CAPITULO 1

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Llevamos días vagando por el bosque, sobreviviendo con lo que encontramos y las rodillas totalmente agotadas. Los dolores musculares y el estrés no ayudan en absolutamente nada.

— Según el mapa hay un refugio aquí cerca, miren. — Dice mi amiga Astrid extendiéndonos su mapa y dejándonos ver. Alvaro se acerca y observa el mapa, en cambio, yo sigo vigilando todos los lados del bosque, no me parecen cómodos estos tipos de lugares.

— Por ahí iremos entonces. — Vuelve a hablar Astrid para seguir caminando, sigo sus pasos mientras vigilo.

Caminamos por horas hasta que anocheció, encontramos un lugar extendido donde dormir o al menos descansar, ya nadie duerme.

— Yo no vigilare, estoy agotada. Además, yo fui quien vigilo las 2 noches anteriores. — Digo para luego acomodarme en el suelo y cerrar los ojos al instante para quedarme dormida, antes de hacerlo escucho unas risas sarcásticas por parte de mis amigos.

Me despierto por un ruido que invade profundamente mis oídos haciéndose cada vez más molesto. Abro mis ojos y allí se encontraba Alvaro afilando su cuchillo.

— ¿Por qué no vienes y afilas tu maldito cuchillo en mi oído? Ya no hay respeto. — Le digo a Alvaro y suspiro rodeando mis ojos.

— Buenos días para ti también, gracias. — Dice Alvaro y Astrid suelta una risa.

— ¿Que clase de persona da los buenos días ahora? Como si fueran "buenos" — Digo y me levanto en busca de mi bate de acero.

— ¿Dormiste bien? Se ve que te hacia falta. — Me dice Astrid y yo le asiento con la cabeza.

— Bueno, ya es hora de partir a algún lado pero es hora. — Dice Astrid para luego agarrar las cosas y seguir vagando por el bosque. Yo solo los sigo y vigilo como siempre.

Vagamos por unos minutos hasta que noto que Astrid se detiene a matar a un zombi, pero luego ya no avanza.

— Allí esta la carretera, diría que tomemos rumbo por ahí, nunca fuimos y yo creo que sería mas notorio el camino. — Dice Astrid y Alvaro asiente, yo alzo mis hombros, realmente no me interesa mucho. Lo único que importa es sobrevivir, creo.

Nos dirigimos hacia la carretera y la verdad Astrid tenía razón, aun que no hay arboles dónde pueda apoyarme para descansar, hay menos zombies que en el bosque. De hecho, es muy poco probable de ver uno. Caminamos hasta que la noche llegó, yo solo caminaba detrás de mis amigos.

— ¿En dónde pasaremos la noche? — Dice Alvaro con un tono agotado.

— ¿Pasar la noche? No te basto ayer? Voto por caminar toda la noche, avanzaríamos mas. — Digo mientras miro los lados de la carretera.

— Claro, no me basto anoche como a ti. — Me dice Alvaro sin mirarme mientras seguimos caminando. Yo rodeo los ojos y suspiro.

— Hoy no descansaremos, lo siento Alvaro. — Suelta Astrid y yo acelero el paso hasta llegar donde estaba Alvaro para palmear su hombro en forma de burla, el quita mis manos y rodea sus ojos.

Caminamos toda la noche, me siento mas cansada que nunca, es como si en cada paso que avanzo, mis piernas tomaran el control para detenerse.

— Ya esta amaneciendo, ¿Que hacemos? ¿Seguimos? — digo mientras camino medía renga al igual que mis amigos. Puedo notar que en cualquier momento Alvaro se arrastra, sus rodillas no dan para más.

— Sigan ustedes. Hasta aquí llegue yo. Oh, como estaría necesitando un buen cigarrillo. — Dice Alvaro para en un segundo caer al suelo y acostarse en él.

— Chicos... — Dice Astrid quien se encontraba adelante de nosotros y yo la miro rápidamente.

— Veo algo desde aquí. — Vuelve a hablar Astrid y yo me acerco rápido a ella, trato de ver pero no puedo distinguir bien.

— ¡Tu miopía no ayudara en una mierda! — Me grita Alvaro mientras sigue en el suelo. Yo suelto una risa sarcástica porqué es verdad. Me doy vuelta y me acerco a él.

— No, pero esto si. — Le digo y agarro su francotirador con mira para acercarme y ver el lugar. Levanto el arma y sonrío ya que esas armas siempre me gustaron, me dedico a ver y puedo distinguir un lugar con muros altos, y un cartel que dice "Alexandria".

— ¿Qué ves T/n? — Me dice Astrid y yo bajo el arma lentamente para entregársela. Astrid se dedica a ver el lugar con el arma y luego me entrega el arma con una mirada seria.

— ¿Por qué tanto misterio? — Suelta Alvaro mientras sigue en el suelo.

— Ven a ver, ya descansaste mucho. — Le dice Astrid y el suspira y se acerca para ver. Alvaro observa y luego agarra sus cosas para seguir caminando.

— ¡Hey! ¿A dónde vas? — Le digo y me pongo delante suyo.

— Pues allá, es un refugio. — Responde Alvaro.

—No. Nadie irá hasta que sepamos bien sobre ese lugar, no puedes confiarte así como así. — Le digo y el suspira.

— Voto por que vayamos, piénsalo T/n. — Me dice Astrid y yo la miro furiosa.

— No Astrid, ustedes piénsenlo. — Le respondo

— Lo siento, pero somos 2 contra 1. — Dice Alvaro y yo suspiro.

— Está bien, pero vigilaremos el lugar unas horas desde lejos. Solo para ver como se mueven y que es ese lugar. ¿Está claro? — Digo y ellos asienten. Caminamos hacia el lugar un poco hasta que nos mantuvimos un poco lejos y vigilamos una hora.

— Préstamela, se están abriendo los muros. — Le digo a Alvaro y agarro a la fuerza su francotirador para ver el lugar. Mientras observo puedo ver como salen 2 autos desde el lugar y a un hombre con una ballesta en sus manos mientras cierra los muros. Desde aquí puedo ver como es el lugar, es grande y hay muchas casas dentro, grandes y bonitas. Incluso personas y niños caminan por allí.
Me dedico a observar a los autos hasta que los pierdo de vista.

— ¿Vieron eso? ¡Ese lugar es enorme! — Dice Alvaro y Astrid le asiente mientras sonríe.

— T/n, ¿Ya con eso basta? Hasta había niños, ya deja el arma. Ademas, nosotros ganamos la votación. — Me dice Astrid para luego quitarme el arma de Alvaro y entregársela a él. Yo suspiro y les asiento de todos modos.

— Si nos llega a pasar algo, ojalá vivan para cargar con la culpa. — Les digo seriamente y ellos se ríen, ahora caminamos hacia el lugar que se hace llamar "Alexandria".

Hasta el ultimo de mis días [The Walking Dead]Cerita yang bikin terobses. Temukan sekarang