1. Annette

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Hoy me mudaré, la razón es porque no quiero estar en una casa con más espacio del que requiero, y todo en esta casa me recuerda a la familia que solía tener, ahora mi tía quedó como mi tutora tras la muerte de mis padres, no puedo decir mucho de Emily, pues solo la veíamos en los funerales y algunas veces en reuniones familiares.

Le prometí a mi tía llamarle tan pronto llegara, ella quería pagarme el avión pero insistí en ir en automóvil, le dije que me vendría bien estar un tiempo sola, la verdad he estado mucho tiempo sola y todo cambió cuando mis padres murieron, antes de eso yo vivía básicamente fuera de casa, todo el tiempo lo pasaba con amigos en fiestas, cuando sucedió el accidente, mis amigos se alejaron y mi novio me dejó por mi mejor amiga, vaya amigos, así que supuse que después de un año y medio de sufrimiento a solas en una casa vacía, me convenía un cambio de aire, y no hablo solo de haberme cortado el cabello tipo pixie, por suerte volvió a crecer.

En mi auto solo llevo una caja y unas maletas de lo necesario, lo demás llegará en el camión de mudanzas, probablemente mañana o pasado.

Me doy cuenta que salí a la carretera cuando comienzo a ver árboles, a medida que avanzo las casas y bosque cambia por una ciudad. Entro al buzón para poner la dirección que me mandó en el GPS, ahora tengo que tener paciencia al tráfico citadino de las 11:00am; mencionó que su casa estaba en el centro de la ciudad, al llegar, en su lugar encuentro un edificio, departamentos que seguro cuestan más que todas mis pertenencias. El edificio tiene un portero y un valet, al dejar el coche tomo el celular y busco su número -¿Hola?- me contesta con tono arrogante. -Hola, soy Annette, estoy afuera.- se escuchan ruidos por el teléfono. -Es el 15, y la clave es 0290.- al entrar al elevador busco con los ojos el botón del piso 15, es el penúltimo. 

Ya adentro alguien detiene el ascensor, cuando se abren las puertas entra un hombre joven alto, de unos 20-23 años, me observa y hace un ademan con las cejas de indiferencia y algo de fastidio, casi escucho un "mm", tiene el cabello negro, largo y ligeramente rizado, trae puestos los audífonos y parece ignorar mi presencia mientras observa su celular, pone su piso y al momento de poner su clave me mira de reojo vigilando como sí fuera a copiarla o memorizarla.

Al entrar al recibidor me doy cuenta de lo espacioso que es para ser un departamento -¿Tía? ¡Ya llegue!...- en seguida escucho sonidos de tacones de 30kg aproximándose. Su atuendo es glamouroso, tacones de plataforma negros, un vestido rojo equilibrado entre la elegancia y sofisticación. -¡Annie, querida! Me alegra que hayas llegado, ¿tienes hambre?- el rojo de sus labios resalta su sonrisa y combina con su vestido. -Claro, gracias tía, espero no interrumpir nada, sé que eres una mujer algo ocupada.- me guía a la cocina.-Por favor, Annie, te ruego que me digas Emily, me haces sentir como una anciana.- se estira las nulas arrugas del extremo de sus ojos verdes deslumbrantes. Me toma la mano y lleva la mesa llena de comida -Come lo que quieras y tanto quieras, no sabía exactamente qué te gustaba, así que escogí muchos pocos de todo.- Se sentó y sirvió vino en una enorme copa, con sus largas uñas rojas.

Al terminar de comer, su celular empieza a sonar sin parar, ella se ve relajada, pero el ruido me comienza a irritar.-Dame un minuto, cariño- se para y la veo entrar en la habitación contigua. Lo que me gusta de Emily es que no me agobia con preguntas e intentos de hacer conversación, el silencio no es incómodo y forzado; en parte, por eso acepte vivir con ella, y porque fue la única que me lo ofreció. La veo entrar al comedor con su deslumbrante sonrisa -.Quiero presentarte a unos amigos, vamos a desayunar en el restaurante que está a lado, puedes entrar por el primer piso. Nos vemos a las 8am, no me gusta la impuntualidad. Annie, eres libre de salir y regresar cuantas veces quieras, siempre y cuando vuelvas antes de las 12 o me avises que estás bien y llegarás más tarde, ¿De acuerdo?- me da una tarjeta llave, asiento y sonrío. -Ahora te presentaré tu cuarto, ven...- me lo dice dando pequeños brinquitos y caminando rápidamente, la sigo y abre dramáticamente dos puertas, se deja ver una habitación inmensa, tiene un gran ventanal y cama, tiene un clóset que viene incluido en la pared. -Aquí está. Cuarto, Annie, Annie, Cuarto; espero que te guste. El clóset está lleno, me encargue de comprarte algunas cosas (tienen su ticket por sí no te quedan o gustan), espero no agobiarte, estaba emocionada. Eres libre de meter y sacar de tu habitación lo que quieras, nos vemos en la cena- me guiña el ojo -... A las 9:30pm.- sale y enseguida me aviento a la cama... hora de dormir.

Despierto con ruidos del parque de enfrente, coches tocando la bocina y personas apresuradas, a lo lejos suena lo que parece ser música. Siento el frío de la mañana, y mi cuerpo quiere dormir 15hrs más -Que horror.- el reloj de luz a lo lejos marca las 8:49am y el desayuno es a las 9. -Mis maletas, mis maletas, dónde las deje??...aaaaah.- no las bajé del auto, no tengo mucho tiempo tiempo -¡El clóset!-.

ANNETTEWhere stories live. Discover now