La fría brisa de otoño entraba por su delgado suéter tejido sin problemas mientras le erizaba la piel, pero nada parecía lograr bajarle los humos debido al enorme enfado que llevaba dentro suyo. ¿Acaso su trabajo se merecía tener un mísero siete? Es decir, estaba aprobado, pero no se había pasado días y noches desvelándose para que aquel bueno para nada pase por su lado y apenas vea aquella perfecta y bien lograda maqueta suya (que al parecer no lo era tanto).
—Estúpido profesor Kim.
Pateando una piedra del suelo con furia, esta chocó contra un portón de metal haciendo un poco de ruido. Por suerte, no había nadie cerca que lo tilde de violento.
Si la patada no le hizo bajar los humos, un pequeño maullido lo sacó de sus maldiciones.
Jisung se acercó con precaución al taller mecánico abandonado para oír mejor aquel sonido agudo. Fue una sorpresa la que se llevó al ver un pequeño gatito hecho una bolita mientras lloraba en un rincón. Sin dudarlo, dejó su maqueta en el suelo y sacó la campera que tenía de su mochila. Cuando tomó al gatito con mucho cuidado, su corazón se detuvo al ver sangre en su pelaje y, en un movimiento para acomodarlo mejor entre la ropa, el gatito gritó de dolor. Miró a su alrededor pero no vio a nadie cerca. Pobre gatito por haberse topado con el peor cuidador de seres vivientes... Una vez, su hermano le pidió que lo ayudara con su perrito nuevo mientras él cumplía con una pasantía. Pésimo error. Jisung no duró ni dos horas en llamar al amo del can pidiendo auxilio. Si no podía con un perrito, ¿cómo podría con un gatito malherido?
De su bolsillo sacó su teléfono y buscó la veterinaria más cercana. Cuando la encontró fue a paso rápido cubriendo al animal del viento, ya que era muy pequeño. Por Dios, ni siquiera sabía cuántos días o meses tendría; apenas era un poco más grande para sostenerlo con sus dos manos. Era su culpa ser tan ignorante sobre otras especies. Y es que Jisung nunca tuvo mascotas. Solo peces y un hámster que no vivió más de una semana bajo su cuidado. Por más que lo intentara, el chico solo podía mantenerse vivo a él mismo. ¿Pero qué podía hacer con el gatito? No iba a dejarlo morir en ese sucio y abandonado lugar. Jisung podría no saber nada sobre animales pero sí podía razonar: si un animalito bebé y lleno de sangre se queda en un sitio abandonado sin su madre y sin comida, este no tendría ninguna posibilidad de sobrevivir. Y Jisung tenía corazón.
Al llegar a la veterinaria, el gatito había dejado de maullar. ¿Y si había llegado demasiado tarde? Asustado, Jisung no respetó la fila de los clientes y se lanzó hacia adelante.
—¡Necesito ayuda, por favor!
Un chico rubio con bata blanca se acercó rápidamente a asistirlo.
—¿Qué le sucede?
—No lo sé. Lo encontré en un sitio abandonado y está lleno de sangre.
—Lee, prepara unas mantas...
El veterinario había tomado al gatito con manos firmes -muy distinto a sus temblorosas manos- y se lo había llevado hasta desaparecer por una puerta.
Los clientes no lo habían mirado con odio por haberles arrebatado el puesto como Jisung creía que sería, así que fue a sentarse en uno de los asientos libres a esperar. No podía irse sin el gatito. Es decir, no iba a quedárselo bajo ninguna circunstancia pero tampoco podía dejárselo a los veterinarios. Y además tenía que pagarles. ¿Con qué dinero? Pfff, Jisung solo rogó que no tengan que operarlo o darle una vacuna de cien dólares.
El veterinario rubio apareció pero no dio señales de vida de su gato, solo llamó a una señora con un perro pequinés para hacerla pasar a un consultorio con él.
Había pasado una hora y Jisung sentía que había perdido toda la tarde allí. Ya estaba harto de ver la pecera en frente suyo con peces de distintos colores haciendo absolutamente nada interesante más que ir de un lado a otro.
Un chico castaño con una bata blanca apareció por el pasillo, captando toda su atención. Deseó haberlo podido observar por más tiempo, sin embargo, cuando cruzó la mirada con la suya, Jisung salió de su burbuja. Aquel veterinario tenía al pequeño felino en brazos. Estaba envuelto en una manta azul mientras dormía. No sé lo darían muerto o...
—Es mío —Jisung se sintió incómodo luego de decirlo—. ¿Está bien?
—Tenía una mordedura de perro en una de sus patas —le explicó el veterinario—. Por más que haya sido una mordida profunda no perdió mucha sangre, pudimos desinfectarle la herida y ponerle una venda. Oh, y también le pusimos la vacuna antirrábica.
Jisung se mordió el labio. La buena noticia era que estaba vivo, la mala era el dinero que le costaría.
—¿Cuánto es todo esto?
—En la recepción te darán el monto. También debes darle un medicamento contra pulgas y otro para parásitos —sacó una libreta y una lapicera de su bolsillo, escribiendo una receta bajo la mirada confusa del rubio—. Es una pastilla por día, puedes ponerla en su plato de comida o meterla en su boca directamente y no es recomendable triturarla...
—Oh, espera. No voy a quedármelo.
El veterinario le dio una mirada que le hizo sentirse como la peor persona del universo. Lo que faltaba... Él no era el villano, pero ya había hecho demasiado por esa bola de pelos. ¡Hasta había pagado por él! Aún no sabía cuánto... pero había gastado dinero y tiempo valioso.
—¿Vas a tirarlo a la calle? —Le preguntó con incredulidad.
—¡No! No voy a... tirarlo. Pero no puede quedarse conmigo. ¿Aquí no tienen un sitio para darlo en adopción?
—No, no lo tenemos —dijo en tono seco.
Jisung suspiró.
—Escuche, yo apenas puedo cuidar de mí mismo y sé que hay otras personas que pueden darle mucho más de lo que yo podría. Además, no tengo comida ni una casa para gatos o en donde sea que duerman.
El castaño soltó una risa. Genial, ahora se le estaba riendo en la cara.
—Comprendo que no quiera, digo, que no pueda cuidarlo —dijo con sarcasmo— pero al menos acéptelo hasta que cumpla con su medicación. ¿Puede hacer eso?
Jisung bajó la mirada y se encontró con el pequeño despertando de su sueño. Sus ojitos apenas se abrían luego de un bostezo que hizo lucir sus dientecitos blancos.
¿No podía ser tan complicado cuidarlo, verdad?
Les traigo una nueva historia minsung uwu
Espero poder actualizar seguido esta, y no me olvido del "30 days challenge". Cuando me venga la inspiración prometo actualizar apenas tenga el capítulo.
Como siempre, gracias por leer !♡
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Vet || Minsung
FanfictionEn donde Jisung encuentra un gatito en la calle y decide llevarlo a una revisión médica. -slightly smut -historia 100% mía -sin horario de actualizaciones
