Me llamo Raquel Oberlin. Antes de que la vida decidiera jugar conmigo de la peor manera posible, tenía todo: un esposo increíble, Richard Greyson, abogado con más confianza en sí mismo de la que yo había visto en toda mi vida, y una luna de miel que...
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Si alguien me hubiera dicho hace un par de días que mi vida se iba a volver un desastre épico de proporciones históricas, probablemente me habría reído. Claro, también probablemente habría sido atropellada por un auto de manera literal, pero dejemos eso para más adelante.
Mientras tanto, yo estaba perfectamente tranquila… pensando que la idea de casarme con Richard Greyson era la mejor decisión de mi vida, y que nada podría arruinar nuestra luna de miel.
Error número uno: confiar en la vida.
Porque la vida tiene un sentido del humor retorcido, y yo… bueno, yo todavía no lo sabía.