cansado de todo.

61 5 0
                                                  

¿Nunca te pareció sentir que cada día era igual al otro?...
A mi si...ya no vivo, sólo pasan los días.
Uno atrás del otro, sin sentir nada, con la misma emoción.
Pero no vengo a hablar de mi...sino de mi amigo Dan...
Él y yo, nos conocemos desde hace varios años, compartimos muchas situaciones, buenas y malas.
Pero siempre estuvo ahi para mi, consolándome, pero yo nunca hice lo mismo por el, y eso me da culpa.
Él es el unico que me entiende, y me aconseja, me ayuda a no juntarme con personas que puedan llegar a lastimarme.
Es un verdadero amigo, de esos que no querés perder.
Un día cualquiera me presentó a un par de sus amigos, me hablaba todo el tiempo de ellos, cuando los conocí me agradaron.
Se llamaban Pat, Owen, Sam, Dallas, Bob, Isiah, Rex y Bill.
Me trataban muy bien, me sentía...querido...
Pat estaba loco de remate, siempre pensaba de más todo (y cuando digo todo es TODO), llegaba a ser un poco...extraño... A el no me aferre mucho, pero cada tanto nos vemos.
Owen siempre quería tener todo en si lugar, todo perfecto, se ponia muy molesto a veces, pero cuando me siento sólo lo llamo y nos vemos un rato. Cuando viene a casa, charlamos de cosas del pasado, recordamos muchos momentos. Él, venía siempre con Dan, al cual le encantaba recordar momentos tristes, y por su culpa quedábamos mal todos. Y ahí era cuando llegaban Sam y Dallas, estos dos, se pasaban... Si no estaban odiando a alguien más era a ellos mismos, me daba mucha impresión ver sus brazos, todos manchados de sangre, sin importar nada. Y encima tener que escuchar todo lo que decía Dallas, nunca le gustó vivir...nunca le gustó nada en realidad. Si cruzábamos la calle el trataba de que lo pisen, hasta me enseñó a hacer el nudo de la horca...por si lo necesitaba algun día.
Bob era bastante callado, y casi nunca se juntaba con nosotros.
Pero cuando lo hacia era una locura, de un momento para otro nos odiaba a todos, trato de asesinar a Owen un día, y horas después no recordaba lo que había ocurrido.
Ya llegando la hora de la cena todos sabíamos que iba a llegar Bill, que siempre llegaba para comer y comer y solo hacia eso para después internarse en el baño, vomitaba...y mucho...
También estaba Rex, que para esa hora se estaba llendo, "no quiero ni verlos comer!", nos repetía todo el tiempo. Y se iba...
Ya cuando todos estábamos llenos y satisfechos con la juntada, se iban cada uno a su hogar, pero yo vivía con Dan, y a el le costaba conciliar el sueño entonces le pedía a Sam que se quedara con el hasta que se durmiera.
Pero iban pasando los días y Dan y Sam se juntaban muy a menudo. Y yo sabía que lo le hacia bien a Dan, pero igual los deje, no quería perder a mi amigo.
Pero un día llegue a casa y lo vi...Dan estaba junto a Sam...muertos...
Uno tirado sobre la alfombra ahora toda ensangrentada y Sam...Sam...
La ventana estaba abierta, me asomé y no hizo falta mirar mucho más...
Vivíamos en un décimo piso...
Luego de esta horrible situación puse en práctica lo que me había enseñado Dallas, que días antes lo había usado también.
Y me colgé...nadie iría a mi casa, necesitaba sólo quince minutos...nada más...
Y al llegar allí, fui feliz...
Nadie me extrañaba, ni me lloraba, pero no me importaba porque ellos estaban allí, conmigo, y no necesitaba a nadie más...

Entre heridas y demoniosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora