En una ubicación desconocida, oculta de cualquier mapa oficial y protegida por capas de secretos, se extendía un complejo subterráneo de enormes proporciones. Los pasillos de metal pulido reflejaban la luz blanca y clínica de los focos del techo, mientras decenas de científicos con trajes de protección iban y venían cargando portapapeles, tabletas y contenedores sellados. En las paredes, en las puertas de seguridad y en los uniformes destacaba el mismo símbolo: un ojo estilizado rodeado por líneas negras, acompañado del nombre de la organización que operaba desde las sombras del mundo
The Connections
Dos figuras avanzaban con paso constante por uno de los corredores principales. Sus trajes eran blancos, reforzados y completamente sellados, con máscaras que ocultaban sus rostros salvo por las viseras transparentes. Uno de ellos caminaba con seguridad, como si conociera cada rincón del lugar; el otro, en cambio, mantenía los hombros tensos y la mirada inquieta, observando todo a su alrededor con una mezcla de asombro y nerviosismo
"Camina, novato, no vas a querer llegar tarde"
La voz firme del científico más experimentado resonó dentro del comunicador interno del traje. Su identificación marcaba el nombre Víctor, un veterano de The Connections con años de trabajo en proyectos clasificados. A su lado, el joven científico tragó saliva y aceleró ligeramente el paso para no quedarse atrás
Había sido trasladado hacía apenas unos días desde la sede de Oregón, y aun ahora le costaba creer que estuviera caminando por uno de los núcleos principales de investigación de la organización. Todo parecía demasiado grande, demasiado avanzado... y demasiado peligroso
"Has sido transferido de la sede de Oregón por los altos mandos, ¿cómo te sientes al respecto?"
Víctor habló sin girar la cabeza, como si ya conociera la respuesta. El joven dudó unos segundos antes de contestar, sus manos enguantadas apretándose ligeramente
"Es curioso... me dieron la autorización para trabajar en el proyecto K9"
La voz de Yancy salió más baja de lo que pretendía, cargada de nerviosismo y emoción contenida. Apenas terminó de hablar, Víctor se detuvo en seco y giró hacia él con brusquedad. Incluso detrás de la máscara, la severidad de su mirada era palpable
"Shhh, baja la voz, K9 es secreto incluso para varios de los que están acá"
El silencio que siguió fue pesado. Yancy asintió rápidamente, sintiendo un escalofrío recorrerle la espalda. Había leído archivos, informes censurados y rumores sobre el proyecto, pero escucharlo mencionado en voz alta dentro de esas paredes hacía que todo se sintiera mucho más real... y mucho más peligroso
Víctor reanudó la marcha, esta vez desviándose hacia un pasillo lateral custodiado por dos soldados armados. Al acercarse, las puertas se abrieron con un siseo mecánico, revelando un corredor más estrecho y oscuro, iluminado únicamente por luces de emergencia azuladas
"Escucha bien, Yancy, si estás aquí es porque creen que puedes aportar algo, pero también porque confían en que sabrás cerrar la boca"
Mientras avanzaban, el ambiente cambiaba. Ya no había el bullicio constante del personal ni el ir y venir de investigadores. Aquí todo era más silencioso, más controlado. Detrás de gruesos ventanales reforzados se podían ver cámaras de contención, algunas vacías... otras no tanto
"El proyecto K9 no es solo un arma biológica más"
Víctor hizo una pausa, deteniéndose frente a una puerta marcada con múltiples sellos de advertencia. Del otro lado, sensores y monitores parpadeaban sin descanso.
