Pov. Poché
En las películas suelen mostrarte el amor como la mejor sensación de la que el corazón se puede envolver, esa sensación que a tu alma hace sentir tan vibrante y brillante.
O eso es lo que he visto, pero ¿Qué es realmente el amor? ¿Cómo se siente? ¿Es acaso eterno como el cine y las canciones te lo describen?.
Tengo miedo y eso no voy a negarlo, porque sé lo que debe estar bien pero si estoy aquí teniendo al chico aparentemente más dulce y amable que hasta el día de hoy he conocido tomándome de las manos y pidiéndome que sea su novia frente al mar ¿Por qué no me siento feliz? ¿Por qué mi corazón no salta de mi pecho con las intensas ganas de gritar ese "sí"?.
2:00 AM y las olas se escuchan claramente chocar la una con la otra, las antorchas iluminando perfectamente y una reservación en un buen restaurante nos espera y yo solo tengo que decir una simple palabra. ¿Que si me parece exagerado? Claro que sí, apenas me conoce y hace todo esto como si me fuera a proponer matrimonio. ¿Cómo es que terminé metida en esto?.
—Sé que esto te pudo tomarte de sorpresa, mi hermana me ayudó a hablar con tu papá para poder traerte hasta acá. No tienes que responder ahora mismo si no lo quieres...— de a poco va soltando nuestro agarre.
Para empezar, ¿Cómo mi papá pudo estar de acuerdo? Y ¿Cómo es que Yahel consigue hablar con todo mundo sin conocerlo bien?. Esta mujer me vende al más bajo costo.
—Sí Johann... Sí quiero ser tu novia— sonrío mientras siento sus brazos envolverme en un abrazo. La brisa del mar me hace saber que no es un sueño, que no voy a despertar de un extraño sueño y que estaré en la misma habitación que Daniela.
Tengo que dejar de pensar en ella. Es una mujer. Yo soy una mujer.
Siento toma mi brazo moviéndolo con delicadeza mientras repite mi nombre, la luz del amanecer siendo parte. Abro mis ojos lentamente cubriendo mi vista de los rayos del sol, cuando cobro conciencia de lo que ocurre, miro a mi alrededor notando que estamos frente a una gran playa siendo espectadores del amanecer y las olas, todo desde el auto del chico a mi lado.
—¿En dónde estamos y por qué tan lejos?— lo miro con preocupación, ¿En qué momento me he quedado dormida? ¿Y cuánto dormí?.
—¿Por qué supones que es tan lejos?— me pregunta entre pequeñas risas mientras devuelve su mirada al mar mostrándome una calidez que me sorprende.
—En Bogotá no hay playas Johann, ¿Estás consciente del problema tan berraco en el que me vas a meter con mi papá?— escupo molesta en seguida buscando mi celular, seguramente ya tengo cientos de llamadas y mensajes, tanto de mi papá como de Valentina.
—Tranquila— pone su mano sobre mis manos cubriendo el celular, no sin antes notar que al encender mis datos móviles, el único mensaje que me ha llegado, es uno de Calle —Mi hermana se encargó de todo, habló con una amiga tuya para hacerle saber a tu papá que saldríamos. Y respondiendo a tu pregunta, estamos en Santa Marta— me sonríe.
—Jueputa Johann ¿Manejaste más de doce horas para llegar aquí?— aún estoy confundida, ¿Y si todo esto es parte de un secuestro?. El sonido que produce el mar es la razón por la que en mis sueños había uno.
—Cuando era chiquitico mi mamá solía traernos aquí, vivíamos cerca así que solo le tomaba al menos una hora en llegar. Era nuestra manera de escapar de la realidad y a ti te siento perdida— me mira con detalle, no digo nada dejando que él hable.
—Algo pasa en ti, lo noto porque cuando te veo conversar con mi hermana o en Misi, tu mente está dispersa, no prestas atención a lo que sucede en ese momento. Noto que hablas sola— ríe.
Jaja te dice loca, si supiera que hablas con tu madre.
