Soy Dimitry Esmolansky Ricci y esta es mi historia.
Nací el 13 de mayo del 2002 bueno eso creo porque papá decía que nací el 4, pero los doctores se equivocaron de fecha, admitir la verdad de los papeles es algo que debo hacer. Mis padres son: Manuel Esmolansky el cual Falleció en septiembre de 2010, más o menos a mis ocho años. La última vez que lo vÍ vivo fue tocando la guitarra en una iglesia evangélica y en medio de una canción sufrió un infarto, lo más curioso es que en la parte de atrás había una silla vacía cuando la iglesia estaba con mucha gente. Mi madre es Rebeca Ricci Salcedo, lo sé completo porque hace poco lo vÍ en una copia de su cédula de identidad. En mi certificado de nacimiento nunca le presté mucha atención a sus datos.
Recuerdo, no del todo su rostro claro, sus penetrantes ojos negros y su pelo liso.
Rebeca es una persona extrovertida, bueno lo digo porque al menos yo soy así. Siempre quise platicar al menos cinco minutitos con ella. De madre a hijo, como personas maduras. Pronto lo haré.
Ah pasado gran parte de su vida ausente en la mía y en la de mis hermanos.
Un día de discusión de pareja, gritos donde el mundo parecía venirse encima, empacó su ropa, y se fue de repente, así como así. No recuerdo que se haya despedido. Nunca olvidaré el momento donde Papá ajustó con ahogo un clavito que sostenía la puerta de entrada de la casa luego del discrepante fragor que emitió, puesto que Rebeca la empujó al marcharse, desconcertado nos miró y se apartó a un lado. Tenía yo alrededor de 5-6 años.
Una de las cosas por las cuales mis padres peleaban mucho era debido a que papá era mucho mayor que mamá, ella quería ser más irreverente, seguro quería salir de fiestas o usar ropa corta y mi papá no la dejaba (ojo, mi uso de la razón estaba en pañales, todo esto lo digo porque había cosas que veía, era como un espectador. Además, he preguntado a las personas más allegadas).
Hablando del empleo de la razón no sé cómo recuerdo que a los tres años o poco más un perro me saltó encima porque llevaba un gato pequeño y muy peludo en mi hombro, me mordió llevándose un pedazo de mi piel que según lo recuerdo era como un filete de carne que hacen en los restaurantes para acompañar un almuerzo, todavía puedo ver las gotas de limón que me pusieron en la herida. Sé que en ese momento vivía enfrente de una iglesia donde uno de los feligreses cantaban yendo de un lado hacia el otro. Pero ese no es el caso sigamos....
.... Tengo muchos hermanos mejor dicho demasiados hermanos, pero... Solo dos por mamá y papá; Dennis es la de menor edad. Sinceramente, la vi nacer, mamá empezó con las contracciones y se rompió su fuente, calló en la cama y salió de entre sus piernas. Papá como para que yo no viera más lo que sucedía me mandó a la bodega.
Nervioso me dijo buscando el dinero en su cartera y dándome para que me fuera rápido.
-Dimitry vaya corriendo a la bodega a comprar... La verdad es que no recuerdo que debía comprar.
De camino o de regreso vi entre la calle polvorienta unas luces de colores desprendiendo un sonido espeluznante, era una ambulancia que venía a recoger a mamá.
Mi otro hermano es Jhon que es el de edad intermedia, dos años menor que yo. Siempre estuvo conmigo como compañero fiel a las expectativas.
Vivimos parte de nuestra niñez entre nuestra casa, donde la tía Josefi y donde mi abuela Josefina la cual murió recientemente, lo único que recuerdo de ella es que era de carácter muy rígido, era muy ordenada y siempre usaba una manta en la cabeza para que no cayeran los cabellos en la comida.
