- Hola, pues, eso fue impresionante - dijo el chico.
- Si, bueno, gracias. Pero me tengo que ir - le dije y este me cogió de la muñeca, me puse helada, sentí como paso una corriente por todo mi cuerpo con solo sentir su tacto.
- ¿Si quieres te llevo? Por mi no hay problema - me dijo.
- No, tranquilo - dije.
Aquí estoy en el carro de mi vecino, no sé porque siempre acepto.
- Oye ¿qué edad tienes? - pregunta.
- Dieciséis, ahora en noviembre cumplo los diecisiete ¿y tu?.
- ¿Qué edad me pones? - dijo.
- No te ofendas ¿treinta y dos? - dije y este hizo cara de ofendido, empecé a reír.
- ¿treinta y dos? ¿En serio tengo cara de viejo? - ya estábamos llegando a mi casa.
- ¿Qué edad tienes entonces? - le pregunte nuevamente.
- Veinticuatro, los cumplir este año - genial, solamente me lleva 7 años, eso es poquito ¿Verdad?.
- Bien... - solté nada más.
Pasaron más o menos cinco minutos, que se sintieron eternos.
- Bien, hemos llegado - dijo y me ayudo a bajar, aunque yo podía sola.
Subimos por el ascensor y fuimos para ambos lados, yo derecha, el izquierda.
- Adiós - dije.
- Hasta pronto - me dijo y me dejo con la palabra en la boca, les digo ¿Por qué? ¡Porque me beso!.
Después de unos segundos se fue despegando de a poco con una sonrisa en sus labios, como amo esa sonrisa.
- Nos vemos mañana, princesa - me dijo y intente no sonrojarme, pero fue un intento fallido.
Él ya se había ido, y yo aun estaba ahí como una boba. Reaccione y me metí en mi casa.
Mi mamá no estaba en casa, como todos los días. A veces pienso que puedo hacer una fiesta y mi mamá nunca sabrá.
Me adentro en mi cuarto y me estaba poniendo mi piyama, pero sentía que alguien me veía, volteo y era mi chico con una sonrisa, que esta...
¡¿Espera?! ¡¿Que rayos he dicho?!
Me terminé de cambiar en el baño y cuando salí, me asome a la ventana, ya no estaba.
Observé para dentro de la habitación de el y pude ver a una ¿Chica?. Pero esta... está acostada en su cama y Kian, le estaba haciendo cosquillas y tocándole el trasero. ¿Por que me siento así?.
Te utilizo, como todos.
Pude sentir el ardor en mi cara, de un momento a otro, ya estaba llorando. ¡Mierda! Odio llorar.
Sabía que había una forma de desahogarme conmigo misma, pero ya lo había dejado, no quería volver a decaer.
Busque entre mis cajas de accesorios y ahí estaba, mi cuchilla, la cojo y me metí en el baño.
Solamente me había echo una cortada, recuerdo que antes no dolía, pero... ¡Si duele!
Salí y me acosté en mi cama, mañana será otro día.
Me he despertado con un dolor de cabeza que me esta matando.
Me duele demasiado mi muñeca, le hecho un vistazo y esta, está inflamada.
- Hija despier... ¿Qué te pasó en la muñeca? - me dijo mi mamá, joder, mi mama ya sabia de todo esto, pero llevo mas de dos años que no lo hago. No quiero volver a caer.
- Nada, ¿Sabes? Voy a llegar tarde - le dije y salte, literalmente, de la cama. Me duche y cambie, me puse una blusa con mangas cortas, mis jeans favoritos y mis zapatos cerrados, cojo mis audífonos, celular y dinero. Comí una manzana y salgo de casa, aún con los gritos de mi madre llamándome.
Me metí en el ascensor y a esta se acercaba alguien, era ese chico rubio, era Kian.
Apreté varias veces el botón para que cerrará el maldito ascensor.
- Mierda, cierra, ¿qué te cuesta?.
El chico se metió lo más de normal y yo ya estaba decidida, bajaria los cinco pisos por escalera, estaba saliendo pero me toman de mi muñeca lastimada y tiran de ella. Me duele.
- ¿Qué tienes?. No me hablas, al parecer no quieres estar conmigo, ¿Qué te pasa? - me dijo y hundió el botón de cerrar.
Yo solamente empecé a llorar agarrando mi muñeca que estaba sangrando un poco mientras palpita.
- ¿Qué te paso en la muñeca? - me dijo apunto de tocarla. Idiota, me puse mangas cortas.
- No. Me. Toques. - le dije y retrocedí, hasta quedar pegada a la pared de metal.
- Solamente quier... espera ¿Te cortaste? - me dijo y cogió rápidamente mi muñeca, la empezó a observar, acerco sus labios a ella y la beso.
- ¿Por qué lo hiciste?.
- Pregúntale a tu novia - le dije.
- ¿Cual? La que estaba ayer en mi cuarto - dijo.
Poco hombre, hasta tiene el descaro de decirlo en mi cara.
- ¿Todo esto fue por ella? - me dijo.
- ¡Que ni te das cuenta! ¿Me besaste y después te vas con otra? - le grité, se abrieron las puertas y salí corriendo al carro de mi amigo, en donde este me esperaba con su novia. Kian, venía corriendo en mi dirección.
- Arranca... ¡Arranca! - le dije y este acelero.
YOU ARE READING
Mi vecino es un Stripper
Teen Fiction- Amigaaaaaa, solo relaaaaajate - esta ya se emborrachó. Ese chico esta vestido de ¿Policia? Y tiene un ¿látigo? ¿Desde cuando un policía lleva látigos? Esperen, ese chico se me hace conocido. ¡Ay santa madre ! Ese es.... Me tape con mi bolso. Idi...