Escucho a mi mamá.
—Difunta por cierto— le susurro.
—A eso es a lo que me refiero— Johann me dice.
—No hablo sola, solo intento aclarar mi mente, tengo muchas cosas en qué pensar pero no es nada por lo que tengas que preocuparte— le devuelvo una sonrisa.
—No voy a preguntar, solo quiero que te sientas bien conmigo, que de pronto me tengas la confianza de hablarme de todo eso que te tiene así...
Aprieta su agarre en mis manos de manera reconfortante.
—Gracias... Pero no había necesidad de raptarme y llevarme a tan lejos de mi hogar— río —Oye... Solo para aclarar, tú y yo no somos novios ¿Verdad?
Quiero estar segura de que lo que creo fué un sueño, se haya quedado en eso, en un simple sueño.
Él me mira confundido para luego decir —No, aunque me encantaría decir que sí, no, no lo somos. Planeo que te sientas bien conmigo para dar ese paso. Además, sé de una chica que tiene su atención en ti y me preocupa que yo sea causante de herir sus sentimientos.
Suelto su agarre y lo miro extrañada.
—¿Por qué la gente piensa que por tener una buena relación de amistad ya debe ser romántica?.
—Bueno porque ella me lo dijo— dice con seguridad dejándome helada. No recuerdo haberle dicho a Daniela que eso debía quedar entre ambas, ¿Qué necesidad de divulgarlo? Pensé eso lo tenía claro.
—Pues ella está loca... Eso no puede suceder, si ella resulta herida será por sí misma y ver cosas en donde no las hay.
—Tranquilízate, oye no sabía que tenías algo en contra de toda esa comunidad— logra transmitir un poco de decepción al mirarme.
—No, no... No es eso, solo que es algo más complejo sabes, eso es lo que me tiene tan pensativa.
—Dime algo ¿Te tiene así porque tú... Sientes algo por ella también? ¿Por eso estás tan enojada?— pregunta cuidadoso, es una buena pregunta, pregunta por la que aún no tengo respuesta clara, o tal vez sí pero me asusta pensar en eso y en todo lo que conlleva. Nadie te enseña a lidiar con tus sentimientos, en especial cuando son de una manera en la que la sociedad discrimina tanto.
—No sé, digo es algo muy ajeno a mí, creo. Pero me siento bien con ella y no quiero estar confundiendo el sentirme bien con ella por compartir un sentimiento de afecto a uno romántico.
No sé si es buena idea estar hablando de esto con él pero me siento de alguna manera segura, aquí, lejos de todo y todos. Con un casi desconocido dispuesto a escucharme y al parecer, a aconsejarme. Y digo casi desconocido porque parece ser que ha conseguido acercarse a Calle. Porque ella no es una mujer fácil.
—Okay... Tal vez deberías tomarte el tiempo de analizar tus sentimientos, tus emociones. Me encantaría seguir conociéndote y que tú me conozcas, todo con calma y que sepas lo que realmente quieres, al final mi hermana es la que ha compartido más contigo así que entendería si terminas enamorada de ella. Sería la más feliz— ríe.
—¿Tu hermana?...
El asiente —Está un poco loca pero te aseguro es una buena persona, ella también entendería si de pronto sientes cosas por mí, lo hemos hablado y yo estoy dispuesto a conquistarte jaja
Ya metí la pata.
Pov. Calle
María José no solo está dejando marcas en mi corazón, sino que ahora mi ventana está llena de pequeñitas marcas gracias a sus formas de tocar a mi ventana. ¿Por qué no considera dejar marcas no sé, en mis labios?. Sigue soñando Calle, que ilusa.
El cristal de mi ventana se ha quebrado ¿Te paso las formas de pago para resarcir el daño?
Presiono enviar y guardo mi celular. No está quebrado, solo quiero acercarme a ella, Poché ya hizo su intento por acercarse y aunque no fué una manera común, lo ha hecho. Me toca a mí ¿No?.
—Necesito que me cuentes todo para entender por qué ella está ahora a al menos catorce horas de Bogotá con alguien que claramente no eres tú— Juliana me toma de ambos brazos en cuanto bajo de mi auto.
—¿A dónde fué?...
—Su ubicación me marca que está al norte de Colombia, en el mar Caribe— me muestra la pantalla de su celular —Y no la acoso, ambas compartimos nuestras ubicaciones para asegurar que estamos bien.
—¿Con quién se fué?— empiezo a caminar con ella a mi lado.
—Con el hermano de esa chica, la nueva. Me llamó para que le avisara a su papá.
—¿Y tú de pronto consideraste que era una buena idea? No lo conoce Juliana, a ella ni la conocemos y solo dejas que se la lleven así nada más— digo disgustada, si ella se hubiera quedado conmigo no estaría a tantos kilómetros lejos de aquí.
—En mi defensa ya iban a mitad de camino cuando me dijeron. ¿A ti de pronto no se te ocurrió detenerla?.
—Creéme que si yo hubiera sabido ni loca la dejo subirse a ese auto— escupo.
—Algo tuvo que pasar entre ustedes para que ella se fuera
—Pues no pasó nada Juliana, solo lanzó piedritas a mi ventana buscando que saliera con ella gracias a que tú le dijiste que estabas conmigo luego de una agradable cena con mis papás— imito el tono de voz que María José usó al decirme eso.
Ella ríe mordiendo su labio inferior —Era para darle ese empujoncito y que fuera a tu casa, deberías agradecerme.
—Como sea, ella debe estar hundida en los brazos de Johann— suspiro dejando mis cosas aun lado del piano del gran salón.
—¿Por qué pensar eso? A lo mejor solo están...
—Ella me lo dijo, lo suyo ya es oficial y con esta salida debe ser más que oficial. Pero pff, ¿Yo por qué estoy pensando en eso? Ella es libre de hacerlo, solo somos amigas— empiezo a tocar la melodía de las notas sobre el piano.
—Cambiando de tema tengo un par de canciones que a lo mejor quieras ayudarme a terminar de componer— se sienta a mi lado —A lo mejor y un día esas canciones lleguen a los oídos de mucha gente.
—A lo mejor un día permites a esa gente escucharte cantar con ese vozarron que tienes, oportunidades ya las tienes, solo deja de tener miedo— la miro dejando de tocar.
—Oportunidades ya las tienes, solo deja de tener miedo— me devuelve ahora lo que le dije dedicándome una cálida sonrisa.
Me alegra sentirme acompañada, me siento bien con ella, cuando hablamos o solo haciendo nada. No es lo mismo que con Poché claro, es solo que me siento acompañada, un poco más comprendida.
—¿Juli?— escuchamos hablar desde la entrada del salón a Mario.
—¿Qué pasó Ruiz?— lo mira.
—Te buscan en la oficina de Misi— entra con tranquilidad hasta donde estamos nosotras.
—¿Quién?...
—No lo sé, solo me han enviado a buscarte, mencionaron que es importante— se encoge de hombros.
—Espérame un momento, ya vuelvo
La castaña que estaba conmigo sale del salón con sus cosas, no debe ser algo malo, ¿Ella en qué problemas podría meterse? Es una buena chica.
Mientras pienso en todo eso, siento a Mario acercarse y mirarme mientras toco claramente interrumpiendo la fluidez.
—¿Puedo ayudarte en algo?— lo miro de reojo. No es de mis personas favoritas, es casi como un "todas mías".
—Me la he pasado buscando a Majo por todo el instituto
—¿No te has enterado? Pipe es tu mejor amigo y él se encarga de divulgarlo todo— él sin decir nada se sienta a mi lado.
—No te invité a sentarte— lo miro mal.
—¿Cuál es la buena nueva? Porque no estoy enterado— él empieza a tocar, lento y fluido.
—Está disfrutando del mar Caribe con su conquista— lo acompaño a tocar.
—Puedo imaginar de quién hablas— suspira —No sabía que conocías esta canción, es muy triste— sonríe.
