En la quietud de una mañana cualquiera, el periódico en una mano y la taza de café en la otra; aún tenía puesto el pijama y no tenía ningún apuro en vestirme, hoy entraba tarde a la oficina.
Estaba tranquilo, relajado y me disponía a lavar mi taza, regar las plantas de mi diminuta terraza y te volví a escuchar, no estabas solo, una chica hablaba contigo.
A veces los escucho reír, escucho que bailan e incluso cocinan juntos, lo sé porque ambos se ríen y el olor delicioso llega a mi solitaria cocina, te imagino a ti revolviendo la sopa y a ella rodeándote por la cintura, claro, no es mi intención espiarte, supongo que deberías saberlo pero nuestras paredes son casi de papel, escucho todo, incluso sé que te gusta bañarte con ella y te gusta hacerle el amor en la ducha y no sé si lo quieres presumir o eres muy bueno, porque ella es una perra ruidosa.
También sé que cuando yo me duche, tu estarás en el otro lado, quizá preparándote para ir al trabajo y cuando yo cruce mi puerta principal, tu saldrás por la tuya, cruzaremos miradas y me darás los buenos días. Haré lo mismo de siempre, corresponderé el saludo e iré al ascensor, tu irás detrás de mí y entraras conmigo.
La musiquita del elevador será lo único que rompa con el silencio, tú y yo no hablamos y es incómodo, demasiado para dos personas que casi ocupan el baño al mismo tiempo, aquella vez fue divertido y asqueroso, yo me estaba duchando y te oí vomitar al otro lado de la pared del baño. No llevas bien el trago ¿he?
Te balanceas sobre tus talones, tus labios se curvan en una sonrisa infantil y tus ojos azules están fijos en los números encima de la puerta, sientes mi mirada, creí que era discreto, pero entonces volteas y vuelves a sonreírme, mis mejillas me delatan, siento mi cara arder de vergüenza y probablemente he enrojecido, no lo sé y espero que tú tampoco lo sepas, de repente el suelo se vuelve más interesante; el timbre del elevador suena, tercer piso y nos detenemos.
Las puertas se abren, un tembloroso rubio se adentra y saluda, él me agrada. Es el chico del 3-B, es un poco torpe y a veces se le caen las bolsas de la compra, lo he ayudado a recoger sus cosas del suelo mientras el trata de meter la llave en el pomo de su puerta, balbucea cosas sin sentido, pero creo que es una buena persona.
Tú también lo saludas y revuelves su desordenado cabello, supongo que lo conoces mejor que yo o al menos existe más confianza de la que yo podría aspirar solo recogiendo sus naranjas cuando se caen de sus bolsas; entonces alguien más te toma por la muñeca, tú haces una mueca de desagrado. El otro chico es casi tan lindo como tú: cabello negro y ojos azules, tú eres un poco más bajo, él tiene el porte de un chico malo y tú eres su contra parte, un chico bueno, él parece gruñirte y tú quitas tu mano de la rubia cabellera. Se siente la tensión, no puedo evitar sentirme nervioso... el pequeño vecino rubio saluda:
-Buen día.
Ambos saludamos. El rubio lo abraza, enterrando su nariz en el cuello de su novio y él, lo rodea por la cintura. Otra vez las puertas se cierran y volvemos a bajar, la pareja me impide verte y será así hasta que lleguemos al lobby del edificio. Tú y yo bajamos del ascensor, la pareja se queda, probablemente tu clon malvado tiene un auto e irá al ascensor; tú y yo cruzamos el recibidor, Timmy está ahí, con el uniforme de portero y también nos da los buenos días.
Entonces nos separamos, no es que me moleste, claro. La rutina es la de siempre: me darás palmaditas en el hombro y con una sonrisa dirás: "Te veo luego, vecino", darás la vuelta y te irás, veré tu silueta alejarse y me pregunto a mí mismo ¿por qué coño no me atrevo a decirte algo más que solo los buenos días? Es más, ni siquiera me atrevo a responderte ese te veo luego, soy patético.
CZYTASZ
Entre Chuyos Tejidos Y Café
FanfictionEste libro es irreal y grosero, la trama y los personajes son pobres imitaciones y debido a su contenido nadie lo debe leer🍑 👽75% Creek☕ ❤25% Bunny, Kyman, Crenny, Style, Bendy etc.❤ ⚠ Mucho smut YAOI R+18 ⚠ ✒Colección de one shots, two shots, his...
