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-¡Siempre igual, te vas ha morir o te dara algo en cualquier momento, tienes que dejar de beber!-gritó através del teléfono.

-Naah, todos me decís eso, y...aquí estoy, con una botella de vodka en la mano, yo solita.-respondí lentamente y alargando las palabras por el efecto del alcohol.

-Eres una borracha, recuerdo la primera vez que bebiste, te negaste a repetir y ahora mirate Daka.

-Mmm, seguramente, o puede que mañana, luego hablamos.-ya no podía responder con coherencia, ella siempre se preocupa por mi, es una buena amiga.

Me empezaba a doler la cabeza, siempre que bebia alcohol llegaba un punto en el  que tras marearme, solo quería cerrar los ojos y dormir, dormir tanto y no despertarme. Pero lo hacía, y el dolor de cabeza aumentaba cada vez mas.

Me habían vuelto a despedir del trabajo por llegar tarde, y me he pasado desahogandome con bebida, desde que me independice y deje de vivir con mis padres, todo ha ido a mal, joder, había algo para aliviar el dolor de cabeza, ¿qué era? Mierda no me acuerdo, da igual, ire a la farmacia y pedire algo, aun que no creo que sea muy buena idea ir en este estado.

Que mas da, asi tomo aire fresco, me sentara bien.

Estaba en pantalones de pijama y una camisa de estar por casa cualquiera, me puse unas zapatillas y sali con la tarjeta en el bolsillo, no sabía cuanto me iba a llegar a costar. Normalmente no tomo nada, pero esta vez me duele mas de lo normal.

El silencio en las calles alemanas era profundo y el ambiente de todas las luces apagadas excepto la de las farolas, donde todos aquellos mosquitos reboloteaban al rededor, con el fresco de la noche y el sonido de los insectos era tétrico pero tranmitía paz y tranquilidad. A partir de las 7 pm todos estan en casa por el simple motivo de que oscurece muy temprano, y son casi las 12 de la noche. Tiene que haber una farmacia de 24 horas cerca. Por que salgo, noto como deseo tirarme al suelo y dormir profundamente, cebtrandome en el dolor de mi cabeza y como todo me da vueltas cada vez que pestañeo, es estupido ir ahora a por pastillas, joder...estoy consciente...se lo que hago por muy ebria que vaya, puedo controlarme. Mmmm estoy viendo unas luces, el símbolo ( + ) tiene que ser esa.

Había un callejón justo enfrente de mi que debía cruzar para llegar a la farmacia. Se veía tan oscuro, las luces de esta alumbraban los contenedores de basura de ese mismo callejón.

-Voy, voy a cruzar...si, tengo que comprar pastillas.-dije en voz alta para mi misma, perdiendo el equilibrio cada vez que daba un paso o incluso estando quieta. Me dirigí al callejon entrando despacio y sujetandome a las sucias paredes para no caerme. Empece a oír como si alguien se atragantara con agua, con pequeños gemidos de dolor y tos. Enfoqué mi vista a la parte trasera del contenedor.

-¿Holaaa? ¿Estas bien?-pregunte con la voz cortada desde donde estaba, casi no podía hablar bien. Puede que sean ratas, pero ellas no hacen sonidos como los que oí.-Bueno...olvidalo seas quien seas, creo que me lo estoy imaginando.-dije de nuevo, riendome para mi en voz alta.

La luz de la farmacia de enfrente se apago por un segundo y volvio a iluminarse. Es verdad...tengo que ir a comprar. Volví a dirigirme hacia esta metiendo mis manos en los bolsillos por el frio que hacia ahí. Pero volví a detenerme por el susto que recibí al oir un fuerte golpe al contenedor de basura como si alguien le hubiera metido un puñetazo. Me di la vuelta enfadada y me asomé tras el contenedor.

-Oye tú.-exclamé. Era...es un chico, creo...tenía un trozo de cristal que goteaba sangre, sujetandolo con su mano, con el que apuñaló varias veces en el pecho a un señor adulto y con el estomago abierto en canal, quien yacía muerto en el asqueroso suelo. Se le veían las tripas, joder que asco. El chico estaba de rodillas y de espaldas a mi con su sudadera gris manchada y su capucha puesta. No podía verle la cara.

Mdí la vuelta y corri unos pasos atras con rapidez poniendome de espaldas a el y vomitando en el suelo por la desagradable escena que acababa de ver.

El putrefacto olor de los contenedores, una mezcla horrible que estando borracha me producía el doble de nauseas. Cogí mi teléfono y marqué a la policía con intención de contar lo que acababa de ver.

Escupí al suelo y con la manga de mi sudadera me limpie la boca.

-Mmm ¿hola?-pregunté mientras me rascaba el muslo.

-Hola cuenteme.-respondió el oficial detras el teléfono.

-Uyy hola-reí. ¿acaso olvidé lo que acababa de ver? Por que me río.

-Si es una broma no le atendere, tengo mucho trabajo y si realmente necesita algo digame ¿Que sucede?

-Que va señor policía no es una broma, era para...¿para que era? O sí, hay un señor muerto y cortado tras un contenedor de basura.

-¿Estás sola? ¿Estas segura de que esta muerto?-respondio, se le oía desinteresado pero era de esperar despues del tono vacilon en el que le hablaba, pero no era intencional.

-Si lo está, el tío que hay al lado mía se lo ha cargado, y yo lo he visto creo, estoy junto ha una farmacia y yo vivo en...-El encapuchado me arrebato el teléfono de las manos colgandole a la policía y tirandolo a la basura como si nada, se acercó a mi y decidido, antes de poder girarme para verle, envolvió mi cuello con su brazo, haciendo una increíble presión en el y dejandome sin aire, intenté safarme pero estaba muy débil como para lograr salvarme de su agarre, sentí como sus dedos acariciaron mis labios, la angustia y pánico que comencé a sentir se quedaba atras, metio su dedo pulgr en mi boca a lo que conteste cerrandola "Shh callate" oí de el mientras me quedaba sin aire, cerrando mis ojos y olvidando lo que acababa de ver.

[C]RAVE - [Dark]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora