Closer.

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...recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

En aquel día soleado, el amor y la esperanza se sentía tan palpable en el ambiente, era una zona donde las sonrisas no faltaban, donde todo era razón para disfrutar y unos pequeños sonreían con inocencia, sus ojos brillaban como si fuera la primera vez que veían una boda pero a sus cortos 4 y 6 años ya llevaban varias.

-Tae, me quiero casar.

JungKook lo dijo tan seguro, tan feliz, tan decidido.

-Pero primero debes encontrar una persona a quien ames.

Ambos pequeños no despegaban la mirada de la pareja que estaban frente al altar.

-Ya la encontré.

Tae sintió algo raro en él, una mezcla de curiosidad y dolor.

-¿Así? -tragó con dificultad, sintió como su boca se resecó de inmediato- ¿y... esa persona te ama?

El corazón de Jungkook latía de emoción mientras el de Taehyung dolía un poquito, sin entender por qué.

-No lo sé, pero espero que si.

Kook soltó un suspiro del alma, de en sueño, se sentía en uno pensando en ese día especial con la persona indicada.

-Deberías preguntarle.

Respondió su amigo, con un tono desanimado y bajando su vista al suelo, de pronto ese día soleado y feliz lo sentía como uno nublado un tanto melancólico, mientras JungKook giró su rostro para ver el rostro del otro.

-¿me amas, Kim Taehyung?

El pequeño sintió como si el mundo se detuviese, como si los invitados estuvieran presenciado su boda y no la de la pareja de adultos que estaba frente a él.

-C-Claro que te amo.

Sin dudas lo hacía, desde el primer día que lo hace, cuando el pequeño Koo decidió secar sus lagrimas el día en que perdió a su perro y nadie más lo consoló, desde esa tarde de verano sabía que él no dejaría que derramara más lágrimas.

-Entonces, ¿quieres casarte conmigo?

Y con un apretón de manos escondido bajo sus trajes blancos formaron aquella alianza, aquella unión.

-Siempre seré tu primero.

-Siempre serás mi primero.

Jungkook terminó su frase al unísono en que el padre citaba: "Los declaro marido y mujer."

Aquel juramento no podría romperlo ni la iglesia, ni Dios.

El amor es la fuerza más fuerte y ellos serían la prueba viva de aquello.

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