Capítulo 2

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Cuando llegaron al instituto, Natalia divisó a lo lejos a Nino conversando animadamente con su amigo Adrien y dos chicas, una de cabello azabache y otra de cabello castaño ondulado con puntas anaranjadas.

Natalia se detuvo un momento, pensando en acercarse a intentar entablar conversación con ellos. Aunque fuese difícil hablarle a alguien, una vocecita interior le decía que tal vez debía intentarlo.

—Hey Naty, ¿por qué no vamos a saludar? —la alentó Gabi, notando su mirada fija en el grupo—Parecen buenos chicos, seguro nos recibirán bien.

Natalia asintió, armándose de valor. Sabía que contaba con el apoyo de Gabi y eso le daba confianza.

Juntas se acercaron al grupo y Gabi los saludó alegremente, presentándose a ella y a Natalia. Los chicos respondieron el saludo con cordialidad.

—Hola, me llamo Marinette y ella es Alya. —dijo sonriente la de cabello azabache.

—Bienvenidas, cualquier amiga de Nino es nuestra amiga también. —agregó Adrien.

Natalia esbozó una tímida sonrisa. Sentía que tal vez, solo tal vez, estaba dando el primer paso para hacer nuevos amigos. Con paciencia y esfuerzo, estaba segura que lograría congeniar. Y con Gabi a su lado, se sentía capaz de intentarlo.

—Hola... el placer es nuestro. —respondió Natalia con timidez—Eh... ¿de qué hablaban?

—Sobre unas tareas, nada interesante. —dijo Marinette restándole importancia.

—Oye, Natalia ¿verdad? —preguntó Nino—Tu hermana nos estaba contando que te gusta bailar. ¿A qué te dedicas?

—Yo... hago ballet. —respondió Natalia, ruborizándose levemente—Desde los 6 años.

—¡Eso es genial! —exclamó Marinette—Yo no tengo coordinación para el baile, me caigo hasta caminando jaja.

—Debes ser muy talentosa. —agregó Adrien con una sonrisa amable.

Natalia se sorprendió gratamente por el interés del grupo en su pasión por la danza. Poco a poco se fue soltando y comenzó a contarles de sus clases, los estilos de baile que le gustaban, las coreografías que estaba preparando. Ellos escuchaban atentos y hacían preguntas, logrando que Natalia se sintiera en confianza.

—Me encantaría verte bailar algún día. —dijo Marinette.

Natalia sonrió. Tal vez hacer nuevos amigos no sería tan difícil después de todo. Se sentía aceptada y contenida con ese grupo, dispuesta a seguir derribando sus barreras.

—¿En serio? Vaya, me encantaría verte bailar algún día. —dijo Marinette con entusiasmo.

—Bueno... la verdad es que me da un poco de incomodidad que alguien me mire bailar por mucho tiempo. —reveló Natalia con timidez, desviando la mirada—Lo siento, es que estoy intentando salir de mi zona de confort...

—No te disculpes, lo entendemos. —dijo Alya de manera comprensiva—Tómate tu tiempo, no hay prisa. Cuando te sientas lista para mostrarnos tus pasos de baile, estaremos encantados de verte.

—Así es, no te fuerces a hacer nada que no te haga sentir cómoda. —agregó Adrien con una sonrisa gentil.

—Lo importante es que poco a poco vayas ganando confianza en ti misma. —aportó Nino—Y aquí tienes amigos que te apoyan.

Natalia sintió un gran alivio y gratitud por la respuesta tan considerada de todos.

—Muchas gracias chicos, son muy amables. —dijo con una tímida sonrisa—Prometo que cuando me sienta preparada, les mostraré lo que puedo hacer. Por ahora, me conformo con ir conociéndolos más.

New Hope: The story of Spider Park [Ninonat AU]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora