Killer, un estudiante universitario de 26 años en su último año de Mecánica industrial, destacaba por su cuerpo trabajado, voz potente y admirada responsabilidad. Su constante uso de una máscara que ocultaba su rostro lo convertía en la fantasía de muchas estudiantes, pero también en blanco de burlas por parte de algunos. No obstante, su popularidad crecía gracias a su determinación para no tolerar el acoso hacia él; no vacilaba en tomar medidas drásticas, llegando a golpear a quienes se atrevían a burlarse de él en plenas clases, imponiendo respeto con su mera presencia. Sus puños, teñidos de sangre, revelaban que no era alguien con quien desearías enfrentarte en una pelea. Su carácter conquistó la admiración de muchas mujeres y el respeto de toda la universidad.
A pesar de su gran popularidad, a Killer no le interesaba ni nadie ni nada. Su único impulso para permanecer allí radicaba en el compromiso de obtener su título; de lo contrario, no toleraría la presencia de las personas a su alrededor. Era un arrogante que, a veces por diversión, buscaba provocar cualquier tipo de odio para desencadenar peleas y así añadir un toque de emoción a su vida; aunque con el tiempo se volvió algo tibio, ya que nadie se atrevia a meterse con él.
Lo único que avivaba ligeramente su llama de conflicto y diversión era el rumor de que un expulsado de otra universidad se uniría para cursar su último año. Con su título prácticamente asegurado, Killer anticipaba la llegada de un problemático; de lo contrario, enfrentaría la decepción de presenciar a alguien cuya mala fortuna lo obligó a cambiar de universidad.
Golpeaba la hoja en blanco con su lápiz, consciente de que la clase comenzaría pronto y debía dejar de divagar en sus pensamientos. Con todos los estudiantes presentes, el bullicio y el constante movimiento resultaban abrumadores para él, "eran adultos, deben aprender ser menos ruidosos que unas putas ratas" pensó con hostilidad y asco.
En busca de calma entre el ruido estudiantil, para su decepción y curiosidad, comenzó a escuchar a lo lejos una voz tan ronca y tosca que jamás había oído aproximarse. Imponía desde la lejanía.
No esperaba un impacto tan grande, pero fue inevitable cuando una cabellera roja pateó con fuerza la puerta para abrirla, rompiendo una de las bisagras y haciendo caer ligeramente la puerta.
Todos lo miraron; todos los ojos estaban clavados en ese hombre. La altura de Killer ya era impresionante, pero el imponente tamaño de ese hombre lo superaba. Era enorme...
Portaba una sonrisa sádica adornada con labial rojo, una marca de quemadura en el rostro que descendía por sus clavículas, unos ojos naranjas como el atardecer y una mirada arrogante de superioridad.
No tenía cejas y con sus ojos delineados de negro, una remera abierta que dejaba a vista su marcado y duro cuerpo; y su imponente estatura y dura personalidad generó temor entre los más débiles del salón. Al caminar y deslizarse entre los asientos, todos, incluido Killer, lo observaban. Finalmente, se posó en un asiento ocupado y habló con desprecio y seguridad, su voz resonando con dominancia.
"Sal de este asiento, rata inservible."
Sin dar tiempo a la respuesta, el individuo tembloroso en su asiento no tuvo oportunidad de recoger sus cosas antes de que el pelirrojo las arrojara todas al suelo. Agarrándolo de la camisa con una sola mano, demostrando asi su fuerza, lo levantó como si fuera un saco de basura y lo lanzó junto a sus pertenencias. El salón, hace unos instantes lleno de ruido y charlas, quedó en completo silencio con la presencia del pelirrojo. Todos se limitaban a respirar, sumidos en una quietud tensa.
No había duda; era un completó Bullying de primera. Era un adulto, pero de esos que era mejor no meterse.
Gran parte de los presentes voltearon la cabeza, la mayoría entre asombrados y atemorizados. Sin embargo, Killer no podía apartar la mirada. Cada detalle del corpulento cuerpo que apenas cabía en el asiento lo inquietaba. Aprovechando el temor que generaba, algunos asientos alrededor del pelirrojo se desocuparon. Sin dudar, Killer recogió sus pertenencias y se acercó, atraído por la fascinación. Algunos asientos vacíos le permitieron sentarse a solo unos lugares de distancia, desde donde podía observarlo detenidamente.
El cambio de ubicación de Killer no pasó desapercibido para varias personas, generando asombro entre los presentes. Finalmente, se empezaron a escuchar susurros a lo lejos, revelando la intriga que despertó su decisión.
Kid, a pesar de su limitada inteligencia, no pudo evitar enterarse de que alguien con máscara había cambiado de lugar. Simplemente giró la cabeza para descubrirlo a pocos asientos de distancia, y para su sorpresa, lo estaba observando. La incapacidad de ver su rostro le resultaba irritante, pero al mismo tiempo, lo consideraba patético.
"¿Qué miras, hijo de puta?"
Gruñó con ese tono desagradable que tenía, dejando a todos estáticos. Sin embargo, Killer no apartó la mirada. Sin recibir respuesta, Kid se irritó y se levantó, acercándose al enmascarado. No era una presa fácil, ese rubio también contaba con un enorme trabajo cuerpo, y el asombro de toda la universidad le daba el aviso que no sería una pelea fácil.
"Te he preguntado algo, idiota. ¿Es que esta estúpida máscara no te deja oír?"
Dijo, agarrándolo con fuerza de la máscara. El ambiente se volvió aún más tenso al ver que el hombre malhumorado estaba molesto. Killer agradecía tener esa máscara, pues su rostro sonrojado y su acelerada respiración no revelaban ni un ápice de miedo. Su corazón latía con intensidad, y al ver ese rostro atractivo de cerca, solo podía encontrar una respuesta: lindo... lindo, ¡lindo!, no contenía su sonrojo ni mucho menos su emoción.
Todos estaban asustados y atentos; Killer no soportaba esos comentarios hacia su persona, todos esperaban el primer golpe, pero fue aún más intrigante el silencio que aún mantenía el rubio.
Kid no lo toleró y agarró fuertemente la camisa azul pegada al cuerpo, alzándolo y tirándolo al suelo como si no pesara nada. Hacía tiempo que Killer no sentía el frío del suelo al ser arrojado, y observó cómo Kid, instantáneamente, lo pateo.
El cuerpo de Kid era fuerte, enorme, pesado y bien formado; el dolor de esa patada debía ser intenso. A pesar de eso, Killer no pudo evitar soltar una sonrisa tras su máscara y carcajearse por la emoción que invadía su cuerpo. "La atención de ese hombre está en mí". Parecía que se avecinaba una pelea, o eso pensaban todos, pero todo tuvo que volver a la normalidad cuando el profesor ingresó al salón.
Kid gruñó con mal humor y simplemente escupió en la máscara antes de sentarse con una expresión de molestia. Mientras tanto, Killer estaba en el suelo y con cuidado se levantó para volver a mirar a ese hombre que evitaba su mirada. Regresó a su lugar recién abandonado y limpió con sus dedos la saliva en su máscara.
Si hubiera sido cualquier otra persona tratándolo así, sin duda sus manos estarían manchadas de sangre, pero en su lugar, controló su respiración acelerada contra la máscara y disimuladamente ocultó la erección que había surgido en sus pantalones.
Ese hombre es genial...
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Humillación (Killer x Kid) +18
FanfictionUn recién llegado se une al último año universitario, destacando por su actitud problemática y malhumorada, captando irremediablemente la atención de Killer. Kid, el nuevo estudiante por ser expulsado de su anterior universidad, no soportará la pres...
