Todo sucedió en uno de los tantos días libres que la empresa les había dado después de su última gira. En el departamento de 3racha y Hyunjin, se podía oír una música suave y relajante. Bang Chan se encontraba en la sala navegando por las redes hasta que se topó con un video de Stay. Era un compilado de momentos del grupo, de fondo sonaba alguna pieza de música clásica.
De pronto, su teléfono comenzó a sonar. En la pantalla brillaba el nombre de Felix y, por un momento, sintió un escalofrío descender por su columna vertebral; eran las 8 de la mañana, el australiano más joven no solía ser tan madrugador, y menos en días libres... algo no estaba bien.
Al atender, lo único que pudo escuchar era gritos y llantos de fondo. Tuvo que gritar el nombre del muchacho para que entendiera que la llamada había sido conectada. Su voz había inundado el departamento, tanto que sus demás convivientes salieron corriendo de sus habitaciones: Changbin del propio y Han y Hyunjin del último nombrado.
"¡Felix! ¿¡Qué está sucediendo!? ¡Respóndeme, por favor!" Para este punto, el líder ya estaba corriendo a su cuarto en busca de algún abrigo para poder salir e ir al departamento de los demás integrantes.
"Hy-Hyung, Lee Know hyung... " Felix sollozaba y su respiración se entrecortaba, no podía formular palabra que sonase entendible para los oídos del líder.
"Respira, Felix, respira. ¿Qué sucede con Minho?" Cuando llegó a la puerta de salida, los otros miembros iban pegados a su espalda, también preparados para salir junto al líder, importándoles poco si este estaba de acuerdo o no.
Pero al momento en que oyeron el nombre del segundo mayor del grupo, sus cuerpos se tensaron. Algo grave estaba sucediendo.
"Lee Know hyung... no despierta" Detrás de la voz del australiano, se oía cómo el maknae desgarraba su garganta llamando a gritos a su hyung, mientras que Seungmin trataba de calmarlo.
"Vamos para allá, espéranos en la puerta" y cortó la llamada.
El corazón latiendo a mil, el espantoso sudor helado que comenzó a recorrer sus cuerpos; sin previo aviso, y como un desagradable presagio, el terror invadió sus almas.
No estaba bien, nada estaba bien. Sabían que el amante de los gatos no se encontraba en su 100% últimamente, lo veían más delgado de lo habitual, incluso hasta más blanco que las flores que Jinnie pintaba en sus lienzos, su respiración se volvía tenue por momentos y era verdad que últimamente su voz se oía rasposa. Pero no esperaban que el muchacho colapsara tan repentinamente.
El día de ayer, Han le había rogado que descansara un poco, a lo que él contestó que lo haría, que solo era eso, cansancio; le prometió que estaría en óptimas condiciones para seguir practicando la siguiente coreografía.
Pero todos sabían que algo andaba mal, y no había empezado ayer, esto llevaba tiempo y lo sospechaban, pero nunca lo confirmaron.
Desde que Hyunjin y Han les habían anunciado que habían comenzado una relación como pareja, tuvieron la bendición de todo el grupo, incluyendo la de Minho. Pero notaron cómo, poco a poco, se iba distanciando de ambos.
Ya no quería estar a solas con Han, tampoco quería practicar con Hyunjin, trataba de no sentarse cerca de ambos; ¡Incluso los evitaba sobre el escenario! Acto que le costó una caída por tratar de evitar al más alto.
Un tiempo después de esta actitud tan extraña del mayor, y con la desesperación que invadía a la quokka por estar perdiendo a su mejor amigo, decidió tomar cartas en el asunto. Lo interceptó dentro del salón de práctica, estaba decidido a tener respuestas sobre ese comportamiento tan extraño que estaba cargando hace ya un tiempo, aunque tuviera que arrancárselas por medios poco éticos.
