1

30 4 0
                                        

La noche fue alocada y los jóvenes llenos de energía. El plan era llegar a la discoteca, aquella ubicada en el Paseo Bolívar, e irse a eso de la una de la mañana. Pero Alberto se encontró con unos viejos amigos que querían continuar la rumba en otro lugar. María, quien acompañaba a Alberto, junto con Janeth, apoyaba dicha idea; por su parte, Janeth nunca tenía valor para decir que no, y esta ocasión no fue la excepción. Así que la rumba continuó.

Es impresionante cómo el tiempo pasa tan rápido cuando eres joven y te diviertes: el reloj marcó la una y media de la madrugada, así que los muchachos decidieron marcharse a casa; pues, al día siguiente tenían clase en la facultad de medicina.

¿ABUELA?Stories to obsess over. Discover now