La traición

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- y así, el pequeño enanito pudo ver por primera vez la más hermosa puesta de sol que cualquier persona pudo haber apreciado jamás... fin – no pudo evitar soltar un pequeño suspiro de cansancio después de haber terminado con su rutina.

El narrarles un cuento a sus hijos cada noche se había hecho costumbre. Así como se había hecho costumbre el esperar por su marido cada noche. Sin darse cuenta se quedaba dormida antes de que él llegara. Para después encontrarse recostada sobre su cama con un dormido Jungkook abrazando su espalda y ella despertando por la mañana solo para volver a hacer todo de nuevo.

Levantarse, hacer el desayuno, los almuerzos, alistar a los niños para el colegio, despedir a su esposo rápidamente y dedicarse a la limpieza del hogar. No le incomodaba la rutina a la que se había impuesto desde que nacieron sus dos hijos, pero hoy todo cambiaria.

Esa noche no pudo dormir, una llamada la había dejado paralizada en ese lugar, en ese momento, en ese sofá de dos plazas que se encontraba impecable. Hasta que las lágrimas mancharon el oscuro color.

...

Sin darse cuenta, se había quedado dormida antes de su llegada. Jungkook sentía lastima por ella, el ver que siempre lo esperaba hasta tarde y se dormía sin poder evitarlo. Sin duda era la chica más tierna que había conocido en su vida y no se arrepentía de haberse casado con aquella bella mujer. Sobre todo, por los dos pequeños regalos de Dios que con ella había engendrado.

Lo que le daba vueltas en la cabeza era solo la culpa. Culpa que estrujo su corazón al acercarse a su esposa solo para darse cuenta que se había quedado dormida con lágrimas en los ojos. Él no se imaginaba el porqué de su llanto, decidió que le preguntaría hasta la mañana siguiente, día que todos en esa casa esperaban con ansias, el día de descanso de los niños y el padre.

Como cada noche, la llevo a su habitación en brazos para después acostarla con cuidado y delicadeza sobre la cama matrimonial, como ella lo merecía. Jungkook siguió con su rutina de bañarse hasta quitar cualquier tipo de rastro que aquella sucia mujer hubiera dejado sobre su cuerpo, pues a pesar de amar a su esposa, hacía mucho tiempo que ellos dos no tenían tiempo a solas, como una pareja.

En el fondo, él sabía que no era excusa para su infidelidad, pero ya había comenzado esta red de mentiras en la que estaba enredado, siendo muy difícil su salida.

Al salir de su aseo y tormento personal decidió hacer lo de cada noche, acostarse junto a su mujer y fundirlos en un hermoso abrazo, hecho que ella respondía cada noche sin siquiera darse cuenta.

- lo siento mucho...

Y así como se había hecho costumbre los cuentos antes de dormir para los niños, las disculpas para la pobre mujer engañada eran constantes. Cada noche, sin falta, Jungkook le dedicaba un "lo siento", aunque ella no supiera de su aventura. Al menos, hasta esa noche de penumbras, letras y traiciones. 

El dolor de amarte .- Jeon Jungkook -.Stories to obsess over. Discover now