Pink Of Hearts

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El comedor de Auradon Prep solía ser un caos lleno de risas, charolas plateadas y alboroto habitual, pero para Red y Chloe, la tarde transcurría de manera bastante tranquila

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El comedor de Auradon Prep solía ser un caos lleno de risas, charolas plateadas y alboroto habitual, pero para Red y Chloe, la tarde transcurría de manera bastante tranquila... hasta que el sol dio justo en el ángulo correcto.

Pink estaba tomando pacíficamente un sorbo de su té, disfrutando del chisme que Chloe contaba sobre las clases de esgrima, cuando ladeó un poco la cabeza para acomodarse el cabello.
Fue un segundo. Un destello de piel expuesta entre su chaqueta y la melena rosa.

Red, que estaba masticando una manzana, se congeló a mitad de bocado. Chloe dejó caer la cuchara dentro de su sopa con un sonoro clack.

-Pink... -susurró Chloe, abriendo los ojos como platos, señalando con un dedo tembloroso hacia el lado izquierdo del cuello de la omega-. ¿Qué... qué es eso?

Pink se cubrió de inmediato con la mano, sintiendo un ardor instantáneo subirle por las mejillas.

-¡Nada! Un mosquito gigante de Auradon. Ya saben lo raros que son los insectos de aquí.

​-Pink... -habló finalmente Red, con ese tono de voz grave y dominante de Alfa que solía hacer temblar a cualquiera.

​-¿Sí? -respondió la pequeña omega de manera nerviosa aun con la mano cubriendo su cuello.

​-Quítate la mano del cuello....o mejor dicho... levanta la barbilla -ordenó Red, inclinándose hacia adelante sobre la mesa.

​Pink se mordió el labio, pero aun asi acato la orden y al inclinarse hacia atrás el cuello de su chaqueta bordada se corrió ligeramente hacia la izquierda. Ahí estaba.

​Clara, fresca, con un tono rojizo que delataba que no tenía más de veinticuatro horas de haber sido hecha: una marca de mordida perfectamente delineada justo sobre su glándula de aroma.

​-¡Por el amor de las hadas! -chilló Chloe, la omega azulada saltando casi de su asiento-. ¡Pink! ¡Tienes una marca de enlace!

​Red golpeó suavemente la mesa, dejando escapar un feromónico y pesado aroma a canela picante que denotaba su instinto de Alfa protectora

-. ¿Quién fue? ¿Quién se atrevió a ponerte las garras encima a mi hermana? Si algún Alfa descuidado te forzó o-

​-¡Nadie me forzó! -interrumpió Pink de golpe, agitando las manos en el aire-. ¡Fue totalmente consentido! ¡Se los juro! Es solo que... ella y yo somos... bueno...predestinadas y todo eso.

​Red y Chloe se miraron entre sí.

​-¿"Ella"? -preguntó Chloe, parpadeando con curiosidad-. ¿Quién es "ella"? Pink.

Pink abrió la boca para inventar otra excusa absurda, pero antes de que pudiera pronunciar una sola palabra, una sombra alta y masiva se proyectó sobre la mesa.

Un aura imponente, densa y pesada inundó el aire.

Era Lyra Hatter.

Una fuerza de la naturaleza visualmente hablando. Alta, con prendas oscuras, botas militares, cadenas de reloj de bolsillo colgando de su cinturón y una mirada penetrante que solía hacer que los cachorros de primer año salieran corriendo. Su sola estatura infundía un respeto casi temeroso.

Red frunció el ceño, poniéndose a la defensiva instintivamente.

-Hatter... ¿se te ofrece algo? -preguntó, pensando que la Alfa venía a causar problemas.

Sin embargo, Lyra ni siquiera pareció escucharla. Sus ojos se fijaron directamente en Pink. Y entonces, la imponente Alfa hizo algo que rompió por completo la física del lugar:
Apretó un pequeño bentō decorado con conejitos contra su pecho, dio un paso tímido hacia adelante y se sonrojó hasta las orejas.

El contraste era casi cómico. Una Alfa de casi un metro ochenta, capaz de infundir terror con una sola mirada, de pronto parecía una masa de timidez mirando al suelo mientras jugaba con los dobladillos de su chaqueta de cuero.

-P-Pink... -murmuró Lyra con una voz suave, dulce y aterciopelada, totalmente opuesta a su apariencia ruda.

-. Se... se te olvidó tu almuerzo en mi taller esta mañana... Te hice los sándwiches con la corteza cortada en forma de corazón... como te gustan.

Chloe miró a Lyra. Luego miró a Pink. Luego miró la marca roja y dorada en el cuello de Pink.

-No puede ser... -murmuró Red, parpadeando despacio-. ¿TÚ? ¿Lyra Hatter es tu Alfa, Pink?

Lyra dio un pequeñísimo brinco, su cara pasó de rojo a un escarlata tan brillante que parecía que le iba a salir humo de la cabeza.

-¡N-no quería molestar! -balbuceó la Alfa avergonzada -. P-Perdón si interrumpí... Solo quería traerte el almuerzo, Pink.....

Pink no pudo contener más la sonrisa. La calidez del enlace latió en su pecho, llenándola del aroma dulce y reconfortante de su pareja. Se levantó de la mesa, se acercó a la imponente Alfa y tomó la cajita de almuerzo de sus manos.

-No interrumpes nada, mi amor -dijo Pink con voz tierna, poniéndose de puntitas para darle un suave beso en los labios a Lyra.

Ese simple gesto hizo que Lyra prácticamente se derritiera ahí mismo. La Alfa soltó un pequeño gemido de vergüenza feliz, escondiendo el rostro en el cuello de Pink y rodeándola con sus largos brazos con una delicadeza extrema, como si Pink estuviera hecha de cristal.

-..H-hueles muy bien... -susurró Lyra contra la melena rosa, buscando afecto como un cachorrito gigante.

Red y Chloe se quedaron de piedra.

-A ver, déjame entender -dijo Red, rascándose la nuca mientras procesaba la escena-. La Alfa más intimidante de todo el campus, la hija del Sombrerero Loco... ¿es en realidad un peluche gigante que se sonroja si le hablas bonito?

-¡Y es la pareja predestinada de Pink! -añadió Chloe, juntando las manos con los ojos brillando de emoción-. ¡Se ven muy tiernas!

Lyra se giró levemente, aún abrazada a la cintura de Pink, mirando a las chicas con timidez desde abajo.

- N-No dejen que Max se entere todavía, por favor, se burla de mí porque soy muy timida... -pidió la Alfa sonrojada en un murmullo.

Pink soltó una risita, acariciando el cabello de su Alfa mientras presumía abiertamente la marca en su cuello. Ya no había razón para ocultarlo: su Alfa intimidante era la criatura más dulce del mundo, y era completamente suya.

 Ya no había razón para ocultarlo: su Alfa intimidante era la criatura más dulce del mundo, y era completamente suya

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Hasta aquí el cap de hoy, espero les haya gustado.

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Descendientes (One-shots GL) Cerita yang buat anda obses. Terokai sekarang