CAPÍTULO 20

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Narra Niall

Karen: ¡Niall! Vamos todos al picnic.

Ese mensaje me llegó cuando estaba a punto de besar a Lucía. ¡Maldito karma! Bufando me aparte de mi novia. Cogí el móvil y le contesté.

Yo: Genial, ahora déjame un poquito en paz, ¿quieres?

Dejé el móvil en la mesa y me volví a dirigir a Lucía. La cogí de la cintura y la eché delicadamente en el sofá. Mis manos acariciaban todo su cuerpo mientras mis labios devoraban sin piedad los suyos. Embriagandome de su olor y disfrutando de sus labios el móvil volvió a sonar.

Lucía me apartó empujandome con suavidad.

-Niall... el móvil.

-Déjalo-dije acariciandola por debajo de su falda...

-Niall... para-me pidió Lucía con sus ojos brillosos.

Una vez que la vi a punto de llorar, me aparte. Lo último que quería ver en esta vida era a mi novia llorar, cuando me mira con esos ojos brillosos no puedo pensar en otra cosa que no sea besarla.

-Vale-dije levantándome del sofá y cogiendo el móvil.

Karen: Vale don rabioso, espero que disfrutes de tu novia.

Yo: ¿Como sabías que estaba con ella?

Espero que no haya puesto ninguna cámara y ahora mismo nos esté viendo.

Karen: Porque cuando te pones de mala leche es porque estas con tu noviecita.

Yo: ¿Tan transparente soy?

Karen: Si.

Yo: ¿Entonces vamos todos al picnic?

Karen: Ajá.

Yo: Solo falta la hora...

Karen: He hablado con mi hermano y a él le parece bien a las 18:00.

Yo: Estupendo, ahora si no me interrumpes volveré con mi novia.

Karen: Está bien pero en cuanto acabes diselo a James y a su novia, ¿Ok?

Yo: Ok, adiós.

Karen: Adioos.

Dejé el móvil otra vez en la mesa, y me volví hacía Lucía. Ella estaba sentada en el sofá mientras que escribia en su móvil.

-¿Ya me estas engañado?

-Idiota, sólo es un amigo.

-¿Ah que estas hablando con un chico?

-Si.

-Esta te la aguardo.

-Tu hablas con Karen y yo hablo con él.

-Sabes que Karen sólo es mi amiga, dime como se llama ese hijo de puta.

-Aah.

-Dame el móvil.

-¿Porque debería hacerlo?

-Lucía ya me estoy cansando, ¡Dame el maldito móvil!

-¡No!

Entonces la cogí por la cintura y me tiré encima de ella, sentía su cuerpo tenso contra el mío. La oí varias veces insultarme y hasta me pegó pero yo no la soltaba. Necesitaba saber con quien estaba hablando y cuando lo supiera lo mataría.

-¡¡Para!!-gritó Lucía llorando.

-¡No! ¡Quien es ese hijo de puta!

-Nadie por favor para.

Estaba en un estado de histeria, no podía pensar sólo quería el maldito móvil, no sopartaria perder a Lucía.

Ella siguió por un buen rato intentando zafarse de mi agarro pero cada vez que se movía bruscamente la apretaba más contra mi.

Hasta que Lucía me pegó una patada ahí. Se zafo de mi agarre y salió corriendo por la puerta del salón. Sin ser consciente de mis actos, salí a su encuentro. Corrí por toda la casa hasta que la encontré llorando en el baño. Entré y cerré la puerta, Lucía se giró y me miró, tenía los ojos rojos e hinchados, en parte me sentía mal por haberla echo sentir mal pero en otra parte me sentía aún furioso. La cogí por la muñeca y la obligue a levantarse. Mis manos rodearon su estrecha cintura y la besé. Me sentía poderoso por tenerla, era una sensación que me gustaba pero a la vez me estaba convirtiendo en un estúpido hijo de puta con la única chica que me ha querido. Ahora mismo no podía pensar, así que seguí besandola, la cogí por el trasero y la apoyé contra la pared. Ella no se resistía, al contrario, parecía que le gustaba, me seguía besando muy apasionadamente, le subí la camisa y como pude le bajé la falda, la besé por el cuello y la bajé, se sentó en un taburete que había y me empezó a desabrochar el pantalón. Mientras que yo me quitaba la camisa. Quedamos ella con sujetador y bragas, y yo sólo con boxers. Me empezó a tocar mi parte, yo sólo podía pensar que estaba en el paraíso...

(...)

-No vuelvas a hacerme daño-me dijo Lucía apoyada en mi pecho.

Estábamos en la cama desnudos, creo que hacer el amor en el baño no ha sido buena idea después de todo.

-No lo volveré a hacer, te lo prometo-dije acariciandola el pelo.

Y así poco a poco se fue durmiendo, mi preciosa novia. Jamás en la vida le volveré a hacer daño, aunque eso me cueste la vida.

Luego, poco a poco me empecé a dormir, pensando en cómo sería mi vida si ella no estuviera.

EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO:

NARRA KYLE

-¡Esta tarde a las 18:00 picnic!

-¿Puedes dejar de gritar? Sólo falta media hora para las 18:00, ves vistiendote que siempre llegamos tarde mi amor.

-Bien.

***

-Venga Ryan.

-Que no, no me veo allí, además todos os conocéis y yo no conozco a nadie.

-Bueno a algunos si, venga porfavor.

-¿Para que quieres que vaya? Tienes a tu novia, además también van otros hombres.

-Si, James casi intentó quitarme a mi chica, y con Niall no me fio, se que tiene novia pero...

-Pero que si voy seré un soltero de mierda.

-Que no. Voy a insistirte hasta que digas que si.

-Pero...

-Porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi...

-Vale esta bien.

-¡Toma!

***

-¡¡Por mi hermosa esposa!!

-¡Kyle deja de beber!

-¿Sabes lo bueno que esto está? Deberíamos beber todos los días esto, ah por cierto ¿que es?

-Whisky.

-Joder, pues me encuentro muy bien.

-¡¡Kyle, acabas de vomitarme encima!!

-No ha sido culpa mía, ha sido culpa del Whisky. Yo te lo aguanto mientras tu le pegas.

-Kyle estate quieto, o sino nos vamos.

-No no no, seré bueno, te lo prometo.

-Tío tu esposa te tiene dominado.

-¿Has oído eso Karen?, me tienes dominado, ¿porque será?

-¡¡Kyle!!

Conviviendo con mi Playboy © (2)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora