CAP 1.

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Nací en una familia muy humilde donde solo somos tres hermanos, nuestros padres nos enseñó muy bien todas las labores que se realizan en el campo, nos levantamos todos los días temprano para los quehaceres, desde muy joven nos tocó trabajar para el sustento. De todos mis hermanos yo siempre he pensado en salir adelante lo cual no me importa caminar cinco horas para llegar a la escuela, tanto esfuerzo que por fin dio su fruto; me gradué y salí a la capital para realizar mis sueños de ser un gran pintor. Mi llegada a la ciudad no fue tan agradable puesto que hace demasiado frío y yo estoy acostumbrado al calor, llego a esta para perseguir mis sueños y desde el principio todo lo veo oscuro pero con mi mente positiva, siempre diciéndome que...

por más oscura que sea la noche es por que más cerca se encuentra el
amanecer.

Sigo caminando las calles de este peligroso lugar, toco y toco constantemente puertas para pedir ayuda por solo una noche, puesto que esta muy congeladora que lo siento en mis huesos, veo que todo mi cuerpo tiembla y para mi mala suerte nadie me extiende la mano, nada es como en el pueblo, la ciudad es cruel; lloro de impotencia por que esta me trata tan mal que suelta una ráfaga de agua sobre mi cabeza, corro para encontrar un refugio, de tanto correr llego a un hogar donde me brinda calor pero no solo calor de la chimenea sino también un chocolate caliente con pan. Me quedo en esta casa la cual me brindan la confianza, la señora empieza ha preguntar que me trae por acá y le contesto con mucha humildad todos mis sueños y todo lo que estoy pasando para poder salir adelante, ella me dice amablemente que me va ayudar, su esposo también lo afirma con un abrazo fraternal, les pregunto sobre sus vidas, me cuentan que son solo ellos que no han podido tener hijos, que Dios no les dio la oportunidad y nunca quisieron buscar la razón de cual de los dos era el estéril. También me cuentan que yo llegue como mandado por Dios ya que ellos estaban a punto de quitarse la vida, cuando suena la puerta con tanta insistencia hasta robar su atención, cuando ellos abren era yo que tocaba con vehemencia por el frío tan implacable que tenía.

Pasan unas semanas y me encargo de los quehaceres pesado de la casa, corto el césped, podo los árboles y el techo, acostumbrado a trabajar duro, eso para mi no era nada para lo que ellos me están brindando, pido permiso para buscar los boletos de las universidades. Saliendo de mi casa adoptiva miro la vecina y quedo muy impactado por su belleza, ella me saluda con una gran sonrisa y acomodando su gran cabellera no le paro y sigo mi camino con una sonrisa muy tímida. Recorro casi todas las UNI para conseguir un plan más fácil y apto para mi y mi economía, no quiero abusar de la confianza que me brindan mis padres adoptivos por casualidad, retomo mi camino a casa pero antes me quedo dando unas vueltas en el parque en busca de un ingreso de dinero para pagar mis estudios, esta ves no encuentro nada y cojo para la casa, al llegar esta ella allí esperándome para solo saludarme.

–Hola.

–Hola.

–¿Eres nuevo en el vecindario?

–Sí.

–¿De dónde eres?

–De un pueblo muy lejos de aquí.

–Se nota. - sonrío y ella también lo hace.

–Mucho gusto me llamo Violeta. - extiende su mano para estrechar la mía, respondo a su saludo.

–El gusto es mío. - me marcho a la puerta de la casa y antes de entrar le grito mi nombre.

–Chao João.

–Chao Violeta. - entro a la casa y mi madre sustituta sonríe de alegría, me insinúa que la muchacha es de buena familia y muy buenas personas, le digo que no vine a enamorarme solo a estudiar, ella me sigue diciendo que eso no troncara mis sueños. Cambiando de tema me pregunta sobre las boletas de las universidades y cuál escogí, le comento cual me llamaron más la atención, toma los papeles que tengo en mis manos, los lee y veo su cara que expresa asombro, nos retiramos cada uno a su recamara, pero ella se queda con los boletos. Me acuesto pensando en todo lo que me dijo sobre la vecina y suelto una pequeña sonrisa, al día siguiente me levanto temprano para sacar la basura y por casualidad Violeta esta haciendo lo mismo y nos quedamos charlando un rato poniéndonos al tanto de la vida de cada uno, le cuento de donde vengo y a que vengo, no cambio su rostro y siguió con ese interés de saber más de mí a pesar de lo que le dije sobre mis padres verdaderos, me responde con una gran sonrisa.

–Que bueno que quieras superarte, yo también quiero estudiar solo que no he escogido la universidad todavía, dime ¿cuál piensas ir?

–Todavía no lo he decidido por que no quiero abusar de la confianza que me han brindado.

–No seas bobito y aprovecha la oportunidad que ellos te están brindando y escoge una buena UNI, luego con tus frutos les puedes ayudar y no tan solos a ellos sino también a tus padres.

–Tienes razón, me acuerdo de todos los folletos y escogeré la universidad que más se inclina a lo artístico, le muestro cual es.

