"A veces, las decisiones más importantes de nuestra vida se toman por aburrimiento, por cansancio o por un simple 'ya no soporto más'. Y sin embargo, el universo, en su infinita ironía, suele reírse de nuestra falta de previsión."
El sonido de su propio nombre, repetido una y otra vez como un mantra molesto, estaba empezando a taladrarle el cráneo a Park Jimin.
—Jimin-ah, vamos, solo una vez. Una cita. No te voy a morder.
Jimin suspiró, apoyando la frente contra el espejo del estudio de baile. El cristal frío le ofreció un breve alivio a su piel caliente por el ejercicio. Llevaba horas ensayando la coreografía para el examen de fin de trimestre, y sus músculos le suplicaban un descanso. Sin embargo, la insistencia de Lee Taemin era un desafío aún más agotador.
—Taemin, te lo he dicho—dijo, la voz amortiguada por el espejo—. Estoy muy ocupado. No tengo tiempo para citas, ni para salir, ni para nada que no sea esto. —Hizo un gesto vago con la mano, abarcando el salón vacío y su reflejo sudoroso.
Taemin, apoyado contra el marco de la puerta, se llevó una mano al pecho en un gesto dramático de dolor. Era un bailarín talentoso, de eso no había duda, pero su energía, siempre tan vibrante y extrovertida, a veces resultaba abrumadora para Jimin.
—Pero es que esta vez es diferente—insistió, acercándose—. No es una cita cualquiera, ¿vale? He conseguido algo increíble y quiero compartirlo contigo. Es una oportunidad única.
Jimin alzó la vista, encontrando la mirada brillante y suplicante de Taemin. Conocía esa mirada. Era la misma que había utilizado durante los últimos tres meses para convencerlo de salir. Al principio, las negativas habían sido corteses, luego firmes, y ahora, simplemente, cansadas.
—No me digas que es otra vez una 'noche de chicos' en un club—murmuró, girándose para enfrentarlo—. La última vez terminé cuidando de ti mientras te mareabas por el soju.
—¡No!—exclamó Taemin, ofendido—. Es mucho mejor. Es... —Hizo una pausa teatral— es una experiencia. Algo que sé que te va a sorprender. Te prometo que no te arrepentirás.
Jimin se cruzó de brazos. El cansancio y la frustración empezaban a hervir en su interior. Llevaba meses esquivando a Taemin, sintiéndose culpable por no corresponder a su interés, pero también sintiéndose acorralado. ¿Por qué no podía simplemente entender que no estaba interesado?
—Taemin—dijo, la voz teñida de un cansancio que iba más allá de lo físico—. No quiero salir. No quiero una cita. No quiero...
—¡Solo esta vez!—interrumpió Taemin, dando un paso adelante y tomando sus manos entre las suyas—. Prometo que si después de esta noche no te has divertido, nunca más te volveré a molestar con esto. Te lo juro por mi carrera como bailarín.
Jimin lo miró fijamente. La promesa era tentadora, aunque sabía que Taemin era tan impulsivo que probablemente se olvidaría de ella al día siguiente. Pero la oferta, la idea de que por fin lo dejaría en paz, fue más fuerte que su agotamiento.
—¿De verdad?—preguntó, elevando una ceja con escepticismo—. ¿De verdad me prometes que si voy, me dejarás en paz para siempre?
—¡Para siempre!—asintió Taemin con entusiasmo, apretándole las manos—. Bueno, al menos hasta que te vuelva a pedir otra cita. ¡Pero esta vez será la última si no te gusta! —Y soltó una risa alegre.
Jimin sintió un nudo en el estómago. Sabía que estaba cometiendo un error. Podía sentirlo en cada fibra de su ser. Pero el acoso constante de Taemin había minado su resistencia. A veces, ceder era más fácil que seguir luchando.
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Golpea mi corazón (yoonmin)
FanfictionUnos vivían bajo las luces del escenario. Otros, bajo las luces del ring. Jimin nunca imaginó que una noche cualquiera lo llevaría hasta un lugar donde no debía estar. Y mucho menos que, entre golpes, humo y miradas desconocidas, terminaría cruzándo...
