ஜ Único ஜ

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Afuera de una cafetería, se estacionó uno moto, de la cual se bajo un chico y se saco el casco, para después guardarlo en la guantera y guardando las llaves de la moto en su bolsillo, se adentro al local.

Miradas curiosas eran dirigidas hacia el hombre que acababa de adentrarse al local, el chico ya acostumbrado a eso, hizo caso omiso y se dirigió a una de las mesas.

Jimin, un hombre alto, corpulento, cabello negro, con un piercing en la nariz y si abriera la boca se darían cuenta de que también posee uno en la lengua , tatuajes en sus brazos y cuello , no se necesita quitarle la camisa para saber que debajo de ella también estaba repleto de tatuajes, salvo un espacio en el pectoral izquierdo justo donde está su corazón, ese espacio que esta esperando ser llenado por unos tatuajes especiales, los cuales únicamente podrían ser plasmados en ese sitio.

Se sentó en una de las mesas alejadas, saco su celular para verlo mientras esperaba a cierta personita.

A simple vista, Jimin se veía como un chico imponente ,desinteresado, rudo, todo un chico malo.

Aunque en la realidad, sean ciertas esas suposiciones , existía cierta chica que lo hacía actuar totalmente diferente a como era.

Kim sun Hee , ese es el nombre de la chica, la cual logra hacer que el humor y actitud del chico cambie radicalmente. Mostrando ese lado cariñoso y protector que nadie más conocía.

El peli negro se encontró interrumpido de sus pensamiento , cuando sintió unas manos que conocía a la perfección.

-si sabes que puedo reconocer hasta el perfume que llevas puesto, verdad? -dijo con diversión el tatuado -

Una chica más pequeña que el, piel clara,con gafas de pasta gruesa, cabello color marrón, delgada pero con curvas, rostro delicado y hermoso.

Refunfuñando, la más pequeña se sentó en el asiento de al frente del muchacho, con un hermoso e inconsciente puchero en los labios.

-Por que nunca caes? -dijo la peli marrón cabizbaja -

-Puede ser por que llevó casi doce años conociéndote- dijo el tatuado embobado con la hermosa escena que tenía justo al frente de el -

-Pero no te preocupes, la próxima fingiré que no se quien es -dijo divertido, agarrando las manos de la peli marrón entre las suyas -

En ese momento el peli negro escucho el sonido más hermoso que había escuchado en su vida, la melodiosa risa de su pequeña y amada prometida.

-Esta bien -dijo la chica aún entre risas-

-Y dime, como te fue en tu día? - peguntó el enamorado tatuado -

-Bien, no ha pasado nada interesante el día de hoy, lo que si agradezco es que no ha habido mucha clientela a comparación de otros días, ha estado tranquilo el día de hoy- dijo la chica restándole importancia, pero con una pequeña sonrisa y a cambio recibió una radiante sonrisa del peli negro-

Su novia y prometida , era dueña de una cafetería , un local con un tamaño perfecto, no era pequeño y tampoco grande, es el tamaño perfecto. Era una cafetería con muy buena reputación, por lo que la mayoría de las veces el lugar estaba repleto de personas, muy rara vez se encontraba con poca clientela , como lo era el caso de hoy.

Sun Hee muy aparte de ser la dueña, también ayudaba a sus empleados la mayoría de las veces. Cuando no lo hacía era porque se encargaba de otras cosas relacionadas a su trabajo, pero fuera de eso, ella era una empleada más, con un carisma, bondad y todas sus otras cualidades que las hacían ver como un perfecto ángel , logrando que sus empleados muy aparte de considerarla su amiga, también le tuvieran ese respeto de jefa y dueña del lugar que se ganó con esfuerzo.

Tattooed on my heart [ PJM ]Stories to obsess over. Discover now