kyoraku quería que se convirtiera en capitán, pero tenía que asegurarse que Ichigo lograra aprender todo sobre su cultura. Ichigo, aunque lo negase, le gustaba pasar el tiempo con Rukia. No estaban saliendo como una pareja formal pero sentía que quería algo más. Actualmente vive en una casa casi a las afueras del Seireitei, su ex propietario era Kisuke Urahara.
Time to break through the anger
Hora de romper a través de la ira
Look for the remains of the everlasting me
Busca los restos de mi eterno ser
Epica
La antigua casa de Urahara, que estaba en medio del bosque, era de madera, estaba un poco descuidada. Tenía puertas shoji, una cocina, una habitación, una pequeña sala, baño y un corredor externo para pasar las tardes de verano relajado. Ichigo trataba de mantener el lugar limpio pero si necesitaba algo de mantenimiento. El ex—capitán se la prestó para que el pudiera vivir en el seireitei y se adaptará a su nuevo hogar. Una tarde de otoño, dos shinigamis estaban estudiando en la sala.
—Y es así como está conformada la central 46—. Explicaba Rukia a un shinigami que solo ojeaba con pereza los libros — ¿Alguna pregunta?
—Sí, ¿por qué es tan aburrido esto?— preguntaba fastidiado Ichigo, estas lecturas le aburrían demasiado.
—Fuiste tú el que decidió vivir aquí, formar parte de nosotros. Ahora te aguantas. — Cerraba el libro y en un pequeño bolso sacó una libreta de apuntes. — Ten, te servirá esto.
Ichigo tomó la libreta en sus manos, en las primeras hojas vio unos apuntes muy ordenados y concisos, pero a medida que iba avanzando, vio demasiado dibujos de chappies desgraciados explicando todo sobre la Sociedad de Almas. Para él era demasiado tonto e infantil, si Rukia no estuviese presente lo hubiese quemando en ese instante. Antes de decirle una estupidez, la vio a la cara para ver su reacción. Ella estaba a la expectativa de lo que él iba a decir. En el pasado con su inmadurez, se hubiera burlado de ella. Ahora solo se limitó agradecerle, tenía que tolerar todo eso solo por ella.
—Más vale que lo cuides, esa libreta es muy preciada para mí. Me ayudó a pasar con honores la academia y algunos malos ratos que...—pausó su conversación, no quería recordar los malos momentos cuando se alejó de Renji y qué pasó mucho tiempo sola.
—Está bien teniente, como usted diga. — Le dijo Ichigo para desviarla de sus pensamientos. —Sabes tengo una idea. En vista que mañana tengo un examen que me ayudará a pasar uno de los tantos módulos que hay en la academia. ¿Por qué no tú y yo hacemos una cena? Como para celebrar, no sé, siempre que vienes aquí sólo pasamos estudiando.
Rukia lo vio un poco extrañada, eso es algo que Ichigo nunca diría, pero bueno tenía que acostumbrarse a sus ideas espontáneas de vez en cuando.
—Me parece, ¿qué haremos de comida?
—No lo sé, pero ven temprano no haré la comida solo.
— ¿Para qué me invitas si quieres que cocine también? No seas tramposo.
—Mejor ven, porque si te quejas no quiero que me culpes porque sabe mal la comida.
Al final acordaron con sus términos en preparar la comida juntos. Rukia se despidió esa tarde, deseándole éxitos en su examen al peli naranjo. A la hora de dormir, ambos tenían una sonrisa en el rostro, estaban muy relajados, pero ¿acaso no se habían percatado de haber planeado una cita?
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Edge of the Blade
RomanceRukia tiene un encuentro con el hollow vasto lorde de Ichigo. One-shot siguiendo mi universo reemplazando el final de Bleach.
