Introducción

19 1 0
                                        

Zero

Hola, me llamo Axel Michel Ruiz Zermeño.
¿Alguna vez han pensado en ser un superhéroe?...
Pues yo sí.
Y lo fui.
En serio...

Aquí comienza mi historia.

Año 2119

(Suena la televisión)

"Hoy celebramos un día no tan común... un día en que casi nos extinguimos como especie. Les cuento: hace 100 años ocurrió lo inimaginable...
Una plaga.
Zombies, en serio...
Pero gracias a héroes anónimos, recuperamos la esperanza. ¿Esperanza de qué? De sobrevivir. De mantenernos en la cima de la cadena alimenticia."

(Apagan el televisor)

Axel:
—Tanto drama para algo tan genial... Bah, las televisoras siempre tratando de maquillar las tragedias con palabras bonitas.

Madre:
—¡Ya deja la televisión y ponte a hacer algo útil!

Axel:
—Pero mamá... eran zombies, ¿nunca quisiste saber cómo se sentiría vivir en esa época?

Madre:
—No.

Axel:
—Ah, ya... ¡Salte de mi cuarto!

Madre:
—¡Salte tú! ¡Ya es hora de ir a la escuela, maldito flojo!

Axel:
—Ahhh... ya qué.

(Se pone el uniforme y sale de casa)

Incrédula...

La verdad es que había reprobado por no asistir a clases... pero mi madre no lo sabía. Y además, ya no vería a mis amigos.
Uno de ellos también se llamaba Axel.
Sí, igual que yo. Era alguien misterioso. Siempre llevaba lentes de sol, como si ocultara algo.
Y no solo eso: tenía un brazo robótico.

¿La razón? Es una historia larga...

Su madre, desesperada por tener un hijo, hizo un pacto con el diablo.
El trato fue aceptado... con una condición: él sería el padre.
Ella murió en el parto.

Él nació sin un brazo... pero a cambio, recibió poderes sobrenaturales.
Una vez, un tipo intentó molestarlo. Axel se desesperó. Se quitó los lentes. Lo miró directamente.
El sujeto dijo que vio el infierno en sus ojos.

Ese mismo día, al salir de la escuela, lo atropellaron.
Más de un coche pasó sobre su cuerpo. Quedó irreconocible...

Pero bueno. Él es solo una parte de todo esto.

Mi sueño nunca fue terminar la escuela.

Mi unico sueño era acabar con la injusticia, con el crimen, con todo lo que pudriera el alma humana.

Después del apocalipsis, la tecnología se retrasó.
Muchos pensaron que viviríamos rodeados de robots, con autos voladores...
Pero no.
Solo unas pocas ciudades alcanzaron el futuro. Una de ellas: Zona Neón.

En el resto del mundo, la delincuencia creció. La corrupción se volvió ley.
Los gobiernos colapsaron. Se reconfiguraron los continentes.
Y así nació El Súper Pangea: una sola masa de tierra dividida en ciudades-estado.

Una de ellas es Paradise City, hogar de los ricos, donde nada malo ocurre.

Y luego está mi hogar: Metal City.
Clase media. Fea. Peligrosa.
Dicen que aquí nace la mayor tasa de mortalidad por crimen...
Pero no está tan mal. Tenemos lo necesario.

¿Por qué quiero acabar con la injusticia?

Por mi abuelo.Él fue un verdadero héroe, un policía honesto, un hombre transparente, que no se dejó corromper por sus superiores.

Tenían miedo de que hablara...
Y por eso, lo mandaron a matar a sagre fría. 

Un francotirador. Un solo disparo.

Yo lo vi morir...

Eso fue hace diez años.

Desde entonces, guardo todo lo que era de él:
Su chaleco antibalas.
Su macana.
Su revólver.
Sus fundas.
Y su tesoro más preciado: una espada forjada a mano, solo porque le gustaba el diseño.

Hoy me pongo su equipo.
Improvisé un traje.
Y ahora...
Ahora salgo a las calles como justiciero.

Ya no soy un niño.
Soy un cazador.

Busco venganza.
Busco al asesino.
Busco justicia.

Voy a tomar la espada de mi abuelo...
Y salir de caza.

ZeroWhere stories live. Discover now