Mientras el lobo no tenga a su luna, seguirá aullando a las estrellas. [Anónimo]
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Cuenta la leyenda, que un niño vivía perdidamente enamorado de la luna, este siempre deseaba conocerla.
Una noche la luna bajó a la tierra, deseando darle una sorpresa al menor. Esta, mientras andaba contemplando la nieve del Ártico, vio a una manada de lobos; la luna, queriendo conocer la convivencia de ellos, decidió convertirse en un lobo de pelaje blanco.
En ese momento, los lobos celebraban con actos de poligamia su furtiva caza tras capturar y devorar a un par de humanos.
La luna, horrorizada de ver a su niño y a la madre de este siendo devorados, se acercó a los lobos demostrando su furia.
Los lobos al no soportar tales actos de tortura, pidieron misericordia. Sin embargo, la luna no iba a dejar que los lobos se salieran con la suya.
La luna enojada los maldijo.
El alfa solo podrá obtener un hijo y dicho primogénito permanecerá como cachorro hasta encontrar a su pareja destinada.
Podrán pasar días, meses e incluso años, sin embargo, su tiempo se paralizará y nunca madurará.
Dentro de la manada, permanecerán todos infértiles, hasta que el primogénito del alfa rompa el hechizo.
Desde entonces, cada vez que los lobos no ven a la luna junto a las estrellas, estos aúllan por su regreso, para que esta los libere y no maldiga a otra manada.
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Harry Potter, acababa de cumplir sus veinte años dentro del hospital de San Mungo. Habían transcurrido cuatro años desde que le fue detectado una enfermedad hereditaria.
Aún podía recordar aquel verano desastroso dónde fue llevado a emergencias.
Flashback
—Amigo, aún no logró entender cómo es que le ganaste a Hermione, eso fue... ¡Genial!— gritó un pelirrojo a un joven azabache.
—Y no eres el único Ron, yo también estoy sorprendido.
—Te dije Harry, que, si tú mismo te lo propones, lo puedes lograr— mencionó una joven de cabello alborotado— aparte, solo me ganaste por un punto, ya que yo no soy muy buena en deporte.
—Es que acaso...
—Siento...
—¿Envidia?— dijeron un par de gemelos pelirrojos al mismo tiempo.
Los cuatro chicos comenzaron a reír de lo mencionado por el par de gemelos Weasley, sin embargo, la chica se sentía un poco avergonzada, poniéndose su rostro del mismo tono que el cabello de los hermanos.
Harry, Ron, Hermione y los gemelos Weasley siempre se acompañaban para regresar a sus hogares. La primera en llegar era la joven, luego los hermanos Weasley y después de un par de cuadras vivía Harry.
El azabache se sentía emocionado de mostrarle sus calificaciones a sus padres, sin embargo, no sabía cómo ellos reaccionarían, debido a que los notaba distantes.
Abrió la puerta de su casa y lo primero en escuchar fueron gritos y platos caer dentro de la cocina.
—Otra discusión— Suspiró el joven.
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Perseguido
FanfictionHarry acababa de cumplir sus veinte años en el hospital San Mungo, según sus diagnósticos, presentaba una enfermedad que lo estaba acabando lentamente. No había cura, solo se podía tratar, por lo que le dieron de alta para que siga su tratamiento en...
