34. Emmaz y embarazo.

2.9K 152 36
                                    

Sisi muy cute el nombre de Chaz + Emma. (Si se les ocurren otros comenten acá, no solo para ellos, si no que para las otras parejas)

Bueno, empecemos con el capítulo.

La práctica de ayer me dejó exhausta.

Las gatas aceptaron estar en el equipo de animadoras con una sola condición: que cuando terminen las mundiales les devolviéramos su casa.

Así que, nos mudaremos devuelta a las habitaciones de la Universidad, diugh.

En este momento estábamos desayunando con las chicas en la casa.

Hoy era sábado así que teníamos que ir a animar al partido de los chicos. Claro que están sin Chaz, no se que pueda llegar a pasar.

—¿Listas?— les pregunté y ellas asintieron. Fuimos tres en un auto y tres en otro.

Llegamos al campus y me encontré a la persona a la cual más deseaba ver en estos últimos días.

Chaz.

Empecé a correr hacia él y en ese momento me acordé que estábamos ¿peleados?

Estúpida Emma.

Cállate consciencia, tú eres parte de mi.

Lo abracé por detrás y él se sobresaltó ante el tacto inesperado.

—Hola Miller.— le dije sonriente. Hace días no lo veía, luego tenemos tiempo para discutir.

—Hola Em.— me devolvió el abrazo.— Escúchame, tengo que ir a jugar ahora,— dijo nervioso.— luego hablamos ¿Si?

Se fue corriendo y yo asentí.

—¿Y a este que carajos le pasa?— me pregunto Hanna la cual ahora estaba al lado mío.

—No lo se.— negué con la cabeza algo preocupada.

~~~

Los chicos ganaron y nosotras junto a las gatas pudimos coordinar bastante bien, así que no hubo ningún papelón.

Debo admitir que estoy nerviosa por lo que pueda llegar a decirme Chaz.

¿Que tal si tiene que mudarse?

¿Si tiene que salir del país?

¿Si no quiere verme más?

¿Si tiene alguna enfermedad terminal?

¿Si quiere llevarse a Camubby con él?

Traté de sacar todos esos pensamientos malos de mi cabeza con una ducha caliente en los vestuarios.

Luego de la ducha me puse ropa limpia, me cepille el cabello mojado y me puse algo de maquillaje.

Salimos y Chaz con los chicos estaban esperándonos fuera.

—Emma tienes que ir a hablar con él.— me apuró Rose.

Asentí y fui caminando acercándome a Chaz.

—Entonces ¿de que querías hablar?— pregunté nerviosa.

El me miró y luego me subió a caballito.

—Vamos.— habló.

Caminó un poco más hasta su auto y entramos.

En el asiento había unas rosas rojas y un almohadón en forma de corazón que decía "te amo".

—Emma, no salí de la ciudad porque estaba enojado contigo, salí para prepararte una sorpresa.— dijo él contento y me besó, rápidamente le seguí el beso, oh por dios, hace cuando que no te besaba, mierda.

¡La perra más perra!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora