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Les recomiendo escuchar la canción mientras leen ✨

[...]

Ella solía ser tan melodramática con todo, independientemente de lo que tratara. Mina siempre intentaría hacer un drama.

Por ejemplo, una vez moqueó en mi hombro cuando recibió la nota de uno de los exámenes más difíciles en Historia.

Sacó un nueve, siendo la única nota alta del resto del salón.

Además, ella tenía una personalidad muy extravagante e imprudente, por eso yo era considerado su moral. Éramos opuestos el uno con el otro, debido a eso éramos un equipo. Jungkook como el pacífico y Mina como la estrafalaria.

Ella era tan digna que se creía merecer todo, se esforzaba por conseguir lo que quería hasta lograrlo. Tan carismática que lucía como una fresca flor roja entre miles de marchitas; y su risa, por Dios... era tan sonora y extraña, pero a ella no le daba vergüenza, porque antes de juzgarla ya te estabas contagiando de la gracia que transmitían sus carcajadas.

Pero así como su gracia y jovialidad brillaban por luz propia, si materializas su sensibilidad, obtendrías una especie de porcelana resbaladiza. En otras palabras, lo que tenía de risa fácil, lo tenía de llorona. Lloraba por todo, ya sea de felicidad, rabia, miedo o tristeza. Todo en ella era un bravo mar de emociones.

"¿Ahora quién es el llorón, Jeon?"

Escuché su voz en mi mente, como si fuese telepatía. No lo dijo con burla venenosa, porque me hizo sentir un sosiego en mi pecho.

"Te dije que los borrachos en las noches no saben diferenciar el freno del acelerador. Se vuelven estúpidos"

Grité del dolor cuando comenzaron a tratar la herida más grave que tenía en el cuerpo. Nunca sentí que la anestesia hiciera efecto. Era como si el mismo diablo hurgara con disfrute y me quemara por dentro.

"Eres toda una drama queen, Jungkook"

Giré mi vista hasta ella, que se hallaba justo a mi lado siendo tratada. Se encontraba con una mascarilla de oxígeno, tapando sus labios rosados y resecos, y con un semblante sereno, como si ya esperaba que esto pasara. Los roles repentinamente se intercambiaron: ahora yo era el que lloraba adolorido y ella sólo se mantenía impasible. Volteó su mirada hasta conectarla con la mía, permaneciendo así por un largo rato. Inconscientemente, creamos un puente invisible entre nosotros donde compartiríamos nuestros recuerdos.

Sabía que yo iba a morir. Al mirarla, el dolor infernal simplemente desapareció. Me sentía desfallecer, como si me hundiera en la camilla; pero solo quería mirarla un rato más hasta el final. Quería que fuese la única cosa que viese antes de irme.

El piso de la sala de emergencias donde nos encontrábamos estaba manchando de sangre, como si fuese sacado de las películas de terror japonesas que veíamos Mina y yo los fines de semana. El olor de la anestesia y otros químicos invadieron mis fosas nasales, abrumándome.

Ella me miraba con ternura y tranquilidad, mientras paulatinamente caía dormida... al igual que yo. Mis párpados fueron uniéndose con suavidad, cayendo en brazos de un sueño profundo y eterno. Y yo no tenía por qué impedirlo.

Solamente imágenes de Mina en el centro de una habitación llegaron a mí. Yo la observaba con parsimonia, viendo cómo se ponía de puntillas, comenzando un baile de ballet que a ella tanto le encantaba. El lugar se encontraba en penumbras, llegando a divisar solo una cama en el extremo. La luz provenía de la luna, que a su vez iluminaba la silueta de Mina que se movía con lentitud y elegancia, transmitiéndome paz y seguridad. Sólo se escuchaban nuestras respiraciones, ninguno decía nada. Yo solo observaba a Mina bailar. Era mi cosa favorita desde pequeños, aunque nunca se lo dijese.

"Sabía que te gustaba, dongsaeng. Por eso lo hago"

Sentí un golpe en mi pecho, provocándome un dolor asfixiante que me dejó azorado. De pronto, mi espalda se arqueó a la vez que una corriente atraía mi torso hacia arriba. Por instinto, tomé una bocanada de aire. Posteriormente, mi cuerpo semidesnudo cayó nuevamente sobre el colchón de la camilla con brusquedad. Mi respiración se hallaba agitada y mi corazón latía como loco.

Mina.

"Deja de ser tan miedoso, Jeon. Debes dejar de protegerme"

Me sentía mareado, toda mi vista daba vueltas y las voces de los médicos se escuchaban en la lejanía, como un eco en mi mente. Recorrí el lugar con mi mirada, haciendo un esfuerzo por enfocar mi visión y que mis párpados no se cerraran.

Me topé con su cuerpo y la sangre se me heló por completo, empezando a sudar frío.

Su cuerpo inerte se encontraba sobre la camilla, tapada por un cobertor blanco desde los pies hasta la coronilla. Todos los aparatos que se hallaban a su alrededor estaban apagados. El dolor de las heridas y los golpes se habían esfumado, sustituyéndose por un dolor peor; uno asfixiante que se centró en mi pecho.

Ella se había ido. Sencillamente abrazó a la muerte como si de una vieja amiga se tratase para luego irse con ella.

Ella flotó, yo no.

Me quedé solo, hundido en una decadencia abismal. Tontamente pensé que la muerte también me recibiría con los brazos abiertos, que me elevaría y me llevaría con ella como si fuese lo más preciado que tuviese.

Qué equivocado estabas, Jungkook.

Observé que su brazo se asomaba, guindando por fuera de la camilla como si fuese de trapo, todo manchado de sangre. Y con él, su muñeca se encontraba rodeada por una hermosa pulsera con plumas hechas de acero inoxidable.

Yo tenía un collar con una pluma de acero en él. Lo tenía puesto ahora mismo.

Ella es un ángel ahora, ya no pertenece a este mundo.

Sabía que mi mejor amiga se había ido, que ese cuerpo que estaba bajo esas mantas era solo un cuerpo vacío.

Mina se fue para siempre.

"Siempre seré la primera en todo, querido"

Pero su voz en mi mente siempre permaneció allí.

You're so drama queen || j.j.kStories to obsess over. Discover now