—Glimpse of Us ha sido lo mejor que ha salido aunque sí, es muy triste.
—No sé si somos afortunados de aún no experimentar un sentimiento como el que esta canción transmite.
Seguimos tocando mientras él tararea.
—Creí que te afectaría el que ella ya saliera con alguien más— lo interrumpo pero no deja de tocar, solo me mira.
—La gente siempre dice que Uno empieza a valorar lo que tiene hasta que lo pierde. Porque ella estaba tragada de mí— presume con una risita, sigue tocando, esta vez más despacio para luego volver a tomar la palabra —Entiendo si ella piensa que nunca tuve interés en ella, a veces ella me era indiferente.
—¿Y eso le serviría de consuelo? ¿Cómo podrías hacer para que ella te resulte indiferente? Si a ella la conoces y... Es que ella se siente bien sabes, como amiga... Así que no imagino cómo se siente Johann.
—Era una indiferencia disimulada, forzada porque vamos, Majo es una chica muy guapa— hace una pausa —Con el tiempo ella me dejó conocerla y en el fondo sabía que yo para ella era el tipo ideal— deja de tocar y me mira —Eso me asustó, me asustó que ella me idealizara y al final no fuera lo que creía y quería. Así que dejé de responder a sus mensajes, busqué tener otros intereses. Ella dejó de ser atenta conmigo, dejó de visitarme, de procurarme y solo así pude ver que sí podía ser lo que ella quisiera si me lo pedía, porque la quería, quería estar con ella. Cuando respondí a sus mensajes, ya no quiso leerme.
Conocer la otra parte de una historia te hace tener una perspectiva totalmente diferente, una más completa claro y al hacerlo me doy cuenta que lo he juzgado mal, me hace pensar que si él abriera su corazón de esta manera a Poché quizás, solo quizás ella reconsideraría todo.
Tal vez yo debería abrir un poco mi corazón, él tuvo miedo y e aquí los resultados, pero... ¿Aquí quién tiene miedo? ¿Ella o yo?. Puede que ambas.
—No tenía idea de esto...— susurro.
—Nadie, así que no creas cuando Juliana dice que ella se alejó por mis terribles maneras de caerle— comenta entre risas y yo río con él. Juliana siempre dice que Mario causa resequedad vaginal en las mujeres. Pero es solo un chico aprendiendo a entenderse, como todos nosotros, cosa que no es nada fácil.
—Creo que ese sería el caso de Pipe.
—Creí que ustedes dos iban enserio— se encoge de hombros
—No jaja, ¡ni de chiste!
—¿O me dirás qué estás saliendo con Juli?— pregunta sorprendido y con intriga —Porque es un buen partido.
—No es mi tipo aunque no dudo el gran partido que es.
—Entonces ¿Cuál es tu tipo?— sonríe frunciendo el ceño y cruzándose de brazos.
—Ah pues...
—Calle— entra Juliana como una gran salvadora a interrumpir esta conversación.
—Bueno, yo las dejo y por cierto— Mario se levanta dispuesto a irse —Ha sido bueno platicar contigo— me sonríe.
—Sorprendentemente, digo lo mismo— ambos nos despedimos y sale del cuarto dejándonos solas a Juliana y a mí, quien me mira nerviosa.
—¿Y bien?— me levanto tomando mis cosas sin dejar de prestarle atención.
—Tu papá ya ha venido a buscarme...
—No puede ser, Juliana mi papá puede ser muy molesto cuando
—Y acepté grabar con él— toma mis manos, ahora estoy confundida —Bueno solo iremos hoy a hacer algunas pruebas, si le convence, firmaremos con un par de condiciones de mi parte.
—Pensé que con lo que pasó ayer no querrías algún tipo de trato con él. No entiendo qué te ha hecho cambiar de opinión.
—Mira, tú eres buena en muchas cosas, te observo y puedo notarlo
—Eso es acoso
—Lo que trato de decir es que... Explota todo ese potencial que tienes y qué mejor que seguir los pasos de tu familia en el negocio
—No estoy entiendo nada.
—Yo aceptaré firmar solo si tú estás dentro de la productora, como jefa y como artista o solo una, la que quieras— explica —Tu papá está dispuesto a escucharte y a ver de lo que eres realmente capaz
—No es una decisión fácil, entiendo que de alguna manera muy extraña te importo pero hay cosas que tú no sabes y es lo que hace tan complicada la relación entre Germán y yo.
—No hago esto para que tú te acerques a ese señor, lo hago porque quiero que vean la joya que eres. Tú misma lo dijiste, oportunidades ya las tienes, solo hay que dejar un poco el miedo y si aún después de todo no quieres aceptar, pues no aceptamos, pero hay que intentarlo, por favor, por favor por favooooor— une nuestras manos en modo de súplica y me pone una carita de perrito abandonado.
—No vas a convencerme con esa cara de perro mojado y hambriento.
—Por favooooor.
—No tienes que dejar pasar la oportunidad solo porque yo no quiera.
—Pero quiero hacerlo contigo. ¿Qué clase de amiga sería si no te motivo a hacer lo que te gusta? Misi estuvo de acuerdo en todo.
—Así esté el presidente, no aceptaré nada de eso.
—Sé que quieras y vas a aceptar, o me dejo de llamar Juliana Velásquez.
—Pues búscate otro nombre ya.
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—Tenerte en mi vida será un dolor de
—¡Hey!— me reprende para que no termine la oración. Pudo convencerme, culpable soy.
—Danielita— escucho me llama el señor Juan Carlos, su voz adorable y su perfume son inconfundibles.
—Juan Carlos— corro a saludarlo.
—¿Juan Carlos?— Juliana cuestiona confundida y no se molesta en ocultarlo —¿Ustedes se conocen?
—Julianita, yo llevo aquí mucho tiempo, el suficiente como para haber visto a esta jovencita crecer— me señala mientras me mira con ternura, el brillo que este hombre muestra en sus ojos es hermoso.
—No tenía idea...
—Cuando se vive de este medio, es mejor ser bastante reservados con nuestras vidas privada— sonríe, vaya que ha hecho buen trabajo con la suya —Pero díganme ¿A qué debemos el placer de su presencia?
—Jul viene a grabar con mi papá— sonrío y coloco mi mano por sobre su hombro con orgullo. Es su sueño y no voy a recriminarle nada, separar la situación con papá de ella será lo mejor.
—¿De verdad? Mi esposa estaría encantada de verte hacer esto...— menciona nostálgico.
—Su esposa siempre será una gran inspiración para mí, además de haber sido la primera persona que creyó en mí— se toman de la mano.
Tantas anécdotas de esa mujer que me hacen sentir el corazón pequeño, me hubiera encantado conocerla.
—Creéme, ella está orgullosa de que estés aquí — dice el mayor llevando su mirada a su lado de una manera poco inusual —¿Y tú Dani querida? ¿Al fin vienes a tomar tu lugar? Porque sería un placer trabajar contigo.
—Solo vengo como un apoyo moral— río cuando siento el perfume de mi papá inundar nuestra atmósfera él llegando hasta nosotras para recibirnos.
—Así que al fin tengo la dicha de tenerlas aquí— nos recibe con un beso en la mejilla, que hipócrita, como si yo no supiera que ha ido a buscarla hasta Misi —Tengo listo el estudio 22 para ambas ¿Vamos?
—Germán, necesito la aprobación del resto del cast para terminar de editar las últimas escenas— Juan Carlos habla y yo veo promocionales de la nueva película por cada muro de este lugar, en todos se encuentran las mismas dos chicas ¿Esto acaso será una película lésbica? Porque si es así, claro que me interesaría formar parte de todo pero lo dudo conociendo la mente cerrada de Germán.
—Claro ¿Fanning y Chase ya están enteradas?.
—Están en su descanso, pero ya las reúno con los demás y lo esperamos.
—Muy bien, estaré en la cabina.
Juan Carlos nos dedica una última sonrisa y se retira.
—Entonces... Ella es la famosa señorita Chase— le digo mirando los promocionales atrayendo su atención.
—La de la izquierda, la otra chica es Dakota Fanning. .
—¿Novias?
—¿Qué dices? No... Conoces a tu padre, esas producciones no las hago.
—Lo sabía— susurro y solo lo seguimos hasta el estudio.
—Es guapa— Juliana me dice acercándose para que solo yo la escuche.
—¿Quién?.
—La chica por la que has preguntado— se encoge de hombros hasta que es interrumpida por Germán.
—Enséñame— leé el folder en sus manos —La letra es buena, espero que tengas ese talento para darle el toque a una canción de desamor.
—Lo tiene... Papá.
—Eso lo veremos ahí dentro, prepárate— le pide y ella así lo hace, entra a cabina.
—¿Y tú hija? Deberías intentar desenvolverte en este medio, uno no sabe, quizás seas la próxima estrella.
—O tu próxima jefa— le miro. No dice nada, hasta que su celular suena con una notificación, él solo mira la pantalla y luego a mí.
—¿Puedes traerme un poco de agua? Estoy seguro que tu amiga va querer hidratarse al terminar— me sonríe. Miro a la castaña con auriculares y su emoción es de otro mundo.
—Claro...
Debo estar loca por considerar trabajar con mi padre pero sé que Juliana se merece este sueño, tiene talento, pasión y sueña con esto hace tanto; yo podría hacerla triunfar aquí. Durante tanto escuché cada trato cerrado que tenían mi hermana y Germán con cada nuevo artista que encontraban, personas increíblemente reconocidas hoy en día, han salido de aquí y todo gracias a ellos. Si me lo propongo, Juliana Velásquez podría ser una artista completa, actriz, cantante, compositora. Lo tiene todo, solo falta alguien que lleve bien su carrera artística y yo, literalmente, toda mi vida he estado rodeada de ello.
—¿Qué no sabes por dónde caminas? Niña fíjate por favor que este equipo vale más que tu salario de un año— escucho al hombre gritar del otro lado del pasillo —Sirve de algo y limpia el piso que no solo por tener la cara bonita vas a hacer lo que quieras.
—Disculpe usted.... Ben— dice la chica con duda, cuando me acerco, noto que mira a su gafete el cuál está empapado de lo que sea que haya llevado en ese termo —Ha sido un accidente, yo tenía la cabeza en otro lado y
—Señor Hernández para ti niña y claro que tenías la cabeza en otro lado, de lo contrario no habrías cometido semejante estupidez ¿Y ahora qué voy a hacer? No sé en qué pensaba Don Germán al traerte aquí— escupe de muy mal humor.
La chica se trata de la misma de los promocionales.
—Señor, me hace el favor y deja de gritar porque está llamando la atención de todo el personal y les impide seguir con su trabajo— le digo con seriedad una vez me acerco a ambos. Sí, el equipo de audio se ve definitivamente arruinado, pero no vale ni la cuarta parte del salario de esta mujer —Ahora, voy a pedirle que le ofrezca una disculpa a la señorita
—Pero ella ha
—Shh— lo callo —Aquí se trata a todos con respeto, así que si no quiere quedarse sin empleo, le ofrece una disculpa y me voy a encargar de que todos aquí aprendan a ser coordiales que afortunados deben sentirse de estar trabajando aquí— los miro a todos y devuelvo la mirada al hombre con expresión odiosa.
—¿Y usted quién se creé para venir y gritarme así? Ahora resulta que cualquier niña tonta puede venir a darme órdenes— ríe a carcajada abierta. Yo solo lo dejo terminar —Ya que tanto se ofrece, usted le va a ayudar a pagarme este aparato.
—Me presento— le interrumpo las risas —Daniela Calle, pero señorita Calle para usted.
Al decirle mi nombre, se queda helado, se le ha borrado la sonrisa de una. Al menos el tener el apellido de mi padre ha servido de algo.
