La mañana estaba helada, el cielo, cubierto por nubes pesadas, presagiaba la tragedia.
Seongmin caminaba rápido, sujetando su mochila contra el pecho, como si eso pudiera protegerlo del frío... o del destino, no le gustaba llegar tarde, y menos ese día: el examen de literatura lo esperaba con garras afiladas.
Pero no alcanzó a cruzar la calle.
El sonido de la bocina, el grito ahogado de una señora, el crujido metálico del impacto.
Todo se volvió silencio Y oscuridad.
...
Cuando volvió a abrir los ojos, lo primero que sintió fue el hielo bajo su espalda, una superficie metálica, fría, demasiado real para ser un sueño.
Seongmin pestañeó con dificultad, sus pestañas estaban húmedas y sus dedos apenas se movían. Todo su cuerpo dolía.
Parpadeó de nuevo, las luces del techo eran blancas, fluorescentes, y el ambiente tenía ese olor a formol y desinfectante que él solo conocía por dramas médicos, Seongmin giró la cabeza, a su lado, una cortina plástica más allá, camillas tapadas con sábanas blancas.
Estaba en una sala de cuerpos.
Muerto.
No... no. No estaba muerto, respiraba, sentía y Pensaba.
Su corazón se disparó. Se sentó de golpe y un mareo le revolvió el estómago, Al mirar sus manos, las reconoció... pero no del todo, eran más delicadas, más suaves, como si no fueran suyas y Corrió al espejo pequeño colgado en la pared y lo que vio casi le hizo gritar.
-¿Qué...? -tocó su rostro-. ¿Soy... yo?
Ese no era su rostro habitual, era su cuerpo, sí, pero algo en sus facciones era más juvenil, más cuidado... más como un personaje de ficción.
Y entonces, como una descarga eléctrica, lo entendió todo.
Estaba dentro de su novela favorita....
Un corazón lleno de agujeros.
Y no como el protagonista, no, ni siquiera como uno secundario.
Era el personaje que moría en el primer capítulo, atropellado en la puerta del colegio, para que la heroína -la dulce DORIS- conociera a los cuatro alfas más traumados y codiciados del campus, su muerte era el catalizador.
-¡No no no no no! ¡Yo no quiero morir por un inicio romántico! -gritó, mientras se bajaba de la camilla con pasos torpes-. ¡Me niego a ser sacrificio de desarrollo narrativo!
Temblando, abrazándose los brazos por el frío y el miedo, Seongmin avanzó hacia la puerta y el aire estaba helado, y el silencio del lugar lo calaba hasta los huesos.
No podía quedarse allí, Si algo había aprendido de leer tantas novelas era que los muertos que "despiertan" siempre acaban mal si no se mueven rápido.
Y así, con bata hospitalaria, los pies descalzos y el corazón latiendo como si fuera a explotar, Seongmin huyó del depósito de cadáveres.
No sabía aún que su sola existencia ya había comenzado a alterar el destino de todos.
Ni que muy pronto, los ojos de los cuatro alfas que nunca antes lo habían mirado... comenzarían a seguirlo.
soy yo otro desestres mas aguarden hasta que se me acaabe la anciedad si actualizare lo otro los quiero
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UN CORAZON LLENOS DEAMOR
FanfictionSeongmin es un omega común, algo tímido y reservado, cuya única escapatoria al aburrido mundo real es sumergirse en su novela estudiantil favorita: Un corazón lleno de agujeros, una historia llena de drama, pasión y alfas irresistibles. Pero cuando...
