– ¡Vamos al lago! – exclamaron los TaeKook.
– ¡Vamos al bosque! – exclamaron las MiChaeng.
– ¡Vamos a morir! – exclamó Momo – ¡Malditos mosquitos! ¡Joder, Chaeyoung, tu pecho!
– Son mis tetas, pedazo de zorra.
– Pensé que eran picaduras, perdón – se burló.
Chaeyoung:
– Vamos a instalarnos primero, ¿alguien cómo se montan las tiendas? – preguntó el señor Myoui.
– ¡Yo! – gritó Momo orgullosa.
– Apenas sabes limpiarte el culo, Hirai, no confiamos en ti – dijo Nayeon y Momo gruñó en respuesta, pues tenía razón.
Eran 14 personas y había tres tiendas de acampar las cuales dos de ellas eran para seis personas y la restante sólo para dos, por lo que una vez que supieran como armarlas, deberán organizarse para dormir y eso sería complicado.
– ¡Esto es imposible! – masculló Mina lanzando la tienda sin armar al suelo – No entiendo dónde van las varas.
– ¿Necesitan ayuda?
– ¡AAAAAAA LA PUTA MADRE PIE GRANDE! – gritó Yoongi escondiéndose detrás de su novio.
Todos voltearon para encontrarse con una chica vestida como exploradora, sólo que estaba cubierta de lodo y hojas. Y para ser pie grande, era bastante enana.
– ¡Yoongi! ¡No seas mal educado! – regañó Sachiko – ¿Quién eres?
– Soy Park Jihyo y soy guía exploradora – se presentó con orgullo – Mi equipo está a unos metros y vi que necesitaban ayuda para armar sus tiendas, así que vine.
– ¿Por qué estás tan sucia? – curioseó Sana.
– Estaba enseñándole a los niños a defenderse en caso de un ataque de un cocodrilo y por error caí al lodo, nada de qué preocuparse – sonrió Jihyo.
– ¿Hay cocodrilos aquí? – Jeongyeon comenzaba a ponerse nerviosa.
– Claro, también hay tiburones, insectos exóticos, aves de todos los colores y arañas venenosas – explicó con un brillo especial en la mirada – También hay serpientes.
– Lo sabemos, vivo con una – comentó Dahyun mirando a su novia.
– ¿Y qué clase de insecto extraño eres? – Momo rodeó a la guía exploradora examinándola.
– Qué graciosa eres – rió Jihyo – ¿Quieren mi ayuda o no?
Todos se miraron entre sí y se encogieron de hombros aceptando. Al cabo de unos 15 minutos las tres tiendas ya estaban armadas.
– Esta noche haremos una fogata en donde cantaremos canciones, contaremos historias y comeremos malvaviscos por si quieren unirse – ofreció Park mirando al grupo – Mi tropa es formada por ocho niños de 15 años, son un poco ruidosos pero inofensivos.
– Si hay comida yo me apunto – dijo Momo.
– Ahí estaremos – dijo Akira con una sonrisa amable.
– ¡Genial! ¡Nos vemos allí! – exclamó Jihyo y tan rápido como vino, se fue.
– Esa chica con complejo de locomotora era rara – comentó Mina despegándose del abrazo de Taehyung.
– ¿Cómo vamos a dormir? – preguntó Chaeyoung sentándose en las piernas de Sana.
– Bueno, había pensado en seguir las reglas de la casa, pero será un poco complicado ya que la capacidad de dos tiendas es de seis – dijo la señora Myoui.
– Yoongi, Jimin, Tae, Kook, Sachiko y yo vamos a dormir en una – dijo el señor Myoui – Sana, Dahyun, Momo, Tzuyu, Jeongyeon y Nayeon pueden dormir en la otra, y la que resta puede ser usada por Chaeyoung y Mina.
Las MiChaeng se miraron, ¿dormir juntas en una tienda? Puede ser peligroso, pero correrían en riesgo.
Aunque todo podría venirse abajo con un error.