Invierno
Las hojas de los árboles están cubiertas de una pequeña capa blanca, aún así, Jimin lleva consigo un pequeño ramo de rosas, junto a su bufanda roja que tanto amaba, regalo de parte de él. Sonríe levemente, ese chico, ese tonto y necio chico de hermosa sonrisa, con ojos que brillan más que las estrellas. Lo amaba.
El pequeño chico ingresa por las enormes puertas de cristal, saludando con una dulce sonrisa a la chica que se encuentra ahí todos los días, él camina hasta el ascensor, mirando a las personas que esperaban, podría ir por las escaleras pero prefiere esperar a tener que subir, eran tres pisos, así que no se arriesgaría.
-Buenos días, Jessica Noona - él le sonríe y ella le sonríe de vuelta - ¿Como esta él? -
-Aún no hay alguna reacción, Jimin -
El chico sonríe con decepción, esperaba alguna buena noticia esta vez, pero al parecer tendrá que esperar para ello, justo como lo ha estado haciendo los últimos tres meses. El ascensor se detiene y Jimin se despide de Jessica, camina por los largos pasillos hasta dar con la puerta que buscaba, esa tan conocida puerta de madera, no duda en ingresar y cerrar después, mirando la grande habitación, un sofá, un par de sillas, la televisión y un pequeño estante de libros que, por supuesto, había leído ya. El rubio deja sus pertenencias sobre el sofá, caminando hasta la mesita para colocar con cuidado el ramo de flores.
-Perdona la tardanza, Kookie - Jimin toma asiento al lado de la cama, sonriendo - Hace un poco de frío afuera, abrígate bien -
Jimin toma con delicadeza la mano del alto, mirando la pequeña argolla que aún traía consigo, sonríe, mirando su dedo, teniendo la misma argolla. El rubio mira un poco el rostro del pelinegro, los pequeños golpes ya no adornan su rostro y la cortada de su ceja está casi cerrando, claro, era muy afortunado por aún tenerlo con él.
-Oh, lo olvidaba, Jin Hyung te mandó un pequeño regalo, ya sabes, porque pronto será navidad, Namjoon Hyung mandó uno también, Tae y Hobi dijeron que vendrían a visitarnos ese día, creo que te alegraría verlos -
Jimin no puede concentrarse en lo absoluto, porque poco a poco la realidad lo está golpeando, pero aún así sonríe, mirando a su novio, con sus ojos completamente cerrados.
Esos ojos brillantes. Recuerda, Jimin recuerda la primera vez que los vió, fue durante su último año de preparatoria, cuando Jeon Jungkook llegó de intercambio, él chico que vestía siempre de negro, dándole un aspecto de chico rudo, cuando en realidad era todo lo contrario a eso, Jungkook era un chico amable, era lindo y se la pasaba preocupándose por los demás.
"-Jimin-ssi, me gustas-"
Y claro, como olvidar aquel día de lluvia, cuando habían peleado porque Jimin estaba demasiado celoso de la cercanía entre Taehyung y Jungkook y él pelinegro lo había buscado sin cansancio bajo la lluvia, Jungkook se lo confesó estando completamente empapado, sosteniendo una pequeña caja de madera que el rubio aún conserva muy bien.
YOU ARE READING
Bye my neverland / OS
FanfictionSiempre hay dos personas dispuestas a amarte con la misma intensidad
