15- Ahora es tu turno.

48 3 0
                                        

Llevo ya una semana sin ir a clase. Mi frente sigue teniendo la horrible brecha, y me parece que se quedará ahí durante un tiempo, recordándome el maravilloso día que pasé cuando decidí dejar a Cameron. El caso es que aunque ya puedo ir a clase y hacer vida normal, me da miedo hasta salir de casa por si acaso me encuentro con él, y la verdad es que ya no sé qué escusas inventarme. Y como siempre, Nash me llama al móvil para asegurarse de que estoy bien y mi estado va mejorando, ha estado muy atento estos días.

- Buenos días , preciosa.

- Buenos días, Nash.

- ¿Cómo vas? ¿Te encuentras mejor?

- Sí, poco a poco la herida va cicatrizando aunque tengo que esperar tres días más, según los médicos. ¿Sabes qué ha pasado con Cameron al final?

- Le han expulsado.

- Gracias a Dios, no quiero encontrármelo en clase.

- Pues puedes estar tranquila, creo que ha sido una expulsión definitiva.

- Ni siquiera pidió perdón, parece que se alegró bastante de lo del golpe. El otro día le vi pasando por mi casa y se me quedó mirando, yo estaba al lado de mi ventana y cuando me giré y vi cómo me miraba, simplemente me dedicó media sonrisa como burlándose ¿sabes a lo que me refiero?

- Está loco, eso es lo que yo entiendo. De verdad Nadia, no quiero que te haga daño, si vuelve a aparecer por tu casa avísame.

- No le dejaría pasar ni loca, no hay de qué preocuparse.

- Me da igual, avísame. Nadie va a molestarte de esa forma y se va a ir de rositas ¿vale?

- Somos tan... somos un lío, Nash ¿no te das cuenta?

- ¿A qué te refieres?

- Que por más que queramos separarnos siempre acabamos juntos, ni Cameron ni Tori han conseguido que esto cambie. Me da rabia decirlo, pero me arrepiento de haber hecho todo esto ¿sabes? Sé que a quien de verdad quiero es a ti. 

- Los dos nos equivocamos al separarnos, pero fue mi culpa, yo me fui con Tori. Y ¿sabes por qué lo hice? Me daba miedo lo nuestro, porque es algo nuevo para mi. Suena cursi, pero nunca he sentido algo tan grande por alguien y realmente tenía miedo a engancharme demasiado a ti, por eso quise separarme, y lo siento muchísimo.

- No lo sientas, es normal que tengas miedo, pero quiero que sepas que no hay nada que tengas que temer. Te quiero, de verdad lo hago, y no creo que nunca pueda sentir algo diferente cuando se trata de ti.

- Siempre he querido decirte todo lo que siento, siempre he querido mostrarte mis sentimientos y nunca me he sentido capaz. Pero gracias a esto que me acabas de decir, ya no tengo ningún miedo.

- Nash...

- Realmente creo que eres la chica más bonita que he visto nunca, la más elegante, fuerte e independiente princesa que jamás haya conocido. No creo que puedas llegar a imaginarte lo feliz que me haces y quiero que sepas que para mí no hay mejor sentimiento que el de saber que me quieres y que nunca te apartarás de mi lado. Te juro que haré lo que haga falta para conseguir que tú te sientas igual de feliz o incluso más, porque siempre has sido mi todo y lo seguirás siendo hasta el día en el que muera ¿vale? Es que si pudiera me casaría contigo, y lo digo completamente en serio, nos mudaríamos lejos, muy lejos y empezaríamos una nueva vida juntos. Alejarnos de esta aburrida ciudad, vivir nuevos momentos y recordarlos cuando seamos ancianos. ¿No lo ves Nadia? Quiero que seas mi "para siempre" porque cada vez que imagino mi futuro perfecto, siempre apareces en él, a mi lado.

- Me has hecho llorar.

- ¿Por qué? Lo siento, es solo que quería que...

- Cállate, joder, es lo más bonito que me han dicho nunca. Estoy enamorada de ti, me matas con todas estas cosas que me dices, nunca pensé que llegabas a quererme tanto. Ahora sé que el sentimiento es completamente mutuo.

Llévame lejos.Where stories live. Discover now