—Señorita Calle... Perdóneme usted es que
—Es que nada, a mí no tiene que pedirme perdón, a la que debe hacer es a la señorita.
— Discúlpeme señorita Olsen, no debí hablarle en ese tono, de esa manera.
La castaña casi rubia asiente.
—Le aconsejo que trabaje en sus actitudes si no quiere quedarse sin trabajo. Ahora me hará el favor de elaborar un reporte de su equipo, me lo hace llegar y mañana tendrá uno nuevo.
El hombre asiente y se retira apenado. Me parece detestable las actitudes prepotentes que Germán les permite a todos aquí.
—Parece que al fin tengo el placer de conocer a Daniela Calle, hija del dueño de este gran lugar— la chica se pone frente a mí y me sonríe —Creí que nunca trabajaría aquí.
—Y no lo hago— en persona es algo diferente a solo verla en fotografías, en persona siempre nos veremos mejor y cualidades resaltan más. El verde de sus ojos resalta más.
—¿Entonces a quién le hará llegar el reporte Ben?— comenta confundida pero sin dejar de sonreír.
—Bueno puede que haya mentido un poco y ese reporte termine en manos de mi papá— río.
—¿Y qué haces aquí? Tengo entendido que todo lo relacionado a ti no lo tratan aquí— para ser una chica que apenas conozco, creo que sabe más sobre mí de lo que creería.
—Una amiga ha venido a hacer unas pruebas de audio... Ella canta y solo la acompaño.
—Deberías considerar trabajar aquí, a la productora no le vendría mal una persona como tú dirigiendo todo. Alguien con más empatía— suspira y bebe de su termo.
—En fin, felicidades por tu película— con ese abrigo que tenía la hacía ver más pequeña.
—Dakota es buena compañera, ojalá la crítica la reciba la mejor manera o tendré que buscar otra vocación— dice entre pequeñas risas.
Dakota, eso solo me recuerda a la mamá de Yahel, lo que me recuerda a Johann, el dichoso novio de Poché.
Seguramente están pasándola bien, ella debe estar con una sonrisa de oreja a oreja mientras que Johann la abraza y la besa a cada momento. Si bueno, un simple heterosexual que solo ha corrido con suerte.
—Verás que así será, ahora... Debo regresar a cabina— tomo una botella de agua de la mesa de bocadillos.
—Por cierto, soy Elizabeth, puedes decirme Lizzie— sonríe.
—Un placer Lizzie, puedes decirme Calle.
—El placer ha sido mío, Calle...
Asiento y camino a través del pasillo encontrándome a mi papá a unos cuantos pasos.
—Papá... Creí que estabas con Juliana.
—Sí ella es maravillosa, veo que tú y Lizzie se han conocido ¿Qué tal te ha parecido?.
—Sí, ella es amable, nada que ver con tu personal. Si me permites... Llevaré esto a Jul.
—Quiero que grabe un disco, me ha comentado que tiene varias composiciones y que tú eres parte de ellas— me detengo y lo escucho, más no lo miro. —Tiene mucho talento como para no tomar esta oportunidad, ella no quiere firmar a menos que tú seas parte de esto.
—Veo que lo has manejado todo a tu favor.
—¿Y no te gustaría verla a ella llegar a dónde quiere? Míralo de esta forma, tú puedes hacer que ella sobre salga— me toma de las manos dejando mi botella a un lado.
Miro a través de sus hombros y Lizzie está mirando, intenta ocultarse en su termo pero solo la veo a ella y veo que la discreción no es su fuerte.
Y luego, escucho a Juliana salir emocionada con un contrato en sus manos.
—Espero que hayas traído un buen bolígrafo— le digo a Juliana en voz alta para que me escuche mientras que mi papá me sonríe con satisfacción de haber logrado su objetivo.
Miro a Lizzie y nos sonreímos. Quizás este lugar no sea tan complicado de llevar con Juliana y ella aquí, solo es cuestión de ignorar la presencia de mi papá.