Prólogo.

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Alastor había tenido otra víctima, el asesino de Nueva Orleans atacó de nuevo y sus manos otra vez se habían manchado. Y nuevamente necesitó la ayuda de su asistente de "fiel" Husk.

Husk siempre estaba en bares de mala muerte, no le gustaba para nada rebajar a su persona en ese tipo de lugares desagradables y asquerosos para su estatus, pero era necesario si no quería consecuencias a futuro. Caminando llegó a un barrio coloreado de neón, las luces nocturnas alumbraban la acera y se podía ver claramente los restaurantes y bares.

La noche de Valentino

El título azul neón brillaba sobre la puerta del bar prostíbulo que operaba en "legalidad" en un barrio caracterizado por prostitutas en la esquina, fumadores rondando por ahí y personas de bajos recursos dándose un gustillo comiendo en un restaurante decente, en definitiva un barrio de mala muerte y no le gustaba para nada.

Para ser un bar prostíbulo no había guardias extrañamente, sospechoso en todos los sentidos, si no habían guardias afuera significa que estaban dentro y podían estar armados. Abró la puerta con cuidado e ingreso al lugar poco iluminado repleto de personas bien vestidas, trajes exóticos y perfumes exuberantes.

Antes de poder dislumbrar a Husk su querido amigo, un hombre de gran altura con rasgos latinos sus ojos grandes y redondos algo caídos con una mirada astuta pero suave, el traje rosado que resaltaba perfectamente su cuerpo esculpido y trabajado. Por primera vez penso que el color rosa podía quedarle bien a cualquiera, incluso a un hombre sin llegar a pensar que esté fuese afeminado.

Él estaba rodeado de mujeres y hombres por igual, en una mesa grande y alejada de los demás parecía un área exclusiva, las luces doradas caían sobre su piel luciendo de manera etérea, un ángel en la tierra.

¿Cómo lucirá cubierto de sangre?

Su cara llena de terror al ver la luz rebotando en la punta de su escopeta cuando la apunte a su cabeza, su desesperación por vivir, el sonido de su llanto, sus súplicas. Imaginar eso, imaginar a ese caballero en una posición tan deplorable hizo que su corazón bombeara con fuerza en su pecho y un sonrojo febril cubriera su rostro mulato.

Se quedó parado como un ignorante total de su entorno, perdido en la belleza ajena. Sintió como alguien lo arrastraba a una mesa probablemente Husk, pero ni siquiera se molestó en dirigir la mirada sus ojos estaban posados en ese hombre de belleza etérea.

Sus ojos se cruzaron por un breve instante, Valentino no pudo evitar agrandar su sonrisa zorruna al ver los ojos marrones de Alastor en él. Alastor tembló levemente al ver cómo le sonreía y el sonrojo se expandió aún más, camino girando su cabeza para centrarse en Husk guiando lo a una mesa.

Ambos tomaron asientos opuestos, uno frente al otro. Husk mirando incrédulo la actitud tan fuera de lo común en Alastor, exponiéndose en un sitio que podría manchar su reputación como locutor, no pudo evitar fruncir el ceño con fuerza por la confusión que sentía por toda la situación.

- ¿Qué mierda haces aquí?

-Él hombre de esa mesa- señaló con disimulo la mesa más alejada y exclusiva, casi escondida por la pobre iluminación.- ¿Quien es?- No podía ocultar su emoción por saber, esa genuina emoción de conocer a una nueva víctima.

-Ni se te ocurra-Gruño el oji amarillo viendo sus intenciones-Es demasiado importante, y es hasta necesario para que esté barrio esté funcionando.

La sonrisa característica de Alastor se agrando aún más, una felicidad frenética recorrió sus venas al escuchar aquello. Una persona importante, eso solo lo motivaba más a investigarlo, más curiosidad, más ansias de saborear la sangre ajena.

-Solo di su nombre, trataré de no meter la pata.

No solo iba a meter la pata, iba a meter el cuerpo entero.

-Valentino-Suspiro derrotado, sabía que si no le decía, Alastor lo investigaría por su cuenta.

-Valentino-Repitió su nombre en un murmullo, saboreando lo como si de un dulce se tratase. Le gustaba su nombre.

-¿A qué coño viniste?- Cuestionó nuevamente la misma interrogante.

-¡Oh sí!- Chasqueo los dedos recordando porque vino en primer lugar- Ven a mi casa tenemos un "asunto" del que encargarnos-Dijo haciendo comillas en asunto.

Husk bufó, aburrido por ese tipo de actitudes ya no tenía sentido sentirse mal y culpable o incluso enojarse, sabía que no tenía forma de huir porque él tenía sus propias cargas y pecados, era tan malvado y depravado como Alastor, lo único que los diferenciaba. es que Alastor mataba por placer y Husk por necesidad.

-Bien, vámonos.

Husk llamo a una camarera y pago su cuenta solo un par de vasos de coñac, luego ambos se levantaron de la mesa y caminaron hacia la salida con normalidad, Alastor no pudo evitar mirar el lugar donde se encontraba Valentino más no pudo encontrarlo, la mesa. estaba vacía. Quería verlo por última vez antes de irse, cuando salieron del establecimiento empezaron a caminar para salir del barrio.

Antes de salir del barrio Alastor pudo ver a Valentino en una esquina, acomodando el pelaje de su traje, específicamente su cuello bordeado por un pelaje blanco y abultado. Lo observa hablando con una mujer él movió sus lentes de corazón para que sus ojos pudieran verlo con claridad y continuo hablando.

Valentino quería saber si Alastor era una persona habitual en estos sitios. Cuando ambos se vieron sintieron lo mismo, una atracción inexplicable.

Alastor y Husk caminaron hasta la casa del más joven, y se encargaron del cuerpo. No había mucho de lo que encargarse pues el castaño había desmembrado el cuerpo para comer algunas partes y Husk enterró las partes no consumibles.

Husk se fue a su casa y Alastor se dispuso a descansar, cambiándose a una ropa más cómoda.

Así fue que inicio todo.





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N/A: Dije anteriormente, que esto tal vez solo fuera un one-shot. Pero quiero hacer una historia de varios capitulos, solo resubi esto para motivar me lol y para avisar.

Un asesino en el amor. | Radiomoth |Cerita yang bikin terobses. Temukan sekarang