En casa de mi abuela vivíamos con Lissa y Ginette mis Hermanas mayores por parte de mamá, siempre jugaba con ellas y vivíamos muy unidos, hasta que nos separaron. Luego de diez años volví a ver a Lissa me sentí muy, pero muy bien cuando hablé con ella. Ginette murió de un tumor cerebral a sus nueve años, era muy linda sus cabellos eran rulos cortos y su piel como la nieve. Estuve en su funeral, siempre imagino como sería el ahora si estuviera viva, temo que si la viera en la calle y no supiera que fuera mi hermana me enamoraría.
Donde mi tía vivía mis primos Lin y Anny. Salíamos todas las tardes a jugar en la calle con los demás vecinos.
En esos tiempos cuando tenía 5 o 6 años mis fantasías eran dos; la primera era tener muchos juguetes la cual no se cumplió a totalidad, la otra era casarme (según yo) con la niña más hermosa del planeta y sus alrededores (bueno al menos en mi mundo) ¡Lina!
Con respecto a la primera. Un día de diciembre los jefes del consejo de la comunidad pasaron recogiendo los nombres de todos los chicos de esa comunidad para entregar juguetes la semana siguiente, lo que menos quería era que el domingo como siempre, papá pasara buscándonos a Jhon y a mí para estar con él esa semana. Pues ya iba a cumplir una parte de la primera de mis fantasías, pero desafortunadamente vino. Ya para cuando volvimos era demasiado tarde. El carro a control remoto de Lin mi primo era fantástico cuando lo vi, lloré y grité como nunca, creo que la casa se inundó, todo el sector y sus alrededores, el mundo y todo el universo, mis gritos se escucharon a millones de años luz de nuestro planeta. Y no exagero.
Con respecto a la segunda fantasía era Lina una chica, alta con el pelo liso largo, ojos negros. Quería en realidad ser su novio, pero todo giraba en mi contra porque Lina no tenía ni la menor idea de mi existencia, aunque jugábamos cerca, nos sentábamos cerca en la escuela de los domingos en la iglesia, era yo según mi tía el muchacho más bello de todo el grupo, parecía para ella un cero a la izquierda. Pero... Muy a la izquierda.
Una mañana, se me ocurrió la horrible idea de escribirle una carta, no recuerdo lo que escribí, pero eran más de dos líneas, se la mostré a todos los integrantes de la casa y todos con la misma expresión se reían. Me escapé como a las diez de la mañana y fui hasta su casa para llevarle la carta, no quedaba tan lejos, toqué la puerta y dije:
-Buenas - nervioso, pero con mucha decisión.
Salió por casualidad Lina
-Hola - después de una pausa dijo
-¿Qué quieres? - preguntó de forma desatenta mientras fruncía el ceño.
Yo solo extendí a medias mi mano con la cara medio agachada y se la entregué, me la quitó de repente y la abrió. Mientras trataba de leerla salió de la casa su hermana Paulina y su amiga la cual me alegro de no recordar su nombre.
-¿Qué pasa? - protestó de manera curiosa Paulina seguida de su amiga mirándome como si no me conocieran.
Entre ellas hablaban de forma callada mientras me miraban de reojo. La vergüenza me obligo a hacerme a un lado y no escuché lo que se decían, no sé si tardaron tanto porque no sabían que hacer conmigo o porque no entendían mi letra, lo que sí sé es que no estaban a gusto con mi presencia. Al cabo de cinco minutos.
Su amiga me llama
-Niño ven acá - parecía una voz tierna, pero tenía su lado oscuro.
Con una mano metió sus dedos en mis mejillas, me abrió la boca, con la otra metió el papel y me empujó.
-¡Fuera de aquí!. Me corrió.
Mis lágrimas salieron desenfrenadas, de nuevo volví a llorar, pero esta vez en silencio. Solo me quedó retirarme bajando la mirada rompiendo filas. Las tres chicas me miraron sin sensibilidad y se metieron a la casa.
Mi tía reclamó a su mamá para que dejaran de sobrepasarse con su sobrino.
