Himuro caminaba cansado hacia la estación del tren, había sido un largo día de trabajo. Pero no le quedaba de otra, después de todo estaba hasta el cuello de deudas.
Su hija, Alex, tenía problemas visuales.
Su 'pareja' lo abandonó una vez dió a luz. Sin embargo, no podía culparla. Ella desde el inicio le aclaro que no iba a hacerse cargo de algo tan tedioso que le arruinará su futuro como diseñadora.
¡Pero creyó que por lo menos se quedaría los primeros meses!
Un día fue al hospital a visitarle, y ella simplemente le dejo un recado con la enfermera que le había estado atendiendo.
Se fue, y él tuvo que pagar todo gasto que se hizo. Fueron miles de yenes, y eso que solamente era el hospital.
Ahora debía cuidar de una bebé solo. Y claro que como padre soltero, se le hacía un fastidio. Pero todo cansancio y agobio se iba al ver la sonriente y babosa cara de su hija.
Con él tiempo tuvo que hipotecar su panadería. No le alcanzaba para pagar todas sus necesidades. Y aún así, solo eran él y un vecino suyo, llamado Ryo, los que atendían.
Sin saber, que tiempo después la cerraría.
∆ ××× ∆
Al llegar a la estación, se dio cuenta de que había llegado tarde. Su tren acababa de salir.
Con un suspiro se rindió y se acercó a la banca más cercana. Tenía algunos moretones en su abdomen. Producto de una advertencia de sus cobradores.
Sin duda quería pagarles, pero su trabajo de mesero no le daba muchas ganancias.
Talvez debió dejar su orgullo y pedirle ayuda a su familia. A su hermano.
∆ ××× ∆
Unos miseros minutos habían pasado desde que se había sentado a meditar su vida en la espera del tren, cuando alguien tomo lugar en la misma banca que él.
_ Ne~_
Escuchó, más no volteó. No creyó que le llamarán a él.
_Oi_ el extraño tocó su hombro_ ¿Quieres jugar conmigo?_ le cuestionó una vez que volteo a verle.
Un extrañamente alto hombre de cabellera lila que hacía juego con sus cansados ojos, que usaba un traje negro, le observaba esperando respuesta.
" Es muy atractivo" fue lo primero que pensó.
_ ¿Y bien?_ le insistió.
_ ¿Qué clase de juego?_ si su día había sido una mierda, tal vez un juego lo mejoraría un poco.
_ kendama_ fue lo único que dijo antes de poner su maletín en la banca.
_ De acuerdo_ dijo confiado, era bueno en eso cuando niño. El contrario sonrió de lado y abrió el portafolio.
Dentro de este, había dos martillos con bolas de diferente color (roja y azul). Y con grandes fajes de billetes de 10,000 yenes.
_ Si ganas, te doy 100,000 yenes_ dijo tomando uno de los martillos_ y si pierdes...me darás 100,00 yenes_ sonrió inocentemente mientras le tendía los dos martillos.
Nervioso tomó el azúl " tú puedes, eras bueno de chico" se animaba. Porque, ciertamente no tenía tal cantidad.
_ Tú empiezas_ le dijo el más alto al de flequillo.
Y así lo hizo. El kendama no es más que una especie de martillo de madera con una copa en cada extremo y un hilo con una bola. La idea más básica del juego es mover el martillo de tal manera que se consiga colocar la bola en una de las copas de forma estable, aunque a partir de ahí hay miles de maneras de controlar la bola.
Y falló. " No, no no." Comenzó a temblar de los nervios " ¿Cómo pude fallar? Me sabía más de siete maneras de ganar"
Resignado, levantó su mirada. Y penoso le sonrió.
_ ¿Qué pasa?_ comenzó_ ¿No tienes el dinero?_ cuestionó lo obvio_ Bueno... siempre me puedes pagar de otra manera_ sonrió amablemente.
Himuro se sintió más relajado al escuchar eso, pero su inquietud seguía ahí. ¿De que otra forma...?
_ Con tu cuerpo_ dijo con simpleza, como si fuera lo más normal del mundo. Y él le vio asustado. Por más atractivo que fuera el tipo, no se iba acostar con alguien que recién conocía. No era una prostituta. Indignado iba a reclamarle, cuando un pesado golpe en su mejilla lo interrumpió.
Tenía la mano bastante pesada y grande.
_ Cada cachetada contará como los 100,000 que me debías.
Y así siguieron jugando, partida tras partida. Hasta que llegó el tren que lo llevaría a casa.
Himuro había ganado cuatro de ocho.
Justo antes de irse el desconocido que se la había pasado abofeteandolo lo detuvo.
_ Si quieres ganar más dinero jugando, llama. _ le entregó una tarjeta_ No hay muchos puestos.
Y con eso se marchó.
∆ ××× ∆
Al abrir la puerta de su pequeño departamento, fue recibido por un cálido abrazo de su hija.
_ ¡Dad!_ gritó emocionada la rubia_ que bueno que llegaste. Ya casi empieza nuestro programa favorito.
La oji verde, arrastró al de lunar por la casa hasta llegar al recibidor que también era comedor. Se sentó y encendió la vieja y barata TV que Tatsuya consiguió en rebajas.
Mientras la niña veía emocionada la intro del anime, se fue a preparar la cena. Si es que había algo para comer.
Su hija era educada en casa, dejo de asistir a una institución desde que supo que tenía algo mal en sus preciosos ojos. Pues la menor sufría de acoso.
Así que todos los días, se levantaba, hacia el desayuno, le enseñaba algunos temas a la pequeña y se alistaba para el trabajo. Antes de irse, aparte de dejarle comida ya hecha, le dejaba algunas preguntas o trabajos para que repasará el tema visto.
Y justo como supuso, no había nada decente para comer.
∆ ××× ∆
Ya acostada y cenada su hija descansaba tranquilamente. Ignorante del hambre y cansancio de su padre.
Tumbado, mirando el techo se encontraba. Quizás debería ir a comprar un poco de pan y huevos para el desayuno de su hija. Su deprimida mente vagaba por mil y un opciones para conseguir más dinero.
Hasta que recordó los 400,000 que le ganó al hombre lila.
∆ ××× ∆
Cuando salió de la tienda 24/7 con dos bolsas llenas de comida, se sintió más relajado. Por lo menos su princesa y él no pasarían hambre en un par de días.
Después de guardar su despensa, tomó un ramen instantáneo y lo preparó. Al comerlo, se preguntaba cuánto ganaría si participaba.
Talvez, podría conseguir lo suficiente para pagar la mitad de su deuda. O incluso le alcanza para una casa, o para unos mejores lentes para su pequeña.
No lo dudó mucho cuando los llamó.
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Al subir a la van, no tiempo tuvo de hablar cuando un gas somnífero lo noqueó.
Despertó por el ruido provocado en la extraña habitación.
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FOR HER
FanfictionTatsuya se había metido en unos juegos mortales sin saberlo. 🔸los personajes no me pertenecen 🔸la historia en la que está basada no me pertenece 🔸 cambiaré algunas cosas. 🔸actualizaciones lentas.