–También me inscribiré a esa. - Nos ponemos de acuerdo para ir lo antes posible y no dejar que se cierren las inscripciones, al día siguiente ella llega temprano tocando el timbre de la puerta, la Sra. Doris le abre y la invita a seguir, grita mi nombre para hacerme saber que Violeta aguarda por mi en la sala, digo en voz alta que en un segundo bajo ya que me falta buscar la camisa, bajo muy rápido las escaleras y Violeta esta muy casual pero hermosa que me paraliza por unos segundos.

–Estas hermosa.

–Gracias, tú tampoco estás nada mal. - Salimos y tomamos un taxi para la universidad, no paramos de mirarnos y solo sonreír como un par de tontos enamorados pero que aún no se dicen lo que sienten, bueno llegamos a nuestro punto final y pasamos a la oficina del director para saber toda la política de la universidad, nos inscribimos y de una nos dicen cuando es el examen para empezar las clases. Regresamos a la casa y nos ponemos a investigar todo para prepararnos ya que el examen era en tres días, ponemos nuestras mentes a trabajar para llegar con conocimiento más recientes y así poder pasar sin problemas, estos días nos las pasamos junto estudiando y hay roses que nos dejan en silencio por unos segundos, como en la ocasión donde tomamos el lápiz al mismo tiempo, yo lo tomo primero y ella con efectos retardados también tira a cogerlo pero posa su mano sobre la mía, siento una corriente que corre todo mi cuerpo y siento como esta misma me hace erizar, ella también siente lo mismo pero lo complementa con un sensual movimiento tomando su cabello que caía en su frente lo pone detrás de su oreja con su otra mano, luego de pasar este embarazoso momento ella toma nuevamente los estudios sobre el examen. Por fin se llega la hora de la verdad y paso por ella a su casa para ir a la universidad hacer el examen.

–Hola Violeta.

–Hola João.

–¿Nos vemos?

–Sí, sólo déjame tomar mi bolso. - Ella toma sus cosas y nos dirigimos a la universidad, caminamos pues ya que vamos sobrados de tiempo, a la mitad del camino ella toma mi mano para cruzar la calle y seguir por la acera, desde que tomó mi mano no la ha soltado y solo reposa su cabeza en mi hombro aunque soy más alto que ella, toma mi brazo atrapándolo con los de ellas y acercarse más a mi. Llegamos a la universidad y nos dirigimos a los puestos para hacer el examen, nos toma el tiempo necesario para responder correctamente y no tomar prisa para un mal resultado, luego de un par de horas salgo al pasillo para esperarla pero no espero mucho por que al rato ella sale y corre como pingüino hacia mi, cuando ya se encuentra cerca brinca para así atraparla en el aire, la cargo y me dice que el examen estuvo muy fácil, le digo que si ya que a mi también se me hizo muy fácil por los repasos que hicimos antes de este, la bajo y nos tomamos de la mano para salir de la UNI, esperamos en portería hasta que nos dejan salir. Al estar afuera la invito a comer un helado para celebrar esta nueva etapa adelantándonos a los hechos, tomamos un taxi que nos lleva al parque principal para caminar y disfrutar el resto del día, llegamos al parque y caminamos unos pocos pasos y compro los helados.

–¿De qué sabor lo quieres Violeta?

–Quiero uno de chocolate con chispas de caramelo.

–Buena elección.

–Por favor me regala un helado de chocolate con chispas de caramelo y me regala una malteada de vainilla, nos atienden rápido y nos retiramos dando las gracias, me acomodo el bolso de ella ya que se lo había quitado desde que la recogí en su casa, luego de darle unas mordidas al helado ella toma un poco con sus dedos y pasa por mi nariz, la persigo por el parque corriendo detrás de ella como unos niños chiquitos, hasta que la alcanzo y la tomo en peso cargándola mientras ella muere de risa. Paso mi nariz por su mejilla sucia de helado, la acomodo poniendo mis manos en sus muslos y ella quedando un poco más alta que yo, la bajo despacio hasta quedar nariz con nariz, ella pone sus manos sobre mis hombros y luego las rueda a mi nuca para así darnos un beso que duro una eternidad para mi en ese momento. Con la tención en el aire la bajo lentamente y tomo su mano para seguir recorriendo el parque, se nos hace tarde y nos dirigimos a la casa, la dejo en la puerta de esta con timidez, me despido con una grata sonrisa y ella responde a esta con una igual. Al día siguiente me llama para saber si ya mire el resultado de los exámenes, le digo que no y si puedo llegar a su casa para verlos juntos.

–Sí, claro puedes venir.

–Ya llego. - No demoro mucho en llegar y sus padres me dejan seguir a su cuarto, miramos el correo de ella primero y para nuestra felicidad había pasado, la felicito con un abrazo por detrás ya que ella se encuentra en la silla frente al escritor y yo detrás encorvado mirando, miramos el mío y también había pasado, nos alegramos tanto que su madre nos trae jugo para celebrar mientras que ella salta de alegría en la cama como un niño desacatado, yo solo me siento y doy vueltas en la silla del escritorio mirándola como su comportamiento me alegra la vida.

EL MEJOR REGALO. Stories to obsess over. Discover now