Dia y Noche

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Estaba el otro día con Bruno paseando, casi parecía una cita, pero lo vi diferente como si...
-Eh, ustedes dos!, si, las de atrás, callense y presten atención a la clase.
-Si profesora...- fue lo que le dije a esa vieja estupida hasta que entró, como todas las mañanas la preceptora al salón. Estábamos casi todos los alumnos menos...uno...
-buen dia chicos- dijo la preceptora, cambiando de repente la cara. -Bruno, está internado, ayer quizo suicidarse. Lo encontró su madre y lo llevó al hospital corriéndo.
Pudieron parar el desangrado pero se encuentra muy débil, y no vendrá por un tiempo...-
Todos quedaron con cara de tristeza, o de sorpresa, yo estaba que salía corriendo a buscarlo...y eso es lo que hice...
Era justo la hora de visitas así que tenía suerte, pregunté en la recepción cual era su habitación y subí al 4to piso.
Estaba acostado, la sabana le cubría todo menos su brazo. Desde afuera se veía muy mal.
Entré y me sorprendió verlo sólo, quizás habían salido a comprar algo.
No se dio cuenta de mi porque miraba por la ventana, pero toci fuerte y se volteó.
Cuando sus ojos encontraron los míos, vi a una persona rota, y deprimida, daban ganas de llorar con él o abrazarlo. Pero yo no hice ninguna de las dos. Frunzi el seño y comencé a gritarle mientras me acercaba. -PENSABAS IRTE SIN SALUDAR?
SIN AVISAR?
NI UNA CARTA?
NADA?
CREES QUE TE PERDONARIA QUE ME DEJES AQUI?
PROMETISTE NO ABANDONARME! ME LO JURASTE, Y AHORA VIENES CON ESTO!?- Lágrimas comenzaban a caer, tanto de él como de mi. Simplemente me miraba, yo sabía que no estaba ayudando mi regaño pero debía hacerlo, y a cada palabra me acercaba más. Cuando podía ver su alma a través de sus ojos, lo bese, y le dije. -No me abandones... Por favor...-
Me abrazó y lloramos hasta que nos sentimos mejor. Pase el día y la noche allí.
En el Instituto me suspendieron por ratearme, pero esos días sin colegio los emplee para ir a cuidar a Bruno. Pasaba día y noche junto a él hasta que un mes después ya estaba mejor como para salir. Debíamos volver al colegio y yo debía ayudarlo a soportar las preguntas como "¿Porque lo has hecho?" y demás.
Sólo espero que...no vuelva a pasar...

Entre heridas y demoniosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora