Despertar, despertar tan temprano en la madrugada sin razon alguna...
Tan solo miraba el techo blanco de su habitacion, blanco como su mente en ese momento. Ningun pensamiento rondando por su mente; Tan solo el silencio y una extraña sensacion de vacio. Tomó su telefono para serciorarse de la hora: tres de la mañana con cinco minutos; Lo bloqueó, lo puso bajo su almohada y casi automaticamente logró regresar a dormir...
Casi medio día, uno de sus gatos se habia acurrucado en la parte baja de su cama y parecía no tener planes de moverse.
El teléfono suena bajo su almohada, de tono de llamada una de sus canciones favoritas que habia pensado lograría hacer que se sintiera con mejor animo al contestar pero lo unico que logró fue que se empezara a hartar de ella. Con pesar busca lo busca y toma la llamada:
- ¿Hola?. – dijo con voz rasposa y sin siquiera haber visto quien lo llamaba.
- Oye, idiota. No me digas que aun sigues en la cama – respondió en tono molesto aquella voz grave.
- Sí. ¿Quien habla?.
- Maldita sea. Es que ya lo sabía, sabía que no podia confiar en tu puntualidad.
- ¡Coño! – gritó molesto y aun confundido por apenas haber despertado.
– ¿Quién habla?.
- Less, soy yo, Raphael. No puedo creer que hayas hecho que me despertara temprano y veniera hasta el centro comercial expresamente para acompañarte y que tú apenas te vas despertando. – exclamó Raphael, evidentemente enojado.
- Mierda. – dijo Less para si mismo – Discúlpame, discúlpame de verdad. Prometo que puse unas cien alarmas pero no se que fúe lo que pasó. Enseguida me ducho y te hago saber cuando salga de casa para que puedas salir de la tuya.
- Te acabo de decir que ya estoy aquí. Estaré en la cafetería de siempre viendo al nuevo barista que está buenisimo. Tienes media hora, perra. – dijo y colgó la llamada.
- Dios mio, este hombre no va a cambiar nunca. – se dijo Less a sí mismo. – Y parece que yo tampoco.
Antes de dirigirse hacia la ducha dicidió ver su telefono, 21 mensajes. Todos de sus amigos hablando sobre la fiesta a la que irían en la noche y a la cual Less tenía muchas ganas de ir ya que su madre se encontraba vacacionando en otro continente y eso significaba que no habría ninguna excusa para no embriagarse hasta perder la razon y deshinibirse por completo aquella noche. Esto se le había vuelto una costumbre desde que empezó la universidad y tuvo que mudarse a un departamento en otra ciudad que no era la suya. Eso se habia acabado momentaneamente junto a su semestre universitario y junto con las vacaciones vinieron el regresar a casa y las severas reglas de su madre; Él siempre habia pensado que fueron estas mismas las que hicieron que se reprimiera por mucho tiempo que a su vez causó su aficion a romperlas ahora que tenia 19 años.
Dejó de pensar y tomó sus toallas para por fin ducharse y dirigiendose al baño reprodujo música en los altavoces de su telefono, él sentia que con ella el tiempo se pasaba mucho mas rápido y el ya no veia las horas de estar en el centro comercial eligiendo su outfit de aquella noche.
En el centro comercial el ambiente era completamente opuesto al que Less tenía en casa, este se encontraba lleno de personas, todas buscando la mejor o peor manera de gastar el dinero que tenian.
Raphael traía puesto sus audifonos y caminaba mirando a su telefono para poder tener una excusa si alguien conocido lo veia y el pasaba de largo. Se dirigia hacia "Honeymoon", la cafetería que el y Less frecuentaban. Entró y se acerco hacia el mostrador.
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Nube
Teen FictionEstar consciente de que la razón por la cual vuelves a sonreír en cualquier momento se puede convertir en el porqué de tus lagrimas tan solo te hace más adicto a ella. Flotar en una nube rosa de placer a pesar de saber que terminarás cayendo del ci...
