¿cómo decirle no a su tan grande amor?
a su tan falso amor.
a su tan débil amor.
KookGi; </3
"-De repente mi cuerpo le es indiferente a la atmósfera, siento aquel vértigo en el estómago de estar en la cima de una montaña, mientras el viento golpe...
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"El único medio de conservar el hombre su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella."
Estamos sentados, hablando sobre videojuegos.
Frente a un río extenso lleno de pequeños peces de diversos colores, mientras que él les dá de comer pan con una de sus manos.
Con la otra acaricia mi pierna.
Y yo: solo me retracto.
Una y otra vez.
Sus ojos redondos y color miel miran a los míos, sonríe pícaro, como si lo supiese, como si supiese perfectamente lo que genera en mí.
Jeon JeongGuk.
Es mi amigo, el único que tengo.
Mi confidente.
Él realmente lo es todo.
Mi primer amistad, mi primer amor, mi primer beso, mi primera ilusión, e incluso mi primer desilusión.
Mientras la luz del sol se esconde en el extenso río, un ocaso colorado se aproxima, haciendo más etérea la situación, mi pecho duele, no sé si sea por el hecho de que no estoy realmente listo para soportar tanta perfección a su vez o porque simplemente me siento rechazado.
Y es que ¿qué conozco yo del amor?
Nada.
¿Por qué alguien saldría con un remoto chico que siquiera sabe controlar sus emociones? Que llora solo, en un armario cuando está triste, cuando está feliz, cuando está molesto, e incluso llora solo cuando siente miedo.
Si supieras, Jeon.
Si tan solo te dieras una idea de lo que siento cuando te veo.
Cuando te escucho.
Cuando te siento.
Si tan solo pudieras verte a través de mis ojos entenderías todo.
Ojalá notaras que no sólo quiero hablar de videojuegos ahora.
Las estrellas se hacen notar de a poco, a su tiempo, ahora las cuento desde sus ojos, y otra vez, caí en su dulce mirada miel.
Un avaro deseo cruzó por mi mente, quería que solo me viera a mí de esa manera, de la manera en la que veía las estrellas. Tan suntuosa y magníficamente, como si fuera aquello lo más espléndido del mundo.
Yo quería ser lo más espléndido del mundo, para él.
Pero al intentarlo solo acabe sufriendo, no quería que esto volviera a pasar, tener que llorar los mismos mares, simplemente no lo quería.
Me mira una vez más, cuando el silencio se coló en nuestra conversación, la mano que estaba ubicada en mi pierna ahora subía hacia mi rostro, esperaba lo peor.
Acaricia mi mejilla, aún estaba a tiempo de separarlo.
Sus ojos se dirigen a mis labios, los observa y sonríe.
Me mira de costado, una sonrisa ladina se aproxima.
Aquellos alborotados cabellos que yacían en mi rostro, JeongGuk los lleva hacia atrás de mi oreja. Eso me hizo caer una vez más.
La vuelta atrás ya no existía, me había enamorado una vez más de él.
Tal vez no sea tan malo esta vez, tal vez logre volver a amarme, así como lo hizo la primera vez, aunque aquella al final se jodió tan simple y rápidamente por unas remotas infidelidades.
Ruego porque alguien me golpee, realmente necesito reaccionar en este momento, hacer algo bueno por mí, ¡pero es que cuando me mira con esos ojos es inevitable no enamorarme! Estoy jodido, siempre lo he estado.
Tal vez solo me deje llevar y que él haga lo que quiera, después de todo, está en su derecho ¿no? Le estoy dando el permiso, en este momento, le otorgo el poder de hacer lo que quiera conmigo.
De repente mi cuerpo le es indiferente a la atmósfera, siento aquel vértigo en el estómago de estar en la cima de una montaña, mientras el viento golpea mi cara, porque sus labios se posan en los míos, y es el momento exacto en el que aseguro haber perdido por completo la cabeza, una tercera vez.
Pero está bien porque, no tengo más que hacer, no puedo dejar de extrañarlo, quizás atarme a él sea mi destino, y por más grotesco y ridículo que suene no estoy muy molesto con mi futuro.