Las olas acariciaban suavemente la arena opacada por las mismas.
Mis pasos descalzos se marcaban en la arena, su esfuerzo de permanecer en la misma siendo fútil al borradas por las mismas olas. La noria, incluso si era un lugar mas que atractivo para los turistas del lugar así como para la gente que estaba visitando casualmente, se encontraba un poco vacía. Estar a las 6 en un miércoles, en la playa es una idea que es extraña para mucha gente, pero para mi no.
Mi abuela caminaba paralela a mi, su paso lento siendo uno tranquilo que manteníamos a lo largo de un recorrido pacifico.
- ¿Y el abuelo? - Me atreví a preguntarle a mi abuela, cuya risa se escapó prontamente de sus labios.
- No quiso venir - Dijo con una sonrisa pequeña - Esta preparando una sorpresa para tu madre.
Cierto... Ella llegaba hoy.
La charla se cortó rápidamente, la abuela dándome un espacio mas que razonable como para pensar en lo que había dicho. Si bien, obviamente, extrañaba a la dama elegante de pelo cenizo y piel como la leche... no podía evitar tener sentimientos encontrados. Crecer sin ella por un tiempo había sido algo... certeramente difícil. Noches en las que pegar el ojo era imposible por pensar en su bienestar.
Las películas de guerra trayéndome los recuerdos de lo que podría pasar, pararme temprano a ver las noticias, rezando que no le pasara nada...
Sin embargo... ¿Como le recibiría?
"Hola, Madre" No, parecía algo que diría un robot, sonaba como algo que le diría después de que pasaran unos cinco minutos en la casa.
"¿Que tal te trataron estos años?" No, eso esta incluso peor, parecía frase de un entrevistador, como algo de platica pequeña que se armarían entre amigos que no se habían visto después de un tiempo.
- Lucy, mira - Exclamó mi abuela que caminaba lentamente a mi lado, su mano con aquellas arrugas y de textura suave tomando mi brazo izquierdo para llamar mi atención, sin embargo mi mirada permanecería concentrada en la arena que marcaba con mis blancos pies, para ser borrada poco después.
Vamos, tendría que pensar en un plan para recibirle. Necesitaba una manera de que fuera algo nostálgico, que se sintiese recibida con cariño. Justo en medio de mis pensamientos fue que mi abuela me tomo gentilmente de la barbilla, levantando mi mirada al terreno que estaba frente mio.
- ¿Que tiene, Abuela? - Pregunté, aquel tren de pensamiento descarrilándose pronto al ver una distintiva figura que permanecía de pie a unos pocos metros de mi.
La famosa figura de piel blanca permanecía inamovible, el viento suavemente acariciando su pelaje corto mientras sonreía como si nada. Aquellos ojos azules mirándome fijamente de manera gentil.
En aquel momento el viento desapareció para mí, ya no podía sentirlo moviendo mi larga cabellera que imitaba el color de la dama de al frente mío.
Ya no podía sentir el frío de las olas que pasaban por encima de mis pies, sintiendo como la arena se movía alrededor mío.
Mi corazón dio un vuelco al verle, bloqueando toda sensación, forzándome a verle con ojos abiertos como platos. Todos mis sentidos se bloquearon para apreciarla. Apreciar a...
Mi madre.
- Vamos -Dijo mi abuela con suavidad, volteando a verme con una sonrisa nostálgica, sus ojos incluso empezaban a cristalizarse - ¿No vas a decir nada? - Dijo, el viento pasando, moviendo mi cabello con gentileza, un silencio prevalecería hasta que la figura inamovible de mi madre abriría sus labios para decir de manera suave acompañado de una pequeña sonrisa satisfecha las siguientes palabras.
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Tulipán de Otoño
Romance¿Nunca has admirado a alguien? ¿Nunca has observado deseoso a una luz, sin darte de cuenta de la tuya propia? ¿Y hacerlo hasta el punto de morir sin saber de ella? ¿Nunca has sentido que eres como un tulipán que florece hasta el decaído otoño?
