El caballero y dragón (Piloto)

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Pat ajustó su sombrero mientras el zumbido de la cortadora llenaba el aire. Cortar el césped siempre era su excusa para desconectarse un rato, para dejar que el mundo siguiera su curso sin tener que pensar demasiado. Pero ese día, como últimamente ocurría más seguido, las risas del patio vecino lo sacaron de su refugio.

—¡Ey, Pat! —la voz profunda y despreocupada de Bandit lo alcanzó desde la cerca—. ¿Otra vez cortando el césped? Vas a dejarlo pelado, amigo.

Pat levantó la vista, intentando ignorar el hormigueo que le recorría el pecho cada vez que Bandit aparecía.

—Alguien tiene que hacerlo, ¿no? —dijo, tratando de sonar despreocupado.

—O puedes dejar que crezca y decir que es "ecológico" —bromeó Bandit, guiñándole un ojo.

—Oye... ¿quieres ayudarnos a jugar? —dijo Bandit, señalando a Bluey y Bingo, que estaban con coronas de papel y espadas de juguete—. Hoy somos princesas, príncipes... y yo seré el dragón.

Pat dudó un instante, pero luego apagó la cortadora y se dejó llevar.

—Está bien... supongo que puedo ser el valiente caballero —aceptó, tomando la espada de plástico que Bluey le ofrecía.

—¡Sí! —exclamó Bluey—. ¡El dragón ha estado aterrorizando el reino, y solo el caballero puede salvarnos!

Bandit se arrodilló, adoptando una pose exagerada, con las garras extendidas y rugiendo como un auténtico dragón temible. Las niñas corrían a su alrededor, chillando y riendo, fingiendo huir de él.

Pat avanzó con cuidado, espada en mano, esquivando las embestidas del dragón. Bandit se movía con energía y gracia, fingiendo embestirlo, pero de vez en cuando se relajaba en medio de la risa contenida.

Sin pensarlo demasiado, Pat se lanzó sobre él y empezó a hacerle cosquillas en la panza.

—¡Nooo! —rugió Bandit, pero la fuerza de su rugido se transformó pronto en carcajadas mientras se retorcía en el césped.

Bluey y Bingo aplaudían y gritaban de emoción, disfrutando del caos del juego. Ellas nunca revelaron la "debilidad" del dragón, dejando que Pat actuara por intuición.

Justo en ese momento, un grito resonó desde la casa:

—¡Papá¡La cena está lista! —era Lucky, llamándolo con voz firme.

El grito puso fin al juego. Pat se apartó, respirando con rapidez y sonriendo, mientras veía a las niñas correr hacia la casa.

—Bueno... será hasta mañana, dragón —dijo Pat, dándole un pequeño golpe amistoso en el hombro.

—Hasta mañana, caballero —respondió Bandit, inclinándose un poco hacia él y sonriendo.

Pat se giró hacia la casa, donde Lucky lo esperaba para cenar, y se despidió de Bandit mientras las niñas entraban corriendo

B.i.s.c.u.i.t.z crew

Si Les gusta ya saldrá el capítulo 1 definitivo con los dibujos que le voy a hacer 

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⏰ Last updated: Sep 06, 2025 ⏰

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