La noche corría fríamente por la estación haciendo que los cabellos negros volaran en todas direcciones, sus manos sentían frio al tocar el barandal negro con plateado muy conocido por las clases altas, la gabardina negra lo hacía sentirse protegido tan siquiera un poco del frio, escucho el tren aproximarse, las chimeneas humeaban y el gran tren se estaciono en su presencia, sus manos sudaron, era hora de despedirse de ese lugar de hermoso recuerdos y partir a una vida llena de promesas, sus manos jugaban un poco con la valija del equipaje, tenía que partir a estudiar a una academia prometedora, un lugar que lo haría un orgullo para su familia, su sirviente quien cargaba 3 valijas más lo acompañaba pasos atrás, cuando empezaron a abordar el tren entregaron los tickets y pasaron a las habitaciones del tren que eran pequeñas pero cómodas, el viaje duraría tan solo 3 días haciendo unas cuantas paradas a lugares turísticos de las regiones cercanas.
Se quitó la gabardina cuidando que esta no tocara el suelo, bajo los tirantes de sus hombros y desabotono su camisa blanca tan solo los primeros botones dentro del vagón el calor aumentaba demasiado, se acostó en la cama buscando un poco de sueño y concilio, la cama era suave y rápidamente cayo dormido.
Eran las 3 de la mañana según el reloj que marcaba la hora en la pared, el calor lo había hecho sudar, sus cabellos mojados en su frente, la camisa pegada a su espalda totalmente sudorosa, su cuerpo se sentía pegajoso, con la garganta seca y sus labios agrietados se levantó buscando un poco de agua, y mientras bebía un poco logro apreciar la ventana que se encontraba cerrada.
Se acercó a la ventana abriéndola sacando la mitad de su cuerpo tomando el lujoso barandal, su mirada solo estaba concentrada en el hermoso cielo que se presentaba revuelto con estrellas radiantes sobre su cabeza.
Se enfermara por salir a la noche con tan poca vestimenta – pronunciaron a su lado asustándole un poco.
El joven volteo rápidamente para ver un joven de su edad bien vestido, era alto, delgado, los cabellos eran castaños y lo miraba sonriendo coquetamente.
Jung Hoseok, mucho gusto – se presentó el joven sonriendo aún más – quisiera saber el nombre del hermoso caballero que me acompaña mirando el cielo estrellado.
Park Jimin, encantado de conocerlo – contesto con una voz tan dulce y avergonzada, mirando su camisa a medio abotonar y sus cabellos revueltos.
Lo mirare en el desayuno en el mirador del Lago, descanse – pronuncio el joven de sonrisa brillante para desaparecer de la ventana, dejándolo abochornado por el encuentro.
Cerró la ventana y suspiro pesadamente y se recostó en la cama de nuevo.
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SNOWSTORM (Hopemin/Jihope)
RomanceEstar juntos podría ser un total caos, sin embargo sus cuerpos reaccionan entre ellos de manera especial, provocándose una dependencia mutua, porque Hoseok se alimentaba del frio de Jimin mientras que Jimin disfrutaba robarle el calor de Hoseok.