Cada vez que recuerdo ese suceso siento una nostalgia porque la tristeza que sentí en ese momento fue una de las mayores en mi vida. Este fue mi primer fracaso amoroso, mi primera desilusión. Desde ahí con toda mi ignorancia me prometí nunca más escribirle una carta a nadie. La cual rompí a finales de los 13. Luego de más de una década de este hecho, para saber de ella y como estaba dejé un mensaje en su Facebook, pero fue inútil creo que ni sabe de mi existencia todavía, aunque lo hice en plan de amigos, parece que nunca lo envié.
Otro de los sucesos que marcaron mi vida fue una noche en las que mamá estaba en su vida loca, antes de su ida definitiva de casa se separó temporalmente de mi papá. Estaba con mi hermano y conmigo como a las diez u once de la noche en una avenida larga al sur de valencia, ella coqueteaba con un hombre y al final pasaron ellos dos esa noche mientras mi hermano y yo dormíamos en otro cuarto. Llegamos a la casa de la tía el día siguiente en la noche. Ella preguntándole a mamá donde estaba esta le dijo mentiras al respecto, no le creyeron. Mi tía tomando medidas me encerró.
- ¿Dónde estaban? - me pregunta muy molesta.
¿Por qué la tía Josefi cuidaba tanto a mamá? Esta pregunta invadía mi mente.
-Si no me dices la verdad te vas a ir al infierno- me intimidó.
Tras el chantaje asustado le dije toda la verdad. ¿Qué creen? Hasta ahora no se me ha olvidado la cara que puso Rebeca. Esta al saber que yo la había descubierto delante de Josefi, me jaló por una mano y me llevo a un sitio a oscuras, se quitó la chancleta y me la metió en la boca. Otra vez me metieron un objeto en la boca, pero esta vez fue mi propia madre. Esa no era la primera vez que mamá se molestaba puedo decir que la mayoría de las veces que puedo recordarla es molesta.
La buena noticia es que siempre fui entusiasmado con los estudios era muy bueno en las matemáticas y la lectura, tanto que aprendí a leer a los tres meses de haber entrado a la escuela, era uno de los más avanzados del grupo y en la suma y resta pues era igual, aunque no me gustaba mucho la sustracción porque debía quitar prestado. Otra de mis destrezas era la oratoria y aún es lo mío, las exposiciones era lo que más me gustaba, mi primera expo fue sobre los puntos cardinales, no olvido jamás la cara de entusiasmo que me ponía una linda chica de segundo grado, me entristece de verdad no recordar su nombre.
Mi primera profesora fue Helem lo sé porque un día se lo pregunté, me defendía siempre hasta con mi papá cuando este llegaba a la escuela averiguando para saber cómo me comportaba en clase, la profesora así me portara de lo peor le decía.
- No tan bien, pero por favor no le pegue que él es un buen muchacho-
incluso me defendía de los otros niños mayores de la escuela. Un día me empujaron y me tumbaron, me lastimé la muñeca y me hice una cortada un tanto profunda, la primera persona que veló por mí fue Helem, me aplicó los primeros auxilios y me curó la cortada, aún tengo esa cicatriz. Espero que jamás se borre.
Entre los primeros años de mi uso de la razón recuerdo muchas cosas sobre mi niñez, en resumen, siempre viví en una familia y otra. Nunca tuve la satisfacción de muchos niños al vivir siempre con su padre y madre. Incluso donde viví más tiempo fue en la casa de mi hermana Elizabeth aunque con un carácter muy fuerte, me supo llevar. Sin embargo, cuando cumplí mi mayoría de edad estuvo a punto de correrme de la casa un par de veces (más adelante me referiré a eso).
Muchos sucesos que han pasado en mi vida han sido con un propósito.
Mucha gente dice que todo en la vida pasa por algo.
A veces me pregunto ¿por qué a mí? Creo que muchos se hacen esa pregunta. Me respondo con un pensamiento. <mi vida es un desastre>.
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la vida detrás de mí vida
Teen FictionUn joven redacta su propia historia llena de situaciones tragicomicas que marcaron su vida y pensamientos. Identificar a los demás como él es el objetivo de este libro, donde se reflejan problemas comunes como la depresión, ansiedad, fracasos, metas...
