Inicio

668 90 17
                                        

¡Hola chicos!
Como ya sabrán, estoy editando esta historia lo mejor que puedo. Para conseguir eso, decidí utilizar diferentes métodos de narración. Espero les guste.

1.Inicio

El cataclismo no había servido. ¿La razón? Bueno, el joven parisino no había considerado la idea de utilizar su poder como un ataque más que como una distracción. Algo que le pareció interesante de probar.

¿Lo que sucedió después?
Se podría decir que fué una gran decepción.

Preso de la impotencia, Chat noir volteó a examinar su mano derecha.

El reciente pitido hizo que el anillo comenzara un último conteo. Su transformación estaba a punto de terminar y el héroe seguía atrapado.

¿Como fué que llegó a meterse en esa situación?

Como último recurso el rubio arañó, golpeó, y pateó la esfera que lo mantenía atrapado. Pero nada funcionaba. Esa cosa era controlada por el akuma y si la persona en cuestión no era perjudicada, la esfera tampoco lo sería. ¿Que otra cosa podía hacer el héroe además de rezar por un milagro?

—¿Que sucede, Minino? ¿Se te acabó el tiempo?

En esta ocasión, la villana no era nada más que una vendedora de joyas que había sido robada en su primer día de trabajo. Sin duda, un golpe duro digno de la atención de Hawk Moth.

—Eso quisieras —bufó el joven.

La akumatizada se acercó al rubio con una sonrisa burlona, y de un chasquido lo inmovilizó—. Me parece que no estás entendiendo tu situación, Minino. Se acabó. Gané.

Chat apretó la mandíbula. ¿En donde estaba su Lady?

Dyamont atravesó la esfera de diamante y soltó una carcajada.

¡¿Que esperas?! ¡Su miraculous! ¡Tómalo ya!

El akuma se retorció de dolor por unos segundos y asintió repetidas veces—. Lo haré, lo haré.

Tomando la mano derecha del joven, se acercó a su rostro. Lo siento Orejitas pero parece que hoy no es tu día de suer... —y de un momento a otro, la voz de la akumatizada se perdió en un sonoro quejido.

—¿Llegué muy tarde, Gatito?

Chat sonrió aliviado—. Mejor tarde que nunca —suspiró—. Un gusto gozar de su presencia, My Lady.

Ladybug rodó los ojos, divertida—. Acostúmbrate, Orejitas.

El resultado del Lucky Charm no tardó en aparecer, al igual que no tardó en desconcertar a la portadora.

¿En que podría ayudarla un silvato para perros, en una situación como esta?

—¡Ladybug! ¡Cuidado!

La azabache giró justo en el momento en el que una lluvia de cristales puntiagudos salia de la tiara de la akumatizada. 

El akuma debía estar ahí.

Con rapidez la heroína miró a su alrededor buscando algo que complemente el objeto que tenia en las manos.

Un altavoz llamó su atención.

Eso fue más que suficiente para que la joven de traje tomara ambos objetos e ideara un plan. Todo en cuestión de segundos.

Con movimientos ágiles, Ladybug esquivó cada ataque que el akuma le lanzó hasta acercarse lo más que pudo. Fue ahí cuando colocó un objeto dentro de otro y sopló.

En Busca Del Amor [Marichat] <Editando Pausada>Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora