Fin de semana - Viernes

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Estaba cansado luego de un largo día en la U. Al fin terminaba la semana. Subía las escaleras del edificio en donde me alojaba, en un pequeño departamento junto a mi primo. Intentaba evitar los ascensores, desde chico he sufrido de claustrofobia, aunque lo estrecho del espacio entre pisos no ayudaba mucho. Tan solo quedaba un piso y sentía que mis piernas ya querían descansar, mis muslos me pedían sentarme en los escalones y mirar el cielo por las ventanas. Ojala Fabián, mi primo, me esperara con algo rico para comer, como suele hacerlo. Tras un breve momento, me animé a subir el último piso y abrir esa puerta de una vez.

-¿Alguien?

-Estoy en la pieza primo- Me respondió desde el fondo. Desde mi cama, aprovechándose el maldito.

-¿Hay algo para comer? Tengo hambre wn... - Le grité mientras me dirigía a la pieza

-¿Como estas primito?- Me preguntó burlesco mientras entraba. Me carga que me diga así, primito. Soy el mayor por 2 años y por bastante tiempo fuí el "grande" y respetado... hasta que él creció más. Él, piel morena trigueña, cabello castaño, ojos casi color miel, fácilmente me ganaba en altura por media cabeza, y aparte estaba tonificado, hace calistenia. Yo soy mas flaco, piel mas clara, ojos y pelo cafés. igual me defiendo (o eso quiero creer) pero parezco cualquier cosa en comparación. Ahora me pasea. Con él no había caso. El fresco de mierda estaba allí acostado en mi cama jugando PlayStation, al parecer esperándome para que jugara con él.

-¿Que jugái culiao?- Me tire a la cama a su lado, tomando el control que al parecer tenía preparado para mí.

-Mortal Kombat po' primo... estoy listo pa' jugar con vo'...- Me dice mirándome fijamente... sus ojos parecieran gritarlo.

-Démosle culiao.

Pareciera que hubiera estado entrenando... si antes le ganaba fácilmente, ahora incluso me vencía en algunos duelos. Interesante. Me saqué los zapatos con los pies para relajarme y acomodarme bien. Aún tenía hambre, así que se me ocurrió cierta idea para conseguir comida, pero... no pensé que terminaría satisfaciendo otras necesidades.

-¿Weón y si lo hacemos con penitencia la weá? Onda yo gano y... ya, te la hago fácil, te gano 5 veces y te sacas una pizza.

-¿Y si gano yo primo?

-...mmm no se, elige tú que quieres...

-Propónemelo vo' po' culiao...-Sentenció mirándome fijamente, con una sonrisa maliciosa. Le seguí el juego, aprovechando que hacía algo, bastante, de calor.

-Pago con prenda po' weón- Propuse sacándome el poleron, recordando cómo jugábamos cuando chicos, aunque en esta ocasión... me tiré solo.

-Dale primito, yo también mientras tratái' de hacerme cagar- Siempre pasé por alto la forma en que se dirigía hacia mi, en poco tiempo me daría cuenta que no me estaba solo webeando. Quizás no lo quería ver. Hace algún tiempo que siento esa "curiosidad" por hacer, digamos, muchas mas weás con hombres. Desde que entré a la universidad he experimentado algunas cosas, anécdotas... aunque desde que cierta persona dejó de ser mi "compañero" no ha pasado nada con nadie, pero esa es otra historia. A Fabián toda la vida lo he visto como mi hermano chico, a pesar de cómo es físicamente, es terriblemente infantil, es adorable el weón. Pero, ¿le podría gustar eso también? Quizás pensar tanto en aquel que me abandonó no me dejaba ver lo que tenía en la pieza de al lado... puta que he sido weón.

Lo miré. Se encontraba solo con una polera negra holgada, un gorro y un short de baño celeste. Si pensaba en comer, irremediablemente el terminaría desnudo. Filo. Yo tenía calcetas negras, jeans, polera estampada gris, gorro. Obviamente su boxer debajo, negro. Elegimos personaje. Eligió a Sub-Zero junto con Scorpion. Yo seguí con mis clásicas reinas del harén: Jade y Mileena. "This fight will be your last. This will be easy. Round 1. Fight!". Me lanzaba esos ataques congelantes y me conectaba buenos combos. Casi pierdo, pero logré ganarle con Jade, sin Fatality. "Jade Wins." Ella haciendo pole dance en su báculo, llena de sangre es una de mis fantasias ocultas, no necesariamente eróticas, y me estimula en cierta forma cada vez que juego. Ella allí sentada sensualmente en el piso... quiero ser yo el destrozado por esa morena